Precios del transporte y prohibición de barbacoas en el Mundial hacen estallar a los aficionados
Ha sido una tras otra para la FIFA y los comités locales en la organización del Mundial. Esta vez el enfado de los aficionados es por el costo del transporte para llegar a los estadios y la prohibición de barbacoas a las afueras de los mismos.
Si algo caracteriza a las ciudades americanas es su tamaño. Tanto así que los estadios mundialistas se encuentran (en su mayoría) a las afueras de las ciudades, obligando a los aficionados a viajar largos trayectos, que por lo general resultan más efectivos realizar en automóvil — el transporte más utilizado en Estados Unidos.
La alternativa es tomar un tren o autobús que conecte el centro de las ciudades con la periferia, aunque suele tomar más tiempo.
Combinando estos factores, una de las tradiciones más representativas en los deportes estadounidenses es arribar varias horas antes del partido al (enorme) estacionamiento del estadio y ahí mismo montar una barbacoa, conocida en inglés como ‘tailgate’. Es parte de la cultura deportiva del país, ahora prohibida para el Mundial.
Una ruta de llegada
El primer enfado de los aficionados llegó al enterarse de los precios de los trenes para viajar a los estadios.
Por ejemplo, un boleto de ida desde la South Station en Boston hasta el Gillette Stadium — donde jugarán Francia, Noruega e Inglaterra — , cuesta €7,43 ($8,75 USD). El mismo trayecto de más de una hora y media de camino costará €67,9 durante el Mundial; mientras que un viaje en autobús tendrá costo de €80,65.
No es un caso aislado. Aunque mucho se habla de la final del Mundial en Nueva York, poco se dice que el estadio en realidad se ubica en Nueva Jersey. Como reportó primero The Athletic (New York Times), el departamento de tránsito tiene planeado cobrar más de €84,87 por el viaje de Penn Station (NY) a MetLife Stadium (NJ).
Solicitar un taxi resulta inefectivo, no solo por el precio, pero porque muchos de ellos no realizan trayectos interestatales.
Sin fiesta en el Mundial
Incluso quienes lleguen en su propio automóvil al estadio deberán pagar un costo promedio de €150 (escalando hasta los €250) por un lugar de estacionamiento el día del partido. Donde no podrán realizar barbacoas, o ‘tailgating’, en inglés.
Contrario a como ocurre en los estadios europeos, esta tradición americana se realiza debido a que no hay bares alrededor de los estadios.
Aunque de momento la FIFA no ha ofrecido una explicación respecto a su decisión de prohibir “comer y beber alrededor de su auto estacionado”, los sitios oficiales de las sedes ya señalan que está prohibido; desencadenando una oleada de reacciones negativas.
“La Copa del Mundo se trata de disfrutar lo mejor que tiene para ofrecer la cultura de cada país anfitrión. El ‘tailgating’ es parte fundamental de la cultura deportiva en EE.UU. y clave en la experiencia deportiva aquí. ¿Qué estamos haciendo?”, compartió un usuario estadounidense en redes sociales.
No solo Estados Unidos
Aunque Estados Unidos se lleva la mayor atención por albergar 78 de los 104 partidos, México tampoco está exento de críticas. Los estacionamientos del Estadio Azteca (CDMX) y Akron (Guadalajara) estarán cerrados, controlados por la FIFA, y el acceso vehicular será únicamente con el transporte oficial.
En la prueba de este transporte, realizada el pasado 29 de marzo, en el México-Portugal en el Azteca, aficionados se quejaron por el tiempo del trayecto — que superó la hora de viaje — y la organización de los accesos, que vieron a varios de ellos ingresar hasta el medio tiempo del partido.