Del Bosque me dio la oportunidad de mostrar mi calidad en el Real Madrid

No se sabe si Perica Ognjenovicć (1977) llegó al Real Madrid demasiado tarde o demasiado pronto. Rápido, mordaz y habilidoso, lo cierto es que arribó a la Casa Blanca tras notables actuaciones tanto en el Estrella Roja como en la selección (Serbia-Montenegro) durante el Mundial’98. Lógicamente, su paso por Chamartín no fue lo esperado, sobre todo teniendo en cuenta el alto precio del fichaje: cuatrocientos millones de las antiguas pesetas. Duró cuanto una de sus exiguas carreras por la banda derecha. Siempre frágiles, livianas y fugaces. Con alto voltaje, aunque llenas de tinieblas.

Hoy es otra cosa. Nacido en Smederevska Palanka, se ha erigido en uno de los entrenadores sorpresa, prometedores de la liga bosnia, donde dirige al modesto y áspero Rudar Prijedor, un equipo recién ascendido a Primera División que lucha por no descender. Lo hace con un sinfín de futbolistas españoles. Con toneladas de ilusión y ganas en esta ciudad minera -curtida en mil batallas- situada al noreste del cicatrizado país.

El Átomo, como le bautizaron en Madrid, atiende a MARCA por teléfono para hablar de todo esto. Ve el futuro con entusiasmo desbordante y no guarda rencor a nadie. Ha sufrido varias veces la guerra, que de alguna manera le ha condicionado, fortificándole. Sí, como sus lesiones. Hoy es feliz. Un hombre hecho a sí mismo. Íntegro, serio e inteligente. Mucho.

Pregunta. Tiene muchos españoles en su equipo.

Respuesta. Sí, nos llaman la pequeña España en nuestra liga. Estoy muy contento con toda esta gente. Somos todos nuevos, yo el primero. Poco a poco fueron llegando futbolistas y estamos muy ilusionados.

P. El primero fue Roberto Corral, a quien ya conocía del Metalist (Ucrania, donde entrenó en 2023).

R. Fue él quien me ayudó con todos los demás. Me hablaba de ellos, me los sugería, veíamos algunos vídeos… Y después iban llegando sus compatriotas a Bosnia. Abel Pascual (ex Valladolid), Fernán Ferreiroá, Andrés Mohedano, Jorge Bolívar, Álvaro Roncal, Jordán Gutiérrez o Senén Cortegoso, que sobre todo nos echó una mano en el tema médico. Persona maravillosa. Clave en el desarrollo de este proyecto. Indispensable en la lesión de Corral para poder subsanarla.

Mijatovic, Panucci y Ognjenovic, en un entrenamiento del Madrid.RAFA CASAL

P. Sí, en realidad Senén es un exfisioterapeuta. Además, oro en Barcelon’92. ¿Cómo está siendo el proceso de aclimatación?

El primero en llamarme del Real Madrid fue Lorenzo Sanz; era muy joven y se cumplía un sueño

R. Hay muchos españoles, luego es fácil para ellos. Cada país tiene sus costumbres, pero forman un buen núcleo. También influye que yo me defienda muy bien hablando español.

P. Hay declaraciones de estos futbolistas hablando maravillas de usted. Le ven como un técnico con mucho futuro, incluso a nivel internacional.

R. Intento hacer mi trabajo lo mejor que sé. Tengo mi plan, sé dónde quiero llegar y cómo hacerlo. Trato de dar lo mejor de mí a nivel profesional, pero un entrenador bueno necesita tener futbolistas importantes. Todo va de la mano. Hay que saber elegir. En definitiva, son muchos los intangibles a tener en cuenta para poder construir una plantilla. Nosotros vimos muchos vídeos de jugadores, y al final fichamos a quienes estaban a la altura de nuestras posibilidades económicas. No podemos olvidarnos de nuestra realidad. No pudimos traer todo lo que queríamos, lógicamente. Los que están son perfectos para mi estilo.

P. ¿Cómo es como entrenador? Se le reconoce por la presión alta, el dominio de la pelota…

R. El planteamiento se basa en el balón. Juego rápido aprovechando nuestras habilidades. Nunca descuidamos la posición táctica. Sí, un binomio de todo eso. Nuestro sistema es un 4-3-3 que nos permite ser ofensivos, veloces y dinámicos.

Ognjenovic, con el Bernabéu de fondo.

Ognjenovic, con el Bernabéu de fondo.LUIS ANGEL ALONSO

P. Tras el milagro de ascender, el objetivo es mantener la categoría. Los gigantes de allí son el Zrinjski Mostar o el Borac Banja Luka. También hay equipos buenos en Sarajevo. ¿Su realidad cuál es?

