la rocambolesca historia de un veterano exjugador del Espanyol
El veterano Adrian Heath, a sus 65 años, vivió el pasado mes de noviembre un episodio que bien podría dar para un guion de película. Poco se podía imaginar el británico que aceptar una reunión laboral se iba a convertir en un intento de secuestro y amenazas a punta de navaja.
En unas declaraciones a ‘The Athletic’, el que fuera jugador del Espanyol a finales de los 80 explicó la rocambolesca historia que le llevó a Marruecos para reunirse con un ‘jeque’ bajo una oferta de trabajo que resultó ser falsa. Antes de viajar Heath intentó recabar información y, según explica, llegó a hablar con varios conocidos, entre ellos Steven Gerrard, quien había trabajado anteriormente en Arabia Saudí. De poco le sirvieron esas precauciones que quiso tomar antes de emprender su viaje.
Una vez aterrizó en Marruecos, dos hombres fueron a recibirle e incluso, como él mismo cuenta, le regalaron flores y lo acompañaron a un coche en el que fue trasladado hasta una ciudad portuaria del país africano. Una vez en destino fue conducido a una habitación donde le esperaban otros tres hombres. “Obviamente te das cuenta de que esto no es lo que pensabas que iba a ser”, le dijo uno de ellos, según relata Heath.
Amenazas y una demanda de sis cifras
En ese momento, la realidad se hizo patente con la petición de sus secuestradores quienes le reclamaron una suma de seis cifras a cambio de su libertad. “Así es como va a funcionar: nos vas a enviar dinero. Y si no lo haces, no volverás a ver a tu esposa. No verás a tus dos hijos ni a tus nietos“, le hicieron saber.
A la mañana siguiente, Heath llamó a su esposa pidiéndole que le transfiriera el dinero, tras ser amenazado con una navaja. “Empecé a pensar en todo lo bueno de mi vida. Mi esposa. Mis hijos. Mis nietos”, explica el entrenador recordando ese momento.

Adrian Heath en Barcelona, en una imagen de archivo / JOAN MONFORT / EDECASA
El asunto aun se iba a complicar más, puesto que Heath era el único titular de la cuenta bancaria, por lo que debía ser él mismo el que realizara la transferencia, y no su esposa Jane desde Estados Unidos, y así se lo hizo saber ella misma durante la llamada telefónica que mantuvieron. La comunicación se cortó y poco después los captores volvieron a ponerse en contacto con la esposa para pedir el rescate, rebajando su petición inicial.
Preocupada, Jane se puso en contacto con su hijo, Harrison Heath, un excentrocampista de la MLS, quien, al no poder ponerse en contacto con su padre utilizó una app de geolocalización para dar con la ubicación de su progenitor. Con la información se puso en contacto con un conocido del FBI, mientras Adrian negociaba por su cuenta con los captores.
Final sin consecuencias
“No sé cómo va a terminar esto, pero en definitiva, no van a recibir ningún dinero”, les comentó, informándoles de que la única manera de que recibieran su dinero era dejarlo marchar y que él mismo traspasara el dinero. Poco después venían a buscarlo para llevarlo de nuevo al aeropuerto.
Al volver a casa, se le proporcionó protección durante varias semanas. La historia se hubiera quedado en el círculo cercano de Heath pero el FBI le informó de que otro entrenador había sido víctima de la misma estafa, lo que le animó a hacer pública su historia para evitar que otros puedan caer en la misma trampa.
Como futbolista, Heath militó en el Everton y el Burnley en las décadas de 1980 y 1990 y pasó en la temporada 1988/199 por las filas del Espanyol. Comenzó su carrera como entrenador en 1996 y ha pasado los últimos 15 años en Estados Unidos. Su último trabajo fue en el Minnesota United de la MLS, entre 2017 y 2023.