Copa África | Mendy, portero de Senegal, ahonda en la herida de Brahim: “¿De verdad crees que quiso fallar el penalti?”
Édouard Mendy, guardameta de Senegal, salió al paso este domingo tras proclamarse campeón de la Copa África ante Marruecos y valoró la gran polémica de la final, surgida por un penalti muy dudoso sobre Brahim Díaz que, después del amago de los Leones de Teranga de retirarse del partido, el jugador falló con un Panenka frustrado.
El exportero del Chelsea negó que Brahim fallara de manera deliberada el penalti lanzado en los últimos instantes del tiempo reglamentario, una acción que pudo haber dado el título a la selección anfitriona y evitado la prórroga, además de volver a ser campeona de África tras 50 años de espera. “Por supuesto que no. Hay que ser serios. ¿De verdad alguien piensa que, a un minuto del final y con un país entero esperando este título desde hace 50 años, podemos ponernos de acuerdo en algo así? Él quiso marcar y yo hice mi trabajo parándolo, nada más”, explicó Mendy en declaraciones a beIN Sports.

Brahim falló el penalti para ganar el partido en el 90+8′ / AP
El jugador senegalés también se refirió a la conversación que mantuvieron ambos equipos tras el partido, en la que, evidentemente, se habló sobre la momentánea decisión de Senegal de marcharse del campo: “Lo que se dijo en el vestuario se queda allí. No hace falta explicarlo. Todo lo que hemos logrado ha sido juntos, con dignidad y orgullo. Esa fue nuestra actitud y por eso hemos sido recompensados”, señaló.
La explicación de la parada
Preguntado de nuevo por el penalti lanzado a lo Panenka por el jugador del Real Madrid, Mendy detalló su estrategia: “Lo intentó. Yo traté de aguantar el máximo tiempo posible sobre mis apoyos y la suerte nos acompañó. Esa acción nos permitió seguir vivos en el partido. Sabía que no iba a tener demasiado trabajo durante el encuentro, pero en ese momento clave pude ayudar al equipo. Antes de cada penalti siempre hablo con Sadio Mané. No diré qué nos dijimos, pero teníamos claro que queríamos llevarnos el trofeo a casa. Millones de senegaleses están felices y ahora toca disfrutarlo”, añadió.

Brahim Díaz, durante la final de la Copa de África / EFE
Sobre el tenso desenlace del tiempo reglamentario, Mendy fue prudente: “No vamos a hablar en caliente, pero pasaron cosas. Al final, el fútbol se impuso. Sabíamos que jugábamos en un ambiente hostil, en un país que llevaba medio siglo esperando este título y con todo a su favor. Nosotros tuvimos el balón y nuestras armas, y supimos responder. Hoy la Copa viaja a Senegal”, apuntó.
La otra cara de la moneda la vivió Marruecos, y en especial Brahim Díaz, quien recibió desconsolado y con lágrimas en los ojos, de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el trofeo que lo acreditaba como máximo goleador del torneo. Un galardón que tenía que ser el colofón final para el malagueño, pero que ahora, inevitablemente, le traerá a la cabeza el fatídico Panenka.