el exfutbolista que tiene más dinero que Barça, Madrid y varios ‘gigantes’ más juntos
Mathieu Flamini (Marsella, 1984) fue durante años un centrocampista correcto, intenso, de esos que hacen el trabajo sucio sin pedir demasiado reconocimiento. Pasó por clubes importantes como el Olympique de Marsella, Arsenal o AC Milan, y defendió también los colores del Crystal Palace y del Getafe, antes de colgar las botas en 2019. Sin embargo, el futbolista, que pasó siete temporadas en el Arsenal y fue elegido mejor jugador del club en 2008, pasará a la historia por lo que logró lejos de los terrenos de juego.
Hoy, con 41 años, Mathieu Flamini amasa una fortuna mareante. Es propietario de una empresa valorada en más de 30.000 millones de euros. Más que el Barça, el Real Madrid y varios gigantes más del fútbol europeo juntos. Lo que ganó como futbolista es, literalmente, calderilla en comparación con lo que ha logrado como empresario. Lo más curioso de todo es que, precisamente, el dinero es lo que menos le importaba cuando empezó a construirla en 2010, mientras militaba en el Milan.

Flamini, en su etapa con el Arsenal / AFP
Flamini, a quien de adolescente no le gustaba nada estudiar química, llevaba tiempo obsesionado con el medio ambiente. En su cabeza rondaba siempre la intención de poder ayudar de alguna manera a la sostenibilidad del planeta. Y fue en Milán donde apareció Pasquale Granata, el socio que necesitaba para desarrollar su plan.
GFBiochemicals: una alternativa real al petróleo, construida en silencio
Juntos fundaron GFBiochemicals (G de Granata y F de Flamini). Una empresa que se dedica a producir, a partir de biomasa, ácido levulínico, un compuesto clave para fabricar nylon, gomas sintéticas, plásticos e incluso productos farmacéuticos, pero de forma sostenible, biodegradable y alejada de las materias primas fósiles.
Mientras Flamini seguía jugando al fútbol, Granata se rodeaba de científicos para darle forma a la idea. Sin embargo, pocos conocían el camino que estaba recorriendo el exfutbolista. Ni en Italia ni cuando regresó al Arsenal.

GFBiochemichals, la empresa de Flamini / GFBiochemichals
La empresa fue creciendo y en 2016 dio el golpe definitivo al adquirir Segetis, uno de los líderes mundiales en derivados del ácido levulínico. Aun así, el exinternacional francés insiste en que no entró en ese mundo para ganar dinero. No le hacía falta. Su discurso siempre ha sido el mismo: mejorar el planeta.
“En países como India o China ya no se puede salir a correr por la contaminación del aire. ¿Queremos llegar hasta ahí? ¿Cuántos residuos de plástico hay en cada playa? ¿Cuánta agua se necesita para hacer una hamburguesa? Dos mil litros. Es espantoso”, explicaba en una entrevista con el ‘Daily Mail’ en 2024.
Y en eso sigue enfocado un Flamini que ahora recibe premios por su compromiso medioambiental, y no por su talento futbolístico. El llamado ‘futbolista más rico del mundo’ mantiene un perfil bajo, discreto y sostenible.