Flamengo-Palmeiras: otra final brasileña de la Libertadores mientras Argentina mira desde afuera
Flamengo y Palmeiras, dos equipos pesados del continente, protagonizarán este sábado 29 de noviembre la séptima final 100% brasileña de la CONMEBOL Libertadores, la quinta con esta característica en los últimos seis años. Este partido, que se podrá ver en vivo por el Plan Premium Disney+, afianza una hegemonía del gigante de Sudamèrica que Argentina mira desde afuera.
El Estadio Monumental de Lima, escenario del partido definitorio, tendrá cara a cara a dos equipos repletos de prestigio, jerarquía y presupuesto que buscarán ganar por cuarta vez el máximo trofeo continental.
Solo Boca Juniors en 2023 coló la bandera celeste y blanca entre tanto verdeamarelo en las finales. El equipo de Almirón perdió en el tiempo extra contra Fluminense y no pudo interrumpir el dominio absoluto de los brasileños.
Hasta que se consagre un nuevo campeón, Argentina lidera el ranking con 25 títulos. Sin embargo, el dominio brasileño de los últimos años cambió el panorama: con la Libertadores 2025 garantizada para un equipo de Brasil, ambos quedarán igualados con 25 conquistas cada uno.
En esta Copa, los finalistas se encargaron de dejar en el camino a los clubes argentinos de mejor rendimiento: Palmeiras eliminó a River en cuartos de final, mientras Flamengo primero sacó a Estudiantes en cuartos y luego a Racing en semifinales.
Desde la conquista de River Plate en 2018, ya pasaron siete años sin que un equipo argentino logre levantar la Copa Libertadores, mientras que los brasileños se adueñaron del certamen con una autoridad pocas veces vista en la historia del fútbol sudamericano.
Entre el River ganador con el Bambino Veira y el Vélez de Carlos Bianchi pasaron siete ediciones de Libertadores. Nunca antes ni después habían pasado tantos años de sequía. Hasta ahora.
Incluida la actual, de las últimas 9 copas, 8 campeones fueron de Brasil. Gremio comenzó el reinado en 2017 con un triunfo claro sobre Lanús. Luego, entre Palmeiras y Flamengo se repartieron cinco campeonatos (la de 2025 romperá la paridad de dos títulos cada uno en este lapso), Fluminense ganó en 2023 y Botafogo logró su primer título el año pasado. River Plate cortó la seguidilla, hace ya siete temporadas. Además, de los 18 finalistas en esos 9 años, 13 fueron de Brasil y 5 de Argentina.
La tendencia se consolidó a partir de 2020, cuando los duelos mano a mano entre clubes de ambos países comenzaron a inclinarse de manera sistemática hacia el lado verdeamarelo. En los últimos 21 cruces directos por Libertadores, los equipos argentinos suman 18 derrotas, un dato que refleja la diferencia actual entre ambos países. River cayó ante Palmeiras en 2020 y nuevamente en 2025; Boca fue eliminado por Santos, Atlético Mineiro, Corinthians y Fluminense; mientras que San Lorenzo, Racing, Defensa y Justicia y Estudiantes de La Plata también sufrieron la superioridad brasileña.
Los pocos triunfos argentinos en este lapso — Estudiantes frente a Fortaleza en 2022, Boca ante Palmeiras en 2023 y Vélez sobre Fortaleza en 2025— apenas rompen una hegemonía marcada por la fortaleza económica, deportiva y estructural del fútbol brasileño. Hoy, los clubes de Brasil cuentan con presupuestos comparables a los de Europa.
El presupuesto de los equipos brasileños pesa mucho
Filipe Luís fue consultado al respecto y lo explicó con una frase que resume el momento: “Hoy en Brasil hay clubes con un poder económico muy grande, al nivel de Europa. Los mejores jugadores no te garantizan ganar, pero sí tenés más posibilidades”.
Según Transfermarkt, el top diez de equipos más valiosos que comenzaron la Libertadores estuvo compuesto por siete brasileños y tres argentinos, River, Boca y Racing. Palmeiras, Flamengo, Botafogo, Corinthians y Bahia fueron los cinco primeros.
Brasil paga más y divide por menos (clubes). Multiplica. El fútbol argentino tiene una desproporción en el dinero que reparte (menor cantidad) y las tesorerías que cubre (mayor). Aquí cualquiera le gana a cualquiera, casi literal. La paridad está garantizada. Lo que no quiere decir que se potencie la calidad. Al contrario. La jerarquía se ve por televisión. En estos siete años de sequía en el torneo continental por excelencia, diez equipos se coronaron a nivel local entre ligas, copas menores y trofeos a un partido. Como si la competitividad hubiese potenciado a los chicos en sus sueños domésticos y, a la vez, debilitado a los grandes en sus objetivos internacionales.
Mientras en Argentina se rasca el fondo de la olla, en Brasil elevan la apuesta por planteles millonarios, cuerpos técnicos de élite y una competitividad comparable a grandes equipos de Europa. Flamengo y Palmeiras son los máximos exponentes de ese recorrido. La pelota no miente. Solo resta saber quién levantará la preciada Libertadores.