Top five: el Ranking de sorpresas en la NBA

Por distintas razones, estos son los equipos que más nos han sorprendido entrando a la parte final de la temporada


La temporada regular entra en su epílogo y es momento de rescatar los cinco equipos-sorpresa de la NBA. Lo haremos, como es habitual, en forma de ranking.

¿Listos para la lista completa? Aquí vamos.

No es que no pensemos que los Sixers podían ser, a priori, un equipo de playoffs. Lo que nos sorprendió es la ruta que hallaron para alcanzar algo así. Recuperaron en Joel Embiid a una pieza central clave (es cierto, no juega todos los partidos, pero su nivel volvió a ser determinante), en plena levantada de Paul George se dio su suspensión por dóping, y fueron dos jóvenes estelares los que cargaron con el equipo de Nick Nurse: Tyrese Maxey, nuevo líder de la franquicia, y VJ Edgecombe, candidato serio a Rookie del Año junto a Cooper Flagg.

Philly no es un equipo brillante ni en eficiencia ofensiva ni en defensiva, navega en la medianía, pero utiliza obreros en su estructura para alcanzar resultados (léase Quentin Grimes, Kelly Oubre Jr., etc). Es una sorpresa porque el pronóstico, en estas tierras, era de desmantelamiento total. Un caso como el de Utah Jazz o Sacramento Kings. Eligieron el camino de la dignidad y profundizaron su propia reconstrucción invisible. Es muy poco probable que ganen este año, pero tienen futuro. Y eso, en la NBA moderna, vale oro.

Acostumbrados a navegar en la intrascendencia absoluta, los Hornets son una brisa fresca en la temporada 2025-26 de NBA. Con Lamelo Ball a la cabeza, Charlotte practica un básquetbol alegre, vertiginoso y divertido. La llegada de un tirador excelente como Kon Knueppel (uno de los mejore novatos del año) junto a la recuperación en plenitud de Brandon Miller, sirvieron de argumentos de peso para que el grupo de Charles Lee ocupe un puesto de play-in, algo inesperado al inicio de la campaña.

Miles Bridges aporta el equilibrio, Moussa Diabate la energía en la pintura, y antes de la fecha límite de intercambios sumaron a Coby White al perímetro. Los Hornets ya son el décimo mejor ataque de la NBA (113.5 puntos cada cien posesiones), aunque su defensa podría ser un poco mejor (19° en toda la Liga).

Una palabra es clave para esta franquicia: salud. Sobre todo de su base estrella. Si logran permanecer hasta abril sin pasar por la enfermería, su récord puede finalizar por encima de 0.500 y su posición final en el Oeste puede ser aún mejor que la actual.

Hay que entender que existen distintos grados de sorpresas. En este caso, no se trata de haber encontrado un equipo en alza, sino que la sorpresa está en la madurez que muestran noche a noche. Los Pistons son, palabras más, palabras menos, un equipo con pronóstico de Finalista de la NBA.

Cade Cunningham es un serio candidato al MVP esta temporada, Jalen Duren ya es una estrella de la Liga y atrás quedó ese pasado tormentoso de récord de derrotas en fila (28) en 2023-24, con Monty Williams al mando. Ahora, con J.B. Bickerstaff al mando, Detroit (42-13) tiene el mejor récord de la Liga y su mejor récord de franquicia en 55 partidos desde 2005-06 (46-9), dato gentileza de SIG.

Como su historia merece, casi un homenaje a los Bad Boys, los Pistons se apoyan en su defensa. Tienen la segunda mejor eficiencia sin balón en toda la NBA (reciben 106.4 puntos cada 100 posesiones) solo por detrás del campeón Oklahoma City Thunder. Y más allá del tándem Cunningham-Duren, combinan talento joven como Ausar Thompson, Ronald Holland II y Daniss Jenkins con experimentados como Duncan Robinson, Tobias Harris y Caris LeVert.

Lo de los Pistons ya no es bueno: es excelente. Y a solo metros de los playoffs, es una noticia estupenda para los fanáticos de Motor City.

Victor Wembanyama llegó para redefinir el mapa de la NBA. Por su altura, por su versatilidad, por su actitud. Como pasó en el último All-Star Game. Creíamos a principios de temporada que San Antonio podía estar para ganar una serie de playoffs, pero quizás nos quedamos cortos en el pronóstico previo.

Es que los Spurs tienen todo: juventud, intensidad, vértigo, defensa y hambre. Sobre todo hambre. A Wemby se le suma una franquicia seria, un coach inteligente como Mitch Johnson y una armada profunda que tiene claro a qué juega. Los picks altos como Stephon Castle y Dylan Harper, sumados a garantías como De’Aaron Fox y Devin Vassell, se unen a jugadores en alza como Julian Champagnie, Keldon Johnson y Carter Bryant, un joven defensor elite con muchísimo futuro.

La pintura, además, tiene centímetros en Luke Kornet, Kelly Olynik y recientemente Mason Plumlee. Los Spurs tienen la tercera mejor eficiencia defensiva de la NBA, con un perímetro súper intenso y una pintura con el unicornio francés como monstruo de último nivel para cualquier temerario que acepte el desafío de rigor. Ah, me olvidaba: poseen también la séptima mejor eficiencia ofensiva en toda la Liga.

Solo tengo una pregunta, que sí sería una súper sorpresa llegando a junio: ¿Puede San Antonio ser finalista de la NBA? Esto, que en octubre era una locura, hoy no luce tan descabellado.

Clap, clap, clap. Aplaudan de pie al combo de Brad Stevens en la gerencia y Joe Mazzulla, serio candidato a coach de la temporada, en el banco de suplentes. Los Celtics defendieron en 2025-26 su historia. Ni el más fanático de Boston pensó que pisando el mes de marzo, los Celtics iban a estar segundos en el Este y con la posible (quizás demasiado posible) vuelta de Jayson Tatum a la alineación tras la rotura del tendón de aquiles en los playoffs pasados.

Los Celtics perdieron a Kristaps Porzingis, Jrue Holiday, Al Horford, Luke Kornet en el mercado, y a Tatum por lesión. ¿Tirar la toalla? Nunca estuvo en los planes. Hicieron la otra pregunta, la que enaltece al juego: ¿Y si competimos con lo que tenemos? La gerencia trajo a Anfernee Simons, luego lo dejó en el mercado para sumar a Nikola Vucevic, pero armó una estructura sólida con Jaylen Brown en modo MVP. Empoderó a Neemias Queta y Payton Pritchard, le dio minutos a los fichajes Hugo Gonzalez y Luka Garza, a Sam Hauser, Baylor Scheierman y Jordan Walsh, Mazzulla armó diferentes rotaciones para alcanzar objetivos. El grupo por encima de los nombres.

Hoy Boston tiene 37 triunfos y 19 derrotas. Mejoró a 8-1 en los últimos nueve partidos, con 7 de las ocho victorias por diez puntos o más de distancia, y tienen el mejor récord desde el 30 de enero a hoy, compartido con Pistons y Spurs. Son el segundo mejor ataque de toda la Liga y la octava mejor defensa.

Lo que hicieron Stevens y Mazzulla desde el punto de vista financiero y deportivo es un milagro. Limpiaron los libros, oxigenaron al equipo y ahora esperan, ilusionados, por el regreso de Tatum. El trofeo Larry O’Brien es, una vez más, un objetivo criterioso rumbo a mediados de junio.

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