El acento español de la liga búlgara

Desde que el balón echase a rodar en 1924, la Primera Liga de Bulgaria ha mirado a los ojos del fútbol europeo labrando su historia a base de trabajo y perseverancia. La honestidad de un fútbol en constante progresión y la pasión por el deporte rey se baten sobre el verde en cada temporada en la que la gloria nacional es aderezada con un pasaporte para la competición continental.

Un fútbol exótico y que se confirma como una ‘rara avis’ en el panorama profesional. Los constantes cambios y adaptaciones han llevado a esta liga a un formato de campeonato inusual para los seguidores de las cinco grandes ligas. La máxima competición nacional búlgara consta de 16 equipos que disputan una primera fase regular, a ida y vuelta, derivando en un total de 30 partidos. A su conclusión, el campeonato se divide en tres grupos. Los cuatro primeros clasificados pasan a formar parte del grupo de campeonato, que se disputan el título en una liguilla a ida y vuelta (manteniendo en sus casilleros los puntos cosechados en la fase regular), del quinto al octavo clasificados disputan el grupo Europa, con un único billete en juego para play offs de conference, y los ocho últimos clasificados se agrupan para zafarse del descenso.

Un gigante dormido

Por primera vez, tras muchos años de ausencia, el foco futbolístico búlgaro ha vuelto al elenco capitalino del Levski Sofía. Dirigidos por el preparador español Julio Velázquez, el conjunto de Sofía ha dominado la primera fase liguera presentando sus credenciales para optar al título.

El Ludogorets, que cambió la hoja de ruta de la máxima competición del país logrando un inédito récord de 14 ligas consecutivas siendo un recién llegado, se alza como claro opositor al trono que ha reinado en la competición doméstica desde comienzos de temporada. De confirmarse su derrota, el club de Razgrad quedaría a un único título de igualar la mayor racha de ligas consecutivas en la historia del fútbol.

Con una renta de 10 puntos sobre su más inmediato perseguidor, el viento sopla de cara para un Levski al que Velázquez ha convertido en un equipo de autor. 22 victorias, 4 empates y 4 derrotas han aupado a un combinado que se revela como líder en la parcela ofensiva (64 goles a favor en 30 partidos), y como segundo conjunto menos goleado de la categoría (22 goles recibidos), sólo por detrás del Ludogorets (20 goles recibidos).

Una liga Búlgara con presencia española

La búsqueda activa de nuevos retos, de traspasar fronteras para competir en un fútbol que cotiza al alza, ha acentuado el desembarco de jugadores españoles en el país balcánico.

Haciendo las maletas desde Primera RFEF, o la segunda división española, el escaparate del fútbol búlgaro abre un nuevo escenario para que los jugadores provenientes de la tierra de Cervantes exploten su potencial. Son varios los nombres que engrosan las listas de las plantillas de los clubes que compiten en la máxima división búlgara. Desde la dirección técnica, y acaparando las portadas de la actualidad deportiva, el nombre de Julio Velázquez corona la diáspora de jugadores españoles que buscan su lugar en Bulgaria. Encabezando a un Ludogorets con el que ha llevado la bandera del país del mar negro por el viejo continente, Francisco Javier Hidalgo Gómez, ‘Son’, ha contado por títulos sus tres temporadas en Razgrad. Un grupo de jugadores a los que se le suman su compañero Alberto Salido, u otros jugadores como Juanmi Carrión, Adrián Lapeña, Carlos Algarra, Dani Martín o Jorge Padilla, entre otros.

La competición, que afronta su ocaso en las próximas fechas, separa a varios protagonistas de alzarse con un título con acento español.

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