Lo ha pasado muy mal

José Mourinho no lloró solo por una victoria. Lloró por todo lo que llevaba acumulado. Por una temporada durísima, por las muchas críticas injustas y por volver a sentirse vivo en un gran escenario. El triunfo ante el Real Madrid fue especial, sí, pero sobre todo fue liberador.

Hago un llamamiento a mucha de esta gente para que no se suicide ni se tire de balcones. El Benfica perderá y nos volverán a mata

Mourinho

Su llegada al Benfica ya fue compleja desde el primer día. El club atravesaba un momento de inestabilidad interna, con elecciones presidenciales en marcha, y el contexto estaba lejos de ser ideal. No encontró un equipo hecho a su medida. La plantilla había sido diseñada bajo la visión de Bruno Lage y carecía de piezas clave para el juego del técnico portugués. A eso se sumaron salidas muy importantes (Di María, Carreras, Kökcü, Florentino…) y una ola de lesiones que golpeó con fuerza (Bah, Manu, Bruma, Lukebakio). Además, Mourinho heredó un Benfica sin una pretemporada convencional. Tarde o temprano, con él o con cualquier otro entrenador, era lógico que aparecieran problemas físicos y bajones de rendimiento. Le ocurrió a él, pero podría haberle pasado a cualquiera.

La reinvención a los 63 años

Pese a todo, las críticas no han dado tregua. Se ha acusado a Mourinho de practicar un fútbol tímido y excesivamente pragmático, pero los números desmontan ese relato. El Benfica es el segundo mejor ataque de la liga, el tercero en posesión media (58 %), segundo en tiros a puerta y en toques dentro del área rival. Es, además, el equipo que más balones recupera en el último tercio y uno de los que menos ocasiones concede. Frente al Real Madrid, los de Mourinho realizaron hasta 20 disparos sobre la portería de Courtois. “No todos pueden ser Guardiola”, explican. 

Arbeloa: “Mourinho fue, es y será siempre ‘uno di noi'”

El equipo encadena 19 partidos consecutivos sin perder en el campeonato, una racha que no se veía desde la temporada 2012/13. Y a sus 63 años, Mourinho se ha reinventado una vez más. Mantiene intacta la ambición de siempre. Pasa horas en el centro de entrenamientos, sigue de cerca a los equipos de formación, duerme allí, come allí y se le ve feliz en el Benfica. No quiere hablar de la próxima temporada: su foco está en que el equipo siga creciendo y compitiendo, pese a estar a diez puntos del liderato.

Alzar la voz tras meses de silencio

La victoria ante el Real Madrid fue especial. No solo por ser la primera contra ellos, sino por lo que significó a nivel emocional. Mourinho se mostró visiblemente emocionado. “Echaba de menos los grandes escenarios, las grandes noches. Ganar así, en su país y con un club que ama de verdad, tuvo un impacto enorme”, aseguran a MARCA desde su entorno.

Tras el partido habló poco con Arbeloa, apenas para desearle suerte y pedirle perdón por la efusiva celebración. No pudo hacerlo con Florentino, que no asistió al partido, aunque sí hablaron por teléfono. Lo que sí hizo fue alzar la voz ante las duras críticas recibidas. “Lo único que me gustaría que esta victoria trajera es un poco de respeto. Hago un llamamiento a mucha de esta gente para que no se suicide ni se tire de balcones, que se tranquilicen. El Benfica perderá y nos volverán a matar. Lo único que me gustaría es un poco de respeto para el Benfica y para los jugadores”, confesó en rueda de prensa.

Ahora el Real Madrid vendrá con todo, querrán revancha

“Esta temporada ha sido especialmente dura, lo ha pasado muy mal”, confiesan desde su entorno. Eliminado en pocas semanas de la Copa de la Liga ante el Braga y de la Copa de Portugal frente al Porto, en un partido muy injusto que el Benfica mereció ganar, el camino no ha sido sencillo. Entre lesiones y falta de fortuna, el golpe anímico fue grande. Ante el Real, por fin apareció esa estrella que tanto faltaba.

El destino, caprichoso como siempre, ha querido volver a cruzar a Mourinho con el Real Madrid en el playoff de la Champions. Tras la noche liberadora en Lisboa, el técnico regresará al Santiago Bernabéu, el escenario de tantas batallas pasadas. “Ahora el Real Madrid vendrá con todo, querrán revancha”, aseguran. Será otro examen de máxima exigencia, otra cita con la élite, justo donde Mourinho siempre ha sentido que pertenece. Pase lo que pase, el reencuentro confirma algo que parecía olvidado: José Mourinho ha vuelto a los grandes escenarios y sigue estando muy vivo.

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