una ‘normalidad’ cogida con pinzas por la guerra de Irán
La guerra entre Irán y Estados Unidos salpicó al deporte, especialmente al fútbol. El pasado miércoles amanecimos con un anuncio contundente: Irán, según su ministro de Deportes, Ahman Donyamali, no participará en la Copa del Mundo 2026: “Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder (Alí Jamenei), no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial”.
“Considerando las acciones maliciosas llevadas a cabo contra Irán, nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses, y miles de nuestros ciudadanos han muerto. Por lo tanto, definitivamente no tenemos posibilidad de tal participación”, agregó.
Horas antes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, había asegurado que el combinado iraní masculino era “bienvenido al torneo”. Así lo ratificó Gianni Infantino, presidente de la FIFA, tras mantener una conversación con el anterior.
Trump, sin embargo, cambió su discurso tras la renuncia de Irán, y declaró que “no” ve “apropiado” que “participe en el Mundial, por su propia vida y seguridad y la de sus jugadores”.

La selección masculina de Iran antes de jugar un partido de clasificación para el Mundial 2026, contra Emiratos Arabes Unidos. / ABEDIN TAHERKENAREH
Cabe recordar que el pasado noviembre, el presidente estadounidense garantizó la concesión de visados a los jugadores y al cuerpo técnico de Irán para entrar en Estados Unidos, pero excluyó a los aficionados por razones de seguridad nacional.
La selección iraní, ubicada en el grupo G junto con Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto, criticó las palabras del máximo mandatario estadounidense y contradijo el discurso de su ministro de deportes: “La selección nacional iraní, con autoridad y mediante victorias consecutivas, fue uno de los primeros equipos en clasificar a este torneo mayor. Ciertamente, nadie puede expulsar a la selección iraní del Mundial. Más bien, el país que debería ser expulsado es aquel que solo ostenta el título de ‘anfitrión’, pero no tiene la capacidad de garantizar la seguridad de los equipos participantes en este evento global”.
La escalada militar, los ataques con misiles y las restricciones en el espacio aéreo obligaron a suspender competiciones, alterar calendarios y provocar evacuaciones urgentes de futbolistas y profesionales vinculados al deporte.
La Qatar Stars League se reanuda
Uno de los casos más evidentes se produjo en Qatar, Estado soberano árabe que tiene una única frontera terrestre, por el sur con Arabia Saudí. Las autoridades decidieron paralizar temporalmente toda la actividad deportiva tras los ataques con misiles y drones en la zona y el cierre del espacio aéreo por motivos de seguridad. Acoge una gran base militar de Estados Unidos y está recibiendo ataques continuos desde que el país americano comenzase la ofensiva contra Irán.
La Qatar Stars League llegó a quedar suspendida de forma indefinida desde el pasado 28 de febrero, pero se reanudó el pasado jueves 12 de marzo. “Nunca se permitirá que nada comprometa su bienestar”, explicó Hani Ballan, CEO de la competición.
Los partidos se disputaron a puerta cerrada y, durante la celebración de los mismos, según anunció el ministro de defensa qatarí, el ministro de defensa qatarí, las fuerzas armadas del país habían interceptado dos misiles procedentes de Irán que iban dirigidos a Qatar. Álex Collado, exculé y jugador de Al Shamal, contó que “las indicaciones del Gobierno han incrementado significativamente nuestra sensación de seguridad y confianza”.
Evacuación en Irán y Qatar
La tensión también golpeó directamente a futbolistas, técnicos y trabajadores españoles repartidos por distintos países del Golfo. Ante el riesgo creciente, muchos optaron por abandonar la región de forma inmediata.
Munir El Haddadi e Iván Sánchez, futbolistas españoles que compiten en la liga iraní, abandonaron el país vía carretera por Turquía para poner rumbo a España. Todo ocurrió el sábado 28 de febrero, cuando el ataque continuado sobre Teherán impidió que pudiesen coger un avión.

Munir celebra un gol con el Esteghlal. / ·
Tal y como contó el exjugador de Barça, Sevilla o Leganés, el club le proporcionó un coche y pudo cruzar la frontera y llegar a Turquía. Antonio Adán, exportero del Madrid y compañero de Munir en el Esteghlal FC, pudo salir de Irán antes de la cancelación de vuelos.
Javi Martínez y Joselu, futbolistas de Al Bidda SC y Al-Gharafa SC, respectivamente, tomaron un vuelo de regreso a España el pasado sábado 7 de marzo como parte de un operativo de evacuación coordinado por la embajada de España en Doha.
Normalidad en Arabia
En contraste con lo ocurrido en otros países del Golfo, la situación en Arabia Saudí se mantiene, por ahora, bajo control desde el punto de vista deportivo. A pesar de la tensión regional, la actividad futbolística sigue desarrollándose con normalidad.
En Riad, el día a día continúa con absoluta normalidad y la Roshn Saudi League mantiene su calendario habitual. Así lo explican a SPORT fuentes vinculadas al fútbol saudí, que insisten en que la actividad deportiva no se ha visto alterada más allá de un incidente puntual, como fue la suspensión del Al Kholood-Al Qadsiah el pasado 5 de marzo. De esta forma, no está prevista la suspensión de la competición saudí.
Esa relativa normalidad se refleja en el funcionamiento de las infraestructuras del país. Hay casos de personas que se encuentran en los Emiratos que están viniendo a Riad para poder regresar a casa, porque el aeropuerto mantiene su actividad habitual.