“Entró al vestuario y recibió un aplauso masivo”
Un segundo basta para que la vida de un vuelco. 1 de diciembre de 2024. Fiorentina-Inter. Jornada 14 de la Serie A. Minuto 17… y Edoardo Bove cae desplomado sobre el césped del Artemio Franchi. La conmoción es total y la angustia se apodera de los allí presentes. De aquel episodio ya han pasado exactamente 440 días hasta que el corazón del canterano ‘giallorosso’ ha vuelto a latir en Watford.
Aquel día, Bove volvió a nacer. Pero, para ello, se le tuvo que implantar un desfibrilador que, de golpe y porrazo, le cerraba las puertas del fútbol italiano. El mismo impedimento que, en su día, obligó a Christian Eriksen a abandonar el Inter de Milán tras lo sufrido en la Eurocopa 2021 con una selección de Dinamarca que sacó fuerza de flaquezas para llegar hasta semifinales.
En este sentido, la normativa implantada por la Federación de Italia es clara: cualquier jugador que porte un desfibrilador no podrá jugar ni a nivel profesional y amateur a lo largo de todas las categorías que conforman la pirámide del fútbol italiano. “Me gustaría que que todos nos comprometiéramos a no olvidar que el fútbol es de las personas”, reivindicó un Edoardo Bove que había quedado ‘atrapado’.
Me gustaría que que todos nos comprometiéramos a no olvidar que el fútbol es de las personas
A pesar de que el desfibrilador que se le fue implantado a Bove era removible, el Gobierno italiano mantuvo intensas reuniones con diferentes estamentos médicos para conocer el alcance de la gravedad que tenía jugar con él. El objetivo era que pudiese volver a competir en el ‘Calcio’ y siguiese desarrollando su carrera en casa. Pero no hubo manera.
Los jugadores de Fiorentina e Inter, asustados por el desvanecimiento de Bove
Durante todos aquellos meses hasta que finalizó la temporada, no pararon de sucederse los homenajes. Especialmente emotivo fue el de su vuelta a un Olímpico de Roma al que le tocó regresar en verano consciente de que tenía la puerta cerrada. “Vivo esta experiencia con altibajos. Sé que se necesita tiempo y mucho valor. Pero estoy recibiendo ayuda para aceptarlo”.
El emotivo recibimiento de la Roma a Bove tras su desplome: “Fuerza Edo, continúa soñando”
“El objetivo que tengo es volver a jugar al fútbol y creo que ocurrirá pronto”, confesó Edoardo Bove el pasado mes de noviembre tras no haber encontrado una solución en verano. La Roma nunca le dio la espalda y mantuvo su contrato durante todos estos meses… hasta que llegó la oportunidad de volver a empezar de cero en el Watford.
El conjunto ‘giallorosso’ no puso impedimento alguno y rescindieron su contrato de mutuo acuerdo para facilitar la llegada de Bove a Inglaterra… como en su día hizo Eriksen cuando firmó por el Brentford. “Estoy realmente agradecido alguno staff y al club que me dio esta posibilidad. Estoy muy feliz de estar aquí”, expresó en su presentación el pasado mes de enero. Suponía dar un paso atrás bajando a Championship. Pero lo importante era volver a sentirse futbolista.
Desde entonces, Bove ha estado entrenando junto al resto de sus compañeros apurando los días para volver a pisar el césped. “No tengo miedo, es un desafío que quiero asumir”, pronunció en la previa del encuentro contra el Preston North End.Edward Still -sustituto de Javi Gracia– lo incluyó por primera vez en una convocatoria con el Watford y, a menos de cinco minutos para el final, saltó al terreno de juego. Volvía a sentirse futbolista.
Entró al vestuario y recibió un aplauso masivo
“Entró al vestuario y recibió un aplauso masivo por parte de todo el equipo”, apuntó Edward Still después del encuentro. “Estoy un poco decepcionado porque creo que merecimos más, pero en general es positivo. Es una sensación muy buena volver a estar en el campo”, señaló Bove. El resultado, a pesar de impedir al Watford acercarse a los puestos de ascenso a Premier, era lo de menos. Más de 400 días después, su corazón ha vuelto a latir.