No merecía un final así
Pape Gueye marcó el gol que dio el segundo título de la Copa África a Senegal, pero fue Sadio Mané, leyenda de los Leones de Teranga y actual futbolista del Al-Nassr, quien cambió el devenir de una final para el recuerdo. Escogido mejor jugador del torneo, demostró sus dotes de liderazgo y humanidad en la que fue su última Copa África.
El estadio Príncipe Moulay Abdallah de Rabat fue testigo de un final de partido surrealista: Ndala, colegiado congoleño, señaló una pena máxima favorable a Marruecos por un leve agarrón de Diouf sobre Brahim en el último suspiro y los futbolistas senegaleses, instados por su seleccionador, decidieron abandonar el terreno de juego. Al mismo tiempo, la hinchada de Senegal trataron de invadir el césped para interrumpir el partido.
El exfutbolista del Liverpool fue el único que se plantó e hizo recapacitar a sus compañeros. Logró que salieran del túnel de vestuarios y regresaran al verde, desafiando así la orden de Pape Thiaw. El penalti fue concedido en el 90+8′ y no fue lanzado – y fallado – hasta el 90+24′ por el propio Brahim. De esta forma, Mané fue clave para que el partido se reanudara más de diez minutos después, presumiblemente incluso tras ser advertido de una sanción que horas más tarde se impondría a la Federación Senegalesa de Fútbol.

Sadio Mané, celebrando la victoria de Senegal ante Marruecos / LAP
¿Y cómo se gestó su persuasión? Pues Claude Leroy, exseleccionador de Senegal, fue visto departiendo con Mané para animarlo a convencer a su equipo de volver al campo: “Sadio vino a preguntarme qué haría yo en su lugar y le dije: ‘Pide a tus compañeros que vuelvan al campo’, eso es todo”, explicó a la ‘AFP’.
“Todo el mundo nos estaba observando”
Sus palabras surtieron efecto y fue a buscar al resto de la plantilla al vestuario: “Todos querían irse”, explicó Mané a ‘Canal+ Afrique’. “Cuando vi a Claude, pensé que era la persona ideal a quien pedírselo. Me dijo: ‘Tienes que quedarte, tienes que jugar’. También le pregunté a Mamadou (Niang), quien me dijo lo mismo, y a El-Hadji (Diouf), así que fui a buscarlos a todos. Les dije: ‘Pase lo que pase, tenemos que jugar. Marquen o no, vamos a jugar’. Teníamos que jugar y, al final, tuvimos nuestra recompensa”.
Senegal conquistó el trofeo en territorio hostil y Mané volvió explicar en zona mixta cómo surgió su decisión de reunir al resto de sus compañeros para regresar al césped: “El fútbol africano no merecía un final así. Estábamos progresando mucho y todo el mundo nos estaba observando. Así que les pedí a mis compañeros que volvieran al campo. Les dije: ‘Ganamos como hombres, perdemos como hombres’. Tuvimos suerte y al final logramos ganar. El árbitro puede cometer errores, y no es justo juzgarlo. Lo más importante es que lo hice por la gente de todo el mundo que quería ver el partido. La decisión de volver fue de todos, pero insistí en que volviéramos al campo”, concluyó.