El extraño regreso de Oriol Romeu al Southampton
Oriol Romeu (Ulldecona, 1991) volvió a la que fue su casa durante siete años. Era el regreso del hijo pródigo a St Mary’s para ayudar al Southampton a mantenerse en la Championship, la segunda división inglesa. “Que regrese habla por sí solo. Fui feliz aquí. Disfruté mi tiempo en el club. Crecí como jugador y como persona. Me hizo madurar en todos los aspectos de la vida”, proclamó con orgullo en su presentación. “Estoy dispuesto a ayudar desde el primer día“, aseguró.
Pero nada más lejos de la realidad. El de Ulldecona, que volvía una década después de su fichaje, no está gozando de apenas continuidad en unos ‘saints’ que están fuera de peligro y ocupan la decimocuarta posición en la tabla. Sus números hablan por sí solos: 67 minutos disputados en cinco partidos. Debutó ante el Millwall el pasado 29 de noviembre y jugó el último cuarto de hora de encuentro. Y sumó veinte minutos en los tres compromisos posteriores frente a Birmingham, West Bromwich y Norwich.
Se quedó en blanco contra el Coventry y gozó de algo más de media hora ante el Oxford United en el Boxing Day. Fuera de la convocatoria ante Birmingham y Millwall por un aparente percance físico, se desconoce si estará en condiciones de reaparecer ante el Middlesbrough el domingo.
Su técnico, Tonda Eckert, afirmó tras su debut a finales de noviembre que necesitaba más tiempo para encontrar su ritmo, aunque se mostró satisfecho de tenerlo en su plantilla. “No podría haber entrado antes de lo que lo hizo”, aseguró Eckert. Estaba “al límite”.
De Girona a Barcelona… y de nuevo a Girona
En verano de 2022 tomó un vuelo a su Catalunya natal para unirse a un Girona en el que se convertiría en el ancla de Míchel. Un año más tarde, Xavi Hernández apostó por él como sustituto de un Sergio Busquets que dejaba un vacío difícil de llenar en el pivote, pero acabó siendo un retorno amargo por culpa de su irregularidad tanto física como de rendimiento. Míchel acudió a su rescate y volvió a gozar de los servicios de uno de sus futbolistas predilectos, que entendía su idea a la perfección.

Oriol Romeu, con la camiseta del Girona / JAVI FERRANDIZ
El año del Girona fue delicado y su rendimiento fue claramente de más a menos. Su cesión llegó a su fin y, en su regreso a Barcelona, club y jugador acordaron la rescisión de contrato. Agente libre desde principios de septiembre, se desconocía cuál iba a ser su siguiente movimiento… hasta que se le presentó la oportunidad de regresar al St Mary’s.