¡Vinicius no fue el único! Kelly también denuncia insultos racistas en la Champions: “Vuelve al zoológico”
El encuentro de ida del play off de la Champions League entre el Benfica y el Real Madrid dejó una de esas imágenes que nadie quiere ver en el fútbol ni en el deporte en general. Tras anotar el primer tanto del partido, Vinícius Jr. se dirigió de inmediato al colegiado para denunciar que, según su versión, el argentino Gianluca Prestianni le había proferido insultos de carácter racista.
Tal y como se pudo apreciar posteriormente en las imágenes televisivas, Prestianni, cubriéndose la boca con la camiseta, se acercó al delantero brasileño y le dedicó unas palabras que provocaron una reacción inmediata. Vinicius, visiblemente alterado, no dudó en acudir al árbitro para acusar a su rival de haberle llamado “mono”, lo que elevó la tensión sobre el césped y obligó a detener momentáneamente el juego.

Vinicius, con el colegiado / EFE
Este lamentable incidente no fue el único que se vivió en la jornada del martes de la Champions League. En el duelo entre el Galatasaray y la Juventus, que terminó con victoria del conjunto turco, también se produjo otro episodio de carácter racista.
En esta ocasión, el defensa de la Juventus, Lloyd Kelly, denunció haber sido víctima de abuso racista en las horas posteriores a la derrota por 5-2. El futbolista británico compartió en sus historias de Instagram la captura de un comentario recibido en redes sociales en el que se le instaba a “volver al zoológico”.

Kelly deuncia insultos racistas en las redes sociales / Instagram
Kelly señaló que está acostumbrado a las críticas deportivas, algo que asume como parte del fútbol profesional, pero subrayó que no puede tolerar mensajes de esta naturaleza. Además, advirtió de que las palabras y las acciones tienen significado y consecuencias, en un nuevo recordatorio de que el racismo continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes del fútbol europeo.
Dos episodios en una misma jornada que vuelven a encender las alarmas en el fútbol continental y que exigen algo más que comunicados de condena. La reiteración de estos hechos pone a prueba la eficacia de los protocolos vigentes y obliga a las instituciones a reforzar su compromiso con medidas firmes y ejemplares.