La ‘maldición’ de De Ligt: diez años, diez entrenadores
Matthijs De Ligt sigue con su prolífica carrera en Inglaterra, pese a que ya ha saboreado la Bundesliga y la Serie A, a la edad de, aún, 26 años. Aunque esta cifra sigue pareciendo corta, el central neerlandés lleva años en la élite. Fue de los que se asentó muy pronto: a los 17 años ya era titular en el Ajax, guiando al equipo a una final de Europa League, y a los 18 le entregaron el brazalete por su gran capacidad natural de liderazgo.
Después de la histórica campaña 18/19 y tanteado por toda Europa, dio el gran salto a la Juventus con 19 años, siendo uno de los centrales más prometedores del mundo. Desde entonces, sus expectativas han ido a menos por la falta de acierto al escoger un proyecto estable, por lo que ha tenido que hacer las maletas un par de veces, pasando por el Bayern y el Manchester United, su equipo actual.
El reciente despido de Amorim ha seguido una curiosa tendencia en la carrera de De Ligt, que ya lleva diez años desde su debut profesional. Desde entonces, cada temporada ha estado bajo las órdenes de un entrenador distinto. Amorim no ha sido la excepción, por lo que ya es seguro que esta ‘maldición’ se alargará un año más, y el de Leiderdorp empezará el curso 26/27 con un técnico nuevo.

De Ligt, celebrando un gol con Dybala y Rabiot en la Juventus / ALESSANDRO DI MARCO / EFE
Cuatro equipos en diez años
El primero de esta larga lista, y quien lo hizo debutar en el primer equipo del Ajax, club en el que se formó desde los 9 años, fue Peter Bosz en la 2016/17. El año siguiente fue Marcel Keizer, antes de que llegara Ten Hag, con quien se quedaron a las puertas de un histórico triplete, cayendo en semifinales de Champions ante el Tottenham, en el hat-trick inolvidable de Lucas Moura. Aquella temporada lo catapultó al escaparate europeo y, de entre muchos pretendientes, eligió a la Juventus de Cristiano Ronaldo.
Bajo las órdenes de Maurizio Sarri, la Juventus conquistó el último ‘Scudetto’ de su larga hegemonía de la última década, pero seguía quedándose corta en la Champions, su verdadero objetivo. En la 20/21, el año marcado por la postpandemia y los estadios vacíos, apostó por una leyenda del club en los banquillos, Andrea Pirlo. Sin embargo, el declive fue tremendo: por primera vez en nueve años, se quedaron lejos de aspirar al título, clasificándose a Champions de milagro y cayendo en octavos ante el Porto. Pirlo fue despedido, y en su último año con la ‘Vecchia Signora’, estuvo a las órdenes de Massimiliano Allegri.
En verano de 2022 fichó por el Bayern, y aunque ya parecía todo un veterano, apenas tenía 22 años. Allí empezó con Julian Nagelsmann, mientras que la siguiente temporada tuvo a Thomas Tuchel de técnico, viviendo una situación parecida a la de la Juventus: un equipo absolutamente dominante en la liga local pero insuficiente en Europa.

De Ligt, durante su etapa en el Bayern / CLEMENS BILAN / EFE
Amorim, la última víctima
Influenciado por su mayor valedor, con quien vivió el mejor año de su carrera, Ten Hag lo convenció para que se uniera al Manchester United bajo sus órdenes de nuevo. Pero en Old Trafford las buenas noticias escasean, y el club, en una crisis deportiva interminable, fulminó al técnico neerlandés a principios de la 24/25. Su sucesor fue Rúben Amorim, que tampoco ha conseguido aguantar la presión ni revertir la dinámica.
A la espera de si se concreta un interino para el resto de la temporada o se busca un entrenador de garantías, lo que es seguro es que De Ligt sigue “gafando” a sus técnicos y, el año que viene, empezará su undécimo curso como profesional a las órdenes de un undécimo nombre nuevo.