No nos hemos podido preparar y tenemos que aprender a manejar la situación
Preocupación en el fútbol alemán por los recientes problemas de salud de uno de sus mejores jugadores, Jamal Musiala. Especialmente en su club, el Bayern de Múnich, donde la incertidumbre se ha apoderado del ambiente en la entidad alemana. Se está investigando lo sucedido, pero el propio jugador dio a conocer que los desmayos se deben a unos disfunción neurológica que explicó que forman parte de su día a día.
Los hechos
El primer desmayo de Jamal Musiala se produjo el pasado 15 de agosto, en un partido amistoso contra el RB Leipzig, cuando se desvaneció a los 15 minutos de partido. Desde el club bavarés lo atribuyeron a las altas temperaturas.

Jugadores de Bayern y Heidenheim rodean a Musiala / X
El segundo sucedió este martes, en otro amistoso, esta vez ante el Heidenheim, tan solo cuatro minutos después de ingresar al terreno de juego. Musiala comenzó a tambalearse hasta caer al suelo, sin que ningún jugador llegara a tocarlo. Los servicios médicos saltaron inmediatamente al campo, mientras sus compañeros se agrupaban a su alrededor para protegerlo.
Tras permanecer varios minutos tendido sobre el césped, el alemán consiguió ponerse en pie y abandonó el terreno de juego rumbo a los vestuarios, donde fue examinado con mayor detenimiento y en un entorno más tranquilo. Afortunadamente, el jugador pudo salir por su propio pie, arropado por sus compañeros y acompañado de los servicios médicos del club.
La preocupación de Uli Hoeness
El presidente de honor del Bayern de Múnich se mostró preocupado por los últimos acontencimientos. “Naturalmente con estos dos incidentes, de ayer y del sábado, estamos ante un problema. En primer lugar para Jamal Musiala como persona. Me acuesto y me levanto pensando en él”, dijo en una entrevista a ‘Sky’. Asimismo, quiso mostrar el respaldo absoluto de la entidad hacia el futbolista y agradeció el constante flujo de información respecto a su estado de salud.

Musiala volvió a desplomarse en un partido / X
Por otra parte, explicó que fue un episodio totalmente inesperado. “De momento, para decirlo honestamente, estamos sin palabras. No nos hemos podido preparar y tenemos que aprender a manejar la situación“, afirmó.
En el club están pendientes de los neurólogos que están a cargo de su evaluación, que mostraron que la patología no le impide mantenerse como deportista de alto rendimiento. Es por ello que son cautos, porque sino “nuestro comportamiento hubiera sido irresponsable“, finalizó Hoeness.