Gravina dimite tras el nuevo fracaso de Italia y deja vacante la presidencia de la FIGC

La crisis del fútbol italiano se cobra otra víctima. Gabriele Gravina ha dimitido como presidente de la FIGC (Federación Italiana de Fútbol) menos de 48 horas después de la eliminación de la selección italiana, que se quedó fuera de su tercer Mundial consecutivo tras caer ante Bosnia y Herzegovina en los penaltis. Un nuevo golpe que se suma a los fracasos de 2018 ante Suecia y de 2022 frente a Macedonia del Norte, y que ha desatado una oleada de críticas dentro del propio fútbol italiano.

La decisión se hizo oficial a través de un comunicado emitido por la federación, en el que Gravina informó de su renuncia y de la convocatoria de elecciones, que se celebrarán el próximo 22 de junio en Roma. El ya expresidente trasladó su decisión a los principales representantes del fútbol italiano, en un contexto marcado por la presión y los cuestionamientos a la actual estructura del sistema.

Comunicado oficial de la FIGCFIGC en la web

Durante el encuentro, Gravina agradeció el apoyo recibido por parte de los distintos organismos y aseguró que seguirá colaborando con la federación. Además, comparecerá el próximo 8 de abril ante la Cámara de Diputados para analizar la situación del fútbol italiano, en un momento especialmente delicado tras el nuevo varapalo deportivo.

Una Eurocopa no compensa tres ausencias mundialistas

Gabriele Gravina llegó a la presidencia de la Federación Italiana en 2018, en plena crisis tras la ausencia en el Mundial de ese año. Tomó el relevo de una etapa inestable, con cambios en el cargo y marcada por el primer gran fracaso de la selección. Desde entonces, su mandato ha estado condicionado por los altibajos de la Azzurra.

Bajo su dirección llegó el mayor éxito reciente, la Eurocopa de 2020, conquistada ante Inglaterra en los penaltis, lo que parecía confirmar la recuperación del fútbol italiano. Sin embargo, esa sensación se desvaneció pronto con la eliminación ante Macedonia del Norte en la repesca para el Mundial de 2022 y, ahora, con el nuevo golpe ante Bosnia y Herzegovina, que deja a Italia fuera de su tercer Mundial consecutivo.

Los jugadores italianos celebran la victoria ante Inglaterra

Los jugadores italianos celebran la victoria ante InglaterraEFE

La dimisión de Gravina supone el inicio de una reestructuración profunda en el ‘Calcio’. Desde el Gobierno italiano, con el ministro de Deportes Andrea Abodi al frente, se ha insistido en la necesidad de renovar la cúpula de la federación y asumir responsabilidades tras el fracaso. El primer paso ya está dado, y ahora el foco se centra en los cambios que deben llegar para reconstruir el fútbol italiano.

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