Un mes para ajustar cuentas
Marzo no avisa. Llega con sus partidos apilados como facturas vencidas sobre la mesa, y el Real Madrid tiene pendiente saldar varias de ellas. En un solo mes, los blancos se verán las caras con varios de los equipos que más les dolieron en la primera vuelta. El calendario, esta vez, ha decidido servirlos todos juntos. Toca ajustar cuentas.
El mes arranca el lunes 2 de marzo con el Getafe en el Bernabéu, el único rival de este bloque que no guarda una deuda real con el Madrid. En la primera vuelta, una victoria por la mínima fue suficiente para suturar el partido sin demasiado drama. Pero el contexto ahora es distinto. Mbappé no estará por estar tocado de la rodilla, y Bellingham, Militao, Ceballos y Asencio también son baja.
Gol de Mbappé (0-1) en el Getafe 0-1 Real MadridSportian
Ganar al Getafe sin ese músculo es una obligación con asterisco. Cuatro días después, el viernes 6, toca ir a Balaídos. Un lunes y un viernes en Liga es una rara avis en el calendario liguero del Madrid, fruto de los ajustes que exige la UEFA para dar encajar sus eliminatorias. Raro y, al mismo tiempo, necesario.
Porque lo que viene después es el Celta. Y el Celta tiene asuntos pendientes con el orgullo del Bernabéu. El 7 de diciembre, los olívicos firmaron allí uno de los asaltos más esperpénticos de la temporada: 0-2, con el Madrid acabando con nueve jugadores tras las expulsiones de Fran García y Carreras sobre el campo, y la de Endrick desde el banquillo. Tres rojas. Un partido que no se retrató en el marcador, sino en el caos del final. Esa derrota fue el síntoma más visible de un equipo que había perdido el control de sí mismo. Ahora, en Vigo, toca demostrar que ese episodio quedó sepultado.
Tres días después, el 11 de marzo, llegará el Manchester City al Bernabéu. Otra vez Pep. El 10 de diciembre —precisamente los días en que el equipo ya venía de caer ante el Celta— Guardiola visitó Madrid con un consejo a Xabi y una versión eficiente del City. Esta última pasó más inadvertida. Rodrygo puso el 1-0, pero O’Reilly y Haaland, desde el punto de penalti, le dieron la vuelta antes del descanso. El Madrid mereció algo más en la segunda parte, pero la pelota no quiso entrar. Fueron esas dos derrotas consecutivas las que precipitaronel final del técnico tolosarra. Ahora, esos fantasmas no son de Arbeloa —él estaba entrenando al Castilla cuando todo aquello ocurrió—, pero el escenario sí es suyo.
Guardiola se ‘alegra’ de enfrentarse al Real Madrid
La presencia de Mbappé, en el aire
La cuestión que flota en el ambiente es si Mbappé llegará a tiempo para este cruce. Solo él y su rodilla lo saben. Antes de la vuelta en el Etihad, el 17, el Madrid recibirá al Elche. Un partido que en la primera vuelta deparó un 2-2 demasiado apretado para los blancos, volcados y con más suerte que fútbol en el descuento. Los de Sarabia practicaron entonces un fútbol vistoso y vertical que le dolió al Madrid en sus costuras defensivas. Fue, además, el preludio de perder el liderato en Girona una semana más tarde.
El mes lo cierra el derbi. El Atlético de Madrid visita el Bernabéu en las últimas jornadas de marzo, en un contexto que aún está por escribir. Para entonces se sabrá si el equipo de Simeone está en la final de Copa y si ha superado al Tottenham en la Champions. Lo que ya se sabe es cómo terminó el encuentro de ida. Una exhibición de Julián Álvarez en el Metropolitano que selló la segunda gran derrota de la corta ‘era Xabi Alonso’, la primera que dejó al Madrid verdaderamente tocado después de llegar invicto al derbi. Las tornas, desde entonces, han cambiado. Pero los derbis tienen su propia lógica, y el Atlético nunca llega al Bernabéu sin algo que demostrar.