El fútbol no es para venderlo
La tensión entre Nyon y Zúrich ha saltado por los aires. Tras revelarse el polémico plan de Gianni Infantino para vender entre el 20 % y el 30 % de los derechos comerciales de la Copa del Mundo a fondos de inversión privados relacionados con el entorno de Donald Trump, la UEFA ha emitido una respuesta demoledora. El organismo rector del fútbol europeo no solo rechaza frontalmente la propuesta de la FIFA, sino que califica el intento de privatización como un atentado contra la propia naturaleza del deporte.
“Esto cruza una línea que las instituciones rectoras del fútbol nunca deberían cruzar. La UEFA lo toma extremadamente en serio”, arranca el contundente comunicado con el que la cúpula del fútbol europeo ha salido al paso de las informaciones desveladas por ‘The Times’.
“El alma del fútbol no es un activo para comerciar”
Lejos de tratar el asunto como una simple discrepancia financiera, la UEFA acusa implícitamente a la dirección de la FIFA de querer enriquecerse a costa de privatizar un bien común. En su escrito, el organismo europeo pone el foco en la absoluta opacidad con la que Infantino y su entorno han estado tejiendo la operación junto al gigante bancario ‘JPMorgan’ y fondos vinculados a la órbita de Trump.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, recogen el trofeo de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2025. / CJ GUNTHER / EFE
“El alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comerciar, especialmente con cero transparencia sobre quién se beneficia financieramente“, sentencia con firmeza el comunicado, asestando un golpe directo a la credibilidad del presidente de la FIFA.
Un llamamiento a un frente común global
Consciente de que la operación busca comprar el favor de las federaciones ofreciéndoles unos 20 millones a cada una, la UEFA ha hecho una llamada de auxilio a todos los estamentos de la sociedad y del deporte para frenar lo que consideran un expolio institucional.
“Todas las Asociaciones Nacionales de Fútbol deberían hacer lo mismo. Todos los interesados deberían hacer lo mismo: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos los que se preocupan por el futuro del deporte“, reclama la UEFA, buscando crear un bloqueo masivo contra las pretensiones de Zúrich.
La declaración concluye con una frase lapidaria que ya resuena como el nuevo lema de la resistencia contra el modelo de Infantino: “Ninguno de nosotros es el propietario del fútbol. No es de la FIFA para venderlo“. La batalla política y legal por el control y la dignidad de la Copa del Mundo no ha hecho más que empezar.