Maximilian Ibrahimovic, tras los pasos de su padre
El legado continúa. Maximilian Ibrahimovic, hijo de la leyenda Zlatan Ibrahimovic, llega cedido al Ajax hasta final de temporada. El movimiento ha recordado a los inicios de su padre, que a la misma edad (19 años) salió de su Malmö natal para fichar por el club de Ámsterdam. Allí comenzó a hacerse un nombre antes de asentarse y brillar en las grandes ligas europeas.
En el caso del hijo, llega procedente del Milan Futuro, el club donde su padre se retiró y con el que sigue vinculado como socio operativo de RedBird y asesor sénior. La operación incluye una opción de compra de 3,5 millones de euros y una cláusula de reventa a favor del conjunto ‘rossonero’. Habitualmente ubicado en el extremo izquierdo, Maximilian ha disputado 17 partidos esta temporada, anotando cinco goles y repartiendo cuatro asistencias.
La idea es que empiece jugando con el filial, aunque alternando con el primer equipo con el objetivo de asentarse poco a poco. Marijn Beuker, director de fútbol del Ajax, se mostró optimista con la incorporación del extremo: “Es un jugador con mucho potencial y esperamos que forme parte del ataque del Ajax“. Por su parte, el joven futbolista, consciente del peso de su apellido y de los paralelismos con la trayectoria de su padre, lo tiene claro: “Quiero escribir mi propia historia“.
“Hasta los 11 años odiaba el fútbol”
Nacido en Lund (Suecia), practicó taekwondo antes de iniciarse en el fútbol a los nueve años. Durante su infancia, vivió con la maleta siempre lista por los constantes cambios de país derivados de la agitada carrera de Zlatan. Lo acompañó en Francia, Inglaterra y Estados Unidos. Pasó por academias como las del PSG y el Manchester United, jugó en Los Ángeles, regresó a Suecia con el Hammarby y finalmente se estableció en Italia con el Milan en 2023.
Esos continuos cambios y la sombra de su apellido lo marcaron. Él mismo llegó a reconocer en una entrevista que “hasta los 11 años odiaba el fútbol“, hasta que decidió dejar atrás las comparaciones con su padre y disfrutar por sí mismo. Ahora, Maximilian busca su propio camino, con el Ajax como punto de partida para escribir el primer gran capítulo de su carrera en Europa.