El escándalo de las apuestas en Turquía ya tiene detenidos: hay 14 futbolistas
En las últimas horas, la Fiscalía de Estambul ha intensificado la investigación por irregularidades vinculadas a apuestas ilegales y posible amaño de partidos en el fútbol profesional de Turquía. El ente informó este viernes que ha ordenando la detención de 29 personas tras nuevas órdenes judiciales en el marco de este escándalo que ha sacudido al balompié turco en las últimas semanas.
De los 29 sospechosos, 26 ya han sido arrestados en redadas simultáneas en al menos once provincias, mientras que tres siguen siendo buscados por las autoridades y uno ya estaba en prisión por otros delitos.
Entre los detenidos figura Erden Timur, exvicepresidente del Galatasaray, cuyo papel en la trama está siendo investigado en relación con transacciones financieras sospechosas y apuestas vinculadas al fútbol profesional.
La Fiscalía y los investigadores han señalado que 14 de los detenidos son futbolistas, a quienes se les acusa de apostar en partidos en los que incluso estaban implicados sus propios equipos. Parte de la acusación apunta a que estas apuestas se habrían hecho a favor del rival o con la intención de influir en el resultado, un delito grave según la legislación deportiva y penal turca.
El caso no es aislado, sino la continuación de una investigación que comenzó hace meses y que ha ido escalando en alcance y volumen de implicados. En fases anteriores, la Fiscalía había ordenado detenciones de jugadores, árbitros, dirigentes y otros actores del fútbol, y un tribunal dictó prisión preventiva para varias de estas personas, incluidas figuras de la Süper Lig, la máxima división turca.
Paralelamente a las actuaciones judiciales, la Federación Turca de Fútbol (TFF) ha tomado medidas disciplinarias sin precedentes: más de 1.000 jugadores de todas las categorías han sido suspendidos cautelarmente por violar normas internas relacionadas con las apuestas, y 149 árbitros y asistentes están suspendidos por actividades vinculadas al mismo escándalo.
El contexto de estas investigaciones también incluye decisiones anteriores de la TFF, que identificó cientos de árbitros con cuentas de apuestas y abrió procedimientos disciplinarios, así como la implicación de otros clubes y dirigentes en etapas previas del caso.
En suma, el fútbol turco vive un momento de crisis institucional, con medidas judiciales y deportivas que podrían derivar en sanciones penales, inhabilitaciones y cambios profundos en la forma en que se regula la integridad de las competiciones en el país. Las autoridades han señalado que la investigación sigue abierta y que no se descartan nuevas detenciones o acusaciones en las próximas semanas.