Fútbol Internacional | Baltika, el orgullo de la ciudad ‘marinera’ rusa fuera de Rusia
Al igual que sucede con las colonias, Kaliningrado es una anacronía histórica que permite a Rusia controlar 15.000 kilómetros cuadrados de territorio con un millón de habitantes entre Polonia y Lituania, separada de Bielorrusia por el ‘Corredor de Suwalki’ que tanto preocupa en caso de un conflicto bélico con la OTAN.
La antigua Köningsberg alemana pasó a manos rusas en 1945 tras la derrota de las tropas de Hitler en la Segunda Guerra Mundial por el deseo de Josif Stalin de disponer de un puerto que no se congelase en invierno para instalar allí la flota marítima.
80 años después, aquella ciudad poblada por marineros y balleneros se mantiene bajo control ruso, gracias en gran medida a la absoluta ‘rusificación’ de todo el territorio que avaló el justamente denostado Stalin y que, por ejemplo, en las últimas elecciones votó a favor del independiente Vladimir Putin en un 85,44%.

Andrei Talalaev, el mediático y polémico técnico del club de Kaliningrado / FK BALTIKA
Con el rublo como moneda oficial, la ciudad de 500.000 habitantes que vio nacer y morir al filófoso Immanuel Kant y todo el óblast (región) con alrededor de un millón carecen de equipo profesionales de baloncesto, de voleibol y de hockey hielo, tres de los deportes nacionales junto al fútbol y al esquí de fondo.
“La gente nos infravalora, porque creen que somos marineros”, se quejaba Andrei Talalaev, el polémico entrenador ‘al estilo Bordalás’ que mantiene al Baltika quinto en la Premier Liga rusa. El club es el orgullo de un enclave aislado del resto del país tras la independencia de Estonia, Letonia y Lituania. Y más aún desde el conflicto con Ucrania.
Especialista en destruir el juego de los rivales (el CSKA, 1-0, es el único ‘grande’ que lo ha derrotado en las 17 jornadas), este mediocre extremo de 53 años que desarrolló casi toda su carrera en la segunda rusa está sacando petróleo de una plantilla hecha para no pasar apuros.

La afición no da crédito al rendimiento de su equipo / FK BALTIKA
Como técnico, dirigió en el pasado a la selección rusa sub’15 y sub’20, cuando competía con normalidad en torneos internacionales. En los últimos años entrenó en Primera al Khimki en dos etapas, al Krylia Sovetov Samara, al Akhmat Grozni y en Segunda al Torpedo Moscú antes de recalar en el Baltika en septiembre de 2024.
El equipo de la ciudad que acogió el España – Marruecos en el Mundial de Rusia’18 estaba en Segunda y Talalaev lo ascendió directamente al acabar primero con 69 puntos. Unos meses después, el Baltika sigue sorprendiendo y es quinto con 32 puntos, 17 por encima de la promoción de descenso y a cinco del líder y defensor del título, el Krasnodar.
Sus figuras son el internacional salvadoreño de origen colombiano Brayan Alexander Gil, el atacante ruso Vladislav Saus, el medio bosnio Stefan Kovac, el medio ruso Daniel Utkin y el meta ruso Maksim Borisko. Y dos con pasado en España: el central y pivote marroquí Aymane Mourid (Leganés) y el central venezolano Diego Luna (RSD Alcalá).

Brayan Alexander Gil está siendo clave / FK BALTIKA
Con un coste de plantilla de 24 millones de euros, Talalaev mantiene al Baltika quinto con cuatro puntos más que un Spartak al que derrotó en la última jornada por 1-0 (sigue con Vadim Romanov como interino tras la destitución de Dean Stankovic), cuya plantilla cuesta 140 millones.
Y no son marineros ni balleneros como en el pasado, sino un equipo rocoso al que cuesta mucho vencer. Este fin de semana se disputa la 18ª jornada (última antes del parón invernal) y los bálticos reciben el domingo al Krilia. Si ganan y el Lokomotiv no lo hace, serían cuartos.