la obra que Maradona jamás pudo trazar
“El precio que que tuve que pagar por no tener a Maradona fue tener un testimonio de su conciencia de clase”. Así recuerda Javier Cáceres uno de sus intentos por tener el dibujo y el relato de Diego Armando en su libro El gol de mi vida. Una obra que recoge 150 goles históricos del fútbol junto a dibujos explicativos de los mismos. Todos ellos, hechos por los propios protagonistas: los jugadores.
Portada y contraportada de “El gol de mi vida”
Una obra que es, a su vez, una joya futbolera. Leyendas de este deporte han dejado huella en un documento único, que refleja el recorrido del balompié a lo largo de sus mejores años. A Javier no le resultó fácil. Tardó 20 años para poder sacar a la luz la colección completa. “Eso fue en el 2005, en el año anterior al Mundial de Alemania”, recuerda sobre los inicios de este proyecto.
Maradona, el gran objetivo… sin éxito
Maradona es la gran ausencia de esta obra para la memoria del fútbol. El Diego fue la pieza que Javier persiguió en varias ocasiones, sin éxito. “No está, hubiese sido un sueño tener su dibujo”, confiesa. Aún hoy conserva la intriga sobre qué habría elegido ‘El Pelusa’: “Me queda la duda de si habría elegido el gol con la mano o la jugada de los cuartos de final del 86 contra Inglaterra. No me cabe duda de que sería uno de esos dos”, afirma Javier.
Maradona no está, hubiese sido un sueño tener su dibujo
Javier Cáceres, autor del ‘El gol de mi vida’
La ocasión más cercana se dio en Brasil. “Estuve cerca de conseguirlo en ese Mundial de 2014 porque reemplacé a un compañero en el show que hizo Maradona con Víctor Hugo Morales”, explica. El encuentro se frustró por un retraso que lo cambió todo. “Lo estuve esperando como contertulio, pero se retrasó y no llegó a su propio programa”, añade Cáceres.
La mano de Dios
A pesar de todo, Javier conserva una imagen detallada del argentino. “Iba apurado, parándose para hacerse fotos con la señora de la limpieza, los operarios y los técnicos del centro de transmisiones de Brasil”, recuerda. No hubo dibujo ni relato, pero sí pudo sacar una conclusión sobre Diego Armando. “El precio por no tener a Maradona fue quedarme con un testimonio de su conciencia de clase”, narra, tras haber visto la faceta más humana del 10.
De Leonel Sánchez a Pelé
La idea de este libro nació de una situación de desconcierto entre su autor y Leonel Sánchez, exfutbolista chileno. “Esto fue más bien una casualidad”, así lo define Javier. “Él empezó a explicarme un gol y yo no comprendí lo que me quería contar, así quele di la libreta que llevaba encima, y le pedí que me pintara el gol”, recuerda. Tras ese episodio, replanteó el método, y empezó a recurrir más a esta fórmula. “A partir de ahí sí que siempre llevaba una libreta a cuestas e iba preguntándole a los jugadores”, narra Cáceres, que llegó hasta leyendas del fútbol como Pelé, entre otros.
Los 1000 goles de Pelé.
Sería en el 2006, en el Mundial de Alemania, en el que Javier entrevistaría al icono brasileño. Lo hizo en una ronda comercial, donde los tiempos estaban supervisados bajo cronómetro. “Teníamos un slot de 10 minutos, y me tocó el último”, cuenta. En ese tiempo le pidió que eligiera su gol, donde Edson Arantes do Nascimiento le habló de tres. “Elgol más bonito, el delsombrero que le hace al sueco en la final; el más difícil, el penalti en el que marca su gol número 1000; y el más importante el que le hace a Gales en 1958 en el Mundial de Suecia”, enumera Javier, tal y como se lo contó el brasileño. Sin embargo, al final dejó una perla: “1282, todos mis goles fueron importantes”.
Beckenbauery un enfado mayúsculo
A pesar de que la mayoría de los futbolistas respondieron con naturalidad, hubo uno que no encajó muy bien el proyecto de Javier, en primera instancia. Ese fue Franz Beckenbauer, el mítico defensa central. “Siempre fue muy reacio a pintar o a dibujar, una vez me tiró la libreta y me dijo: ‘no, píntalo tú’”, cuenta el autor, recordando aquel desencuentro que jamás olvidará.

El gol de falta de Beckenbauer que nunca más se ha vuelto a ver
Sin embargo, el giro llegó por una coincidencia inesperada. Por circunstancias de la vida, ‘El Kaiser’ conocía al padre de Javier; un detalle que, sin saberlo, acabaría abriéndole la puerta al dibujo que necesitaba. “Reconoció a mi padre porque había pasado días juntos. Él (Beckenbauer) era columnista del diario Bild y mi padre trabajaba para el Diario Sport, entonces ahí, al ver a mi padre en la foto, se ablandó y aceptó”, narra Javier, que finalmente logró obtener el ansiado trazo de la figura alemana.
La anécdota de Platini y su “gol”
Michel Platini es otra de las leyendas del fútbol que se ve reflejado en el papel. Su palmarés es envidiable, pero no tanto su presencia en el libro: ¡describió un gol que no valió! “Le alcancé la libreta y él me dio un autógrafo prácticamente y me dijo que no podía pintarlo“, recuerda Javier. “Le pregunté que por qué y me contestó: ‘me lo anularon’“, afirma Cáceres, con una sonrisa al rememorar ese momento.
Gol de Platini a Argentinos Juniors.
El tanto del que hablamos corresponde a la final de 1983. “Fue el gol de la final de la intercontinental con la Juventus contra Argentinos Juniors“, explica el autor del libro. Una jugada que le llega al francés en un centro que controla con el pecho, se gira la pone en la escuadra con una volea tremenda.
Del miedo de Xabi a la ‘locura’ de Roberto Carlos
En la memoria de los futboleros está aquella final de Champions entre Milan y Liverpool. Los ingleses levantaron un 0-3 y se llevaron la tanda de penaltis definitiva. Antes, un joven Xabi Alonso fue uno de los protagonistas del partido con una pena máxima errada, que acabo marcando en rechace. “Xabi Alonso dice que Dyda tenía unas manos enormes, y debe ser así porque las pinta grandes”, afirma Javier.

3 de junio de 1997… el día que Roberto Carlos desafió las leyes de la física
Pero, para el recuerdo, aquel tiro libre de Roberto Carlos. Un balón que hizo magia mientras se dirigía a la portería. Un disparo que está incluido en el libro. Además, lo hace con un asombroso detalle: la referencia que tomó para chutar. “Me cuenta que al lado de la portería de Barthez había una publicidad muy llamativa que tomó de referencia. ¿Quién se fija en eso?”, explica. De esa forma, tomó como guía ese cartel…¡y no la portería! Asombroso se queda corto.
Una segunda entrega… con ¿gol de VAR?
Tras ver la luz esta obra para la historia del deporte, Javier se plantea seguir con los testimonios, donde no descarta abarcar todos los goles posibles. “Hay gol de portero, de penalti, con mano… sólo queda un gol fantasma y uno validado por el VAR”, comenta Javier, sonriente. Lo que es seguro, es que esta entrega de 150 goles podría estar perfectamente en cualquiera de los mejores museos del mundo. Una parte capital del fútbol está reflejado ahí, en el documento original que él posee. Sin duda, una obra de arte de la historia del esférico.