Fútbol Internacional | Mendilibar sobrevive a Marinakis, el presidente más polémico de Europa
Evangelos Marinakis es un tipo especial, por catalogarlo de alguna manera. De mecha corta. Dueño y presidente del Olympiacos desde 2010 y del Nottingham Forest desde 2017, y copropietario con Jorge Mendes del Rio Ave, su temperamento ha dejado múltiples escenas surrealistas. Sin ir más lejos, la temporada pasada bajó al césped tras un partido a recriminarle un empate contra el Leicester en casa a Nuno Espírito Santo, que consiguió clasificar al equipo inglés a la Europa League.
Marinakis es un empresario griego, multimillonario y sin paciencia. Con una habilidad destacable: la de salir airoso de sus visitas a los juzgados. Y en Europa, es conocido por ser una trituradora de entrenadores, en el sentido figurado, claro. Sin ir más lejos, el propio Nuno Espírito Santo fue destituido del Forest tres jornadas después de culminar una temporada histórica. El pasado 9 de septiembre, para ser exactos, tras una derrota por 0-3 contra el West Ham.

Evangelos Marinakis, presidente de Olympiacos / EFE
Imagínense entonces cómo puede ser la película en Grecia, donde las cosas funcionan de otra manera. La pasión de los aficionados, la sangre caliente de muchos directivos… Incluso se han visto amenazas a un árbitro, con arma de fuego incluida, a pie de campo, como hizo Ivan Savvidis, presidente del PAOK, en 2018. Las destituciones están a la orden del día. No está permitido fallar. Y menos en el Olympiacos de Marinakis. Pero José Luis Mendilibar está hecho de otra pasta. Y lejos de quemarse en el infierno, ha conseguido distinguirse como un auténtico dios griego.
La ‘era Mendi’
Recientemente renovado hasta junio de 2027, el bueno de ‘Mendi’ ha logrado lo impensable: entenderse con Marinakis. Algo casi más admirable que su increíble papel en el Pireo, que lo ha convertido en héroe popular. El técnico vasco llegó a Olympiacos en febrero de 2024, después de que Marinakis se cargara a dos entrenadores y a dos directivos deportivos.

Ayoub El Kaabi y José Luis Mendilibar tras conquistar Olympiacos la Conference League / AP
Antes de la ‘era Mendi’, Marinakis apostó por Diego Martínez. Las cosas marchaban bien en liga, pero no en Europa. Una mala racha en el campeonato doméstico fue suficiente para agotar la paciencia del magnate griego, que ‘culpó’ directamente al español y al director deportivo, Antonio Cordón, y los echó del club.
Como relevo, apostó por una dupla de portugueses: Carlos Carvalhal en el banquillo y Pedro Alves en la dirección deportiva. Dos meses después, una derrota en Copa contra el Panathinaikos les costó su continuidad. Era solo el mes de febrero. Y llegó ‘Mendi’. Tres meses después estaba celebrando un doblete: la Conference League y la Liga. Ahora está dirigiendo al equipo en Champions League y es segundo en Grecia, a un solo punto del AEK de Atenas.
Lo que ha logrado en Grecia es complicadísimo, especialmente con el clima de presión que suele constituir un Marinakis apaciguado con su inimitable método. Un “antientrenador moderno“, como él mismo se denomina, que disfruta como pocos de un infierno (para lo bueno y para lo malo) llamado El Pireo.