Muere Eric Roy, entrenador del Brest y exjugador del Rayo Vallecano, a los 58 años
Luto en Francia. El entrenador del Stade Brestois, Eric Roy, falleció este miércoles a los 58 años debido a un cáncer de páncreas que padecía desde hacía tres años, según informó su familia. El técnico será recordado especialmente por haber protagonizado una de las mayores historias de éxito recientes del fútbol francés al clasificar al Brest para la Liga de Campeones.
Excentrocampista formado en el Niza y con paso por clubes como el Olympique de Lyon, el Olympique de Marsella, o el Rayo Vallecano en España, Roy desarrolló una trayectoria poco convencional en los banquillos. Inició su carrera como entrenador en el Niza, pero no volvió a dirigir a otro equipo hasta 12 años después, cuando asumió el reto de ponerse al frente del Brest en 2023.
Su llegada transformó por completo al conjunto bretón. En la temporada 2023-24 condujo al modesto club hasta una histórica tercera posición en la Ligue 1, solo por detrás del París Saint-Germain y el Mónaco, lo que le permitió clasificarse por primera vez para la Liga de Campeones.
La aventura europea también fue memorable. El Brest logró superar la fase de grupos de la máxima competición continental antes de caer eliminado en la ronda de repesca frente al PSG, que posteriormente conquistaría su primera Champions League. En esa edición, el club francés jugó ante el FC Barcelona durante la fase liga en el Estadi Olímpic Lluís Companys y ante el Real Madrid en su casa, el Estadio Francis-Le Blé.
“Nos entristece profundamente comunicarles el fallecimiento de nuestro padre y marido, Éric Roy. Desde hace tres años y medio, llevaba luchando contra un cáncer de páncreas. Durante todo este tiempo, siguió viviendo con una fuerza que aún hoy nos impresiona, animado por el amor de su familia, por el fútbol, por su trabajo y por esa pasión que nunca abandonó”, dice la publicación de la familia en redes sociales.
“Lo que logró en estos últimos años seguirá siendo excepcional para nosotros. Atravesar esta prueba mientras acompañaba a un club, a un equipo, a una historia tan fuerte, dice mucho del hombre que era. Papá era profundamente bondadoso, tierno, íntegro y honesto. Sabía animar, transmitir, empujar a los demás a superarse, a convertirse en la mejor versión de sí mismos. Tenía esa exigencia, esa justicia y esa humanidad“, dice el emotivo escrito. “Amaba el fútbol de una manera absoluta. Su aventura en el Stade Brestois fue uno de los momentos más bonitos de su vida. Le dio energía, alegría, una razón para seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles. Con sus jugadores había construido un vínculo raro y magnífico. Los quería muchísimo, y estaba orgulloso, profundamente orgulloso, de ser su entrenador”.
“A los aficionados del Brest, queremos decirles gracias. Su acogida, su apoyo, su fervor y su cariño lo conmovieron profundamente. Esa fuerza lo acompañó mucho más de lo que pueden imaginar. Papá siempre nos dijo que ese cántico que hicieron se lo llevaría con él”, añade la carta de Victoria Rose, Markus y Loëtitia. “Sabemos el inmenso vacío que va a dejar, pero también sabemos la magnífica huella que deja tras de sí. Una huella hecha de pasión, lealtad, valentía, exigencia, respeto y amor por el juego. Seguirá siendo para nosotros, su familia, sus amigos y todos los que lo quisieron, una fuente de profunda inspiración”.
Por su parte, el club galo también emitió un comunicado: “Es difícil encontrar las palabras para expresar toda la tristeza que sentimos tras la desaparición de nuestro entrenador Éric Roy. El Presidente, la dirección y todo el Stade Brestois 29 comparten el dolor de su familia, de su esposa, de sus 2 hijos, así como de todos sus seres queridos. Éric Roy era una persona inspiradora que aportó enormemente al Stade Brestois. Amado y respetado por los aficionados, contribuyó a escribir las páginas más hermosas de la historia del club y le permitió alcanzar un nivel histórico. Tantas cosas podrían decirse hoy, pero ante todo es la emoción y el dolor de perder a un ser querido lo que nos invade. Éric, nunca olvidaremos todo lo que aportaste al club, ni el hombre que eras. Permanecerás para siempre en nuestros corazones y en la historia del Stade Brestois 29″.