de la resurrección de mitos europeos al casi fichaje de Joao Félix
En el fútbol sudamericano hay proyectos que se sositenen por la idea de un entrenador, la explosión de una generación entera o la irrupción de una estrella mundial. Pero lo que está ocurriendo en el Flamengo trasciende cualquiera de esas narrativas. Lo del ‘Mengão‘ es el resultado de un plan maestro que combina la experiencia europea con la pasión brasileña.
El equipo dirigido por Filipe Luis lidera el Brasileirão -igualado en puntos con el Palmeiras de Vitor Roque-, ya ha conquistado el Campeonato Carioca y la Supercopa, y se ha metido en la final de la Copa Libertadores tras eliminar al competitivo Racing Club de Avellaneda. En cualquier otro contexto, eso ya sería un curso redondo. Pero el Flamengo ha ido más allá.
La brillante actuación en el Mundial de Clubes de Estados Unidos fue la presentación oficial al planeta. Fue el único conjunto capaz de derrotar al campeón, el Chelsea, y cayó en octavos de final ante el todopoderoso Bayern de Múnich. No solo compitió; empezó a florecer una semilla. Flamengo fue, sin discusión, una de las revelaciones del torneo.
Filipe Luis, un ingeniero ‘top’
La primera gran señal visible del buen momento del ‘Mengao‘ es Filipe Luis. Apenas colgar las botas, en 2023, se hizo cargo del cadete del Flamengo, su último club como jugador. Desde allí, despegó hasta ser nombrado técnico del primer equipo en septiembre de 2024. Hoy, en el club sienten que acabará siendo uno de los mejores entrenadores del planeta. Incluso fue tanteado para tomar el mando de la selección brasileña, antes de que llegase Carlo Ancelotti.

Filipe Luis, entrenador de Flamengo / AP Photo/Bruna Prado
Filipe Luis se presenta como un entrenador fresco, que arriesga y que intenta aprovechar toda su experiencia en Europa para dominar el fútbol sudamericano. Su planteamiento es ofensivo, profundo, busca hacer grande el campo y acumular muchos hombres en ataque. Y lo más interesante es que no se achanta ante rivales de primer nivel mundial, como demostró ante Chelsea o Bayern, presionando arriba como si fueran el favorito de la eliminatoria.
José Boto, el impulsor en la sombra
Sin embargo, el éxito del ‘Mengao‘ también se explica por el gran papel del director deportivo del club, José Boto, clave para confeccionar un equipo capaz de todo. Su alianza con Filipe Luis ha generado un ecosistema de trabajo moderno, riguroso y con visión de largo plazo, y ha sido fundamental para traer futbolistas de muchísimo nivel al club.
El portugués, con pasado en el Benfica -donde participó en fichajes como Di María, David Luiz, Matic o Witsel-, ha trasladado al Flamengo su buena política de fichajes europea. Su intención es clara: traer futbolistas con experiencia en el Viejo Continente para elevar el nivel competitivo de la plantilla. Su figura ha sido determinante para incorporar a los pilares del equipo que dirige Filipe Luis.
Boto también convence al talento. Cuando Saúl Ñíguez estaba prácticamente cerrado por el Trabzonspor, apareció el portugués. En una llamada de madrugada, logró transmitirle la grandeza del proyecto y el futbolista cambió su billete rumbo a Brasil. Esa misma persuasión fue clave para traer a Danilo y Jorginho, jugadores con pasado reciente en grandes clubes de Europa, y también para seducir a Jorge Carrascal y a Samuel Lino (procedente del Atlético de Madrid), pese a tener ofertas más lucrativas. Incluso hubo contactos con João Félix durante el mercado de verano, antes de que el portugués optara por el Al-Nassr.

Jugadores de Flamengo celebran este miércoles, al final del partido de vuelta por la semifinal de la Copa Libertadores entre Racing Club y Flamengo en el estadio Presidente Perón, en Avellaneda (Argentina) / Adan González / EFE
Para atraer a futbolistas de tal cartel, en el ‘Mengao‘ saben que hay que vender bien y caro. Y en eso, Boto también está haciendo las cosas correctamente. Las salidas de Wesley França a la Roma por 25 millones de euros, Gerson al Zenit (25 M €) y Carlos Alcaraz al Everton (15 M €) son ejemplos de la buena gestión del luso. Flamengo no solo compite: redefine lo que significa competir desde Sudamérica.