la noche en la que Lameck Banda cambió el fútbol por la vida
Su imagen desplomado sobre el terreno de juego del Diego Armando Maradona de Nápoles la pasada semana estremeció a toda Italia. Lameck Banda, extremo del Lecce, cayó al suelo cerca del banquillo del Nápoles cuando apenas quedaban cinco minutos para terminar el partido de la Serie A tras sentir un fuerte dolor en la parte superior derecha del pecho.
Y entonces, el fútbol dejó de importar. El estadio quedó en silencio. El técnico local, Antonio Conte, fue el primero en reaccionar. Entró rápidamente al campo para alertar al árbitro y pedir asistencia médica. Los servicios sanitarios de ambos equipos acudieron de inmediato mientras la preocupación se extendía entre jugadores y aficionados. Banda fue atendido sobre el césped y posteriormente evacuado consciente entre los aplausos del estadio.
Pasó la noche ingresado en el hospital Antonio Cardarelli de Nápoles, donde se le practicaron varias pruebas médicas. El diagnóstico final fue tranquilizador: los resultados fueron negativos y el episodio se relacionó con un fuerte dolor en la parte superior derecha del pecho tras el golpe sufrido instantes antes con el lateral español Miguel Gutiérrez.

Lameck Banda, del Lecce, recibiendo asistencia médica ante el Nápoles / CIRO FUSCO / EFE
El susto había pasado. Pero la noche aún tenía reservado algo mucho más importante para él.
Una jornada que comenzó con un desplome sobre el césped y terminó con el nacimiento de su primera hija
Tras recibir el alta médica a la mañana siguiente, Banda puso rumbo inmediato a Lecce, a corre prisa, con un único objetivo: llegar a tiempo para el nacimiento de su hija. Y lo consiguió.
El club salentino confirmó poco después que el extremo zambiano llegó justo a tiempo para presenciar el nacimiento de su primogénita, Rumi Ezlyn, en lo que definieron como “una maravillosa historia”. En apenas unas horas, Banda había pasado del silencio inquietante de un estadio preocupado a la emoción irrepetible de sostener a su hija por primera vez.
El fútbol, por una noche, quedó en segundo plano.