R. Los que citaste son historia, representan la tradición de Bosnia. Con un protagonismo importante en la antigua Yugoslavia. Nosotros, sin embargo, somos pequeños. Hemos comenzado con retraso el proceso de formación. Ya sabes, fuimos los últimos en ascender al beneficiarnos in extremis de otros clubes que no pudieron subir a Primera por un tema económico. No cumplían con los requisitos mínimos. Es el motivo por el que hemos tenido que hacer todo rápido, con prisas, para poder estar hoy aquí, compitiendo en la máxima categoría. La pretemporada la hicimos con demora, y eso es un déficit porque aún no estamos al nivel que quiero. Vamos con retraso, pero con buen camino.

P. Hábleme de su carrera de entrenador. ¿A quién visitó? ¿A quién estudió para curtir su modelo?

R. Comencé en juveniles de Estrella Roja. Después, Serbia Sub19, Zvijezda 09 (Bosnia), Metalist… Y hasta hoy. He tenido suerte, porque tuve grandísimos entrenadores. De mucha experiencia. También viajé mucho para conocer y estudiar sistemas de juego. Nunca pretendí copiar nada, ni mucho menos. Sí curtir mi idea futbolística, que sigue en proceso.

Ognjenovic, celebrando un gol en el Bernabéu.

Ognjenovic, celebrando un gol en el Bernabéu.LUIS GABRIEL

P. Fue clave Miljan Miljanic, quien dirigió a la selección yugoslava. También al Madrid en los 70, al Valencia en los 80…

R. Luego fue presidente de la Federación de Serbia. En realidad, no me descubrió él como muchos piensan, pero sí, tuve suerte en tenerle cerca cuando defendía los colores de mi país. Hablamos de una persona que creía muchísimo en mí. Sin duda. No sé si fue él quien contactó al Real Madrid para sugerir mi fichaje. Sé que ellos me llaman cuando militaba en el Estrella Roja. Venía de buenas actuaciones en competiciones europeas contra clubes importantes. El Barça y alguno más, sí. Con la selección también me encontraba en un buen momento. Se cumplió el sueño.

P. Llegó al Real Madrid. Había una cierta controversia con su fichaje en la capital española. Usted era una prioridad absoluta de Lorenzo Sanz, su gran defensor. Quizás, el único. Por cierto, gran equipo ese Estrella Roja.

R. Claro. Jugué de 1994 a 1998. Ya venía de ganar la Copa de Europa años atrás con Prosinecki. Creo que nosotros jugamos un buen fútbol también. Estábamos Kovacevic, Stankovic, Rambo Petkovic y yo. Luego, también estuvo Zoran Njegus, que en España jugó en el Atlético. Buen equipo, sí. A mí me dirigió Ljubomir Petrovic, el técnico que logró la Liga de Campeones. No fue el único, pero sí uno de los más importantes.

P. No me ha dicho si a usted le llama Lorenzo Sanz.

R. Sí, fue él. Era el presidente. Mi primer contacto con el Madrid fue con él directamente. Era muy joven, se cumplía un sueño. Imagínate, ¡te llamaba el Madrid!

Ognjenvic, en un once titular con el Real Madrid entre Salgado y Roberto Carlos.

Ognjenvic, en un once titular con el Real Madrid entre Salgado y Roberto Carlos.RAFA CASAL

P. Año y medio estuvo allí: 1999-2001. Jugó 13 partidos, anotó un gol en Copa, pero sobre todo resistió a un sinfín de lesiones. La suya fue una historia similar a la de Prosinecki. Él, en alguna ocasión, dijo que la guerra le generó mucho estrés, tensión… De ahí los problemas musculares.

R. Yo venía de cuatro o cinco años sin lesiones. Empeoró todo nada más llegar al Real Madrid. Me entristeció, pero es la vida de un futbolista. No se puede hacer nada.

P. ¿Cree que en su caso la presión le pudo incidir negativamente?

R. No lo sé. Quién sabe. También te digo que no he reparado mucho en todo esto. Lo que sí es seguro es que venía con unas pequeñas dolencias de espalda. Desde los tiempos del Estrella Roja, donde además creo que no hice un buen tratamiento. Cada año iba a peor. Sí, creo que con el ritmo frenético del Madrid se pudo acelerar todo. Hubo un momento que mi cuerpo dijo basta.

Del Bosque es mi modelo a seguir en cómo relacionarme con los jugadores

P. Sus entrenadores en el Madrid fueron Hiddink, Toshack y Del Bosque.

R. Sí, sobre todo jugué con Del Bosque. Marqué un gol contra el Zaragoza en Copa. Solo tengo grandes palabras para un enorme técnico como él. Persona espectacular. Le recordaré eternamente. Conoce el fútbol como nadie. Me dio la oportunidad de demostrar mi calidad en el Madrid. De él, destacar su humanidad, sensibilidad, sus dotes, determinación, personalidad… Siempre muy atento al estado anímico de sus pupilos.

P. Sus hijas nacieron en Madrid. Imagino que cuando vieron a La Roja ganar el Mundial con Del Bosque les recordaría que fue su entrenador.

R. Sí, un orgullo verle ser campeón del mundo. De él aprendí, sobre todo, a cómo relacionarme con los futbolistas. Es mi modelo en este sentido. Alguien que te enseña. Un honor para mí y mi familia haber trabajado con él.

P. Raúl, Fernando Redondo, Davor Suker, Roberto Carlos… Imagino que domar esos egos no era sencillo.

R. No, pero eran chicos excelentes. Por mi experiencia, decir que cuando el nivel es alto resulta más sencillo trabajar. Llegar ahí implica no solo calidad futbolística, sino mucho más. También un gran dominio del ego, sin duda.

Raúl era un fuera de serie, un líder absoluto, solidario y con carácter

P. Cuando usted llegó, Mijatovic le ayudó mucho. Sobre todo, en el idioma. Usted ganó la Octava. ¿Qué anécdota me podría contar de su periplo allí?

R. Han pasado demasiados años. Muchas cosas las olvidé. El Madrid es lo máximo. Estuve con Pedja, Davor, Jarni, Balic… Eran mis paisanos. Me ayudaron mucho. Tuve una relación excepcional con todos.

Ognjenovic, junto a Karembeu en un entrenamiento.

Ognjenovic, junto a Karembeu en un entrenamiento.

P. ¿Raúl le sorprendió para bien?

R. Un futbolista extraordinario, un fuera de serie. Un líder absoluto. Solidario, con carácter. Era el mejor de Europa. No parabas de aprender a su lado.

Tengo mi plan como entrenador, sé dónde quiero llegar y cómo hacerlo

P. De Hiddink y Toshack no me habló demasiado.

R. Me lesioné en los primeros entrenamientos con el holandés. Luego vino John, quien apostó por otros perfiles más de su estilo. Yo acababa de salir de mi lesión, y no me consideró. Creía más en los nuevos que trajo. Jugué algo, sí. Eso me ayudó mucho con Del Bosque. Consideró que le podía ayudar dentro del terreno de juego. Recuerdo esa etapa como un sueño. El Bernabéu, con mi gol, con esa afición… Me siento un privilegiado.

P. El Madrid pagó mucho por usted. Su ficha era importante. El rendimiento, en general, discreto. ¿Cómo hizo para superar las críticas?

R. Si uno llega a este nivel tiene que asumirlo. La prensa hacía lo suyo, pero yo lo mío. Solo trabajaba, sin parar. No prestaba atención a lo de fuera, y aunque no es fácil creo que siempre lo gestioné bien. La realidad hay que aceptarla, trascenderla. Luchar en cada partido y entrenamiento para demostrar la calidad. Si juegas bien, luego la prensa tiene que aceptar esa realidad. Ese es el único camino.

Fueron una pena todas las lesiones que sufrí, per así es la vida del futbolista

P. ¿Acabó mal con el Real Madrid? ¿Es cierto que quiso denunciarlo por no inscribirle?

R. Era una época complicada. Jamás tuve problemas con el Madrid. Tampoco con la gente, la afición. Sí hubo problemas, pero se resolvieron.

P. ¿Luis Aragonés le llamó para el Mallorca?

R. Sí. Había otros clubes también, pero no podía salir de la manera que quería. Se complicó todo. También el Madrid cambió de presidente… Todo fue complicado, pero no tengo problemas de ningún tipo. Insisto con esto.

Ognjenovic, junto a Karanka, Morientes, Sanchís y Salgado.

Ognjenovic, junto a Karanka, Morientes, Sanchís y Salgado.LUIS ANGEL ALONSO

P. ¿Qué otros clubes se interesaron por usted?

R. Zaragoza, Málaga… Otros extranjeros también.

P. Su vecino en Madrid era Paunovic, que estaba en el Atlético.

R. Somos amigos. Vivíamos en Majadahonda. Había un clan de yugoslavos también por allí. Nos encontrábamos bien.

El apodo de ‘Átomo’ me lo pusieron en Madrid, era bajito, escurridizo y rápido

P. Cuando abandona España comienza su vuelta al mundo. Lugares y situaciones difíciles de todo tipo las que ha vivido.

R. Creo que cada persona elije un camino. El mío no fue sencillo, pero me siento afortunado por hacer lo que quiero. Soy un privilegiado. Disfruto cada día, en todos los lugares donde estuve y estoy. Gracias al fútbol he conocido culturas, países, lugares remotos. Soy feliz. A ver si pronto vuelvo a Madrid, una parte de mi vida. Hablar de Madrid me da alegría.

P. ¿El Átomo se lo puso la prensa o fue en su país?

R. En Madrid, tras unos partidos que jugué. No sé, salió en la prensa. Creo que por el modo en que me movía en el campo. Era bajito. Un futbolista muy rápido y escurridizo. De eso no hay ninguna duda.

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