El propietario del Manchester United pide disculpas por sus comentarios antiinmigrantes

El multimillonario copropietario del Manchester United se disculpó el jueves después de desatar una tormenta de críticas al afirmar que Gran Bretaña había sido “colonizada” por inmigrantes.

Los comentarios originales de Jim Ratcliffe, quien también es fundador y presidente del fabricante de productos químicos Ineos, provocaron una rápida reprimenda del primer ministro Keir Starmer, que los calificó de “ofensivos y erróneos”. Ese sentir fue compartido por muchos hinchas del fútbol y figuras de todo el espectro de la política del Reino Unido.

Ratcliffe señaló el jueves que su intención había sido subrayar la necesidad de que los gobiernos gestionen la migración e inviertan en la economía para garantizar que “la prosperidad a largo plazo sea compartida por todos”.

“Lamento que mi elección de palabras haya ofendido a algunas personas en el Reino Unido y en Europa y haya causado preocupación. Pero es importante plantear el tema de una inmigración controlada y bien gestionada que apoye el crecimiento económico”, indicó Ratcliffe en un comunicado.

Los comentarios de Ratcliffe tocaron una fibra sensible en Gran Bretaña, donde la inmigración es un tema que causa división. Mientras muchas personas celebran las contribuciones de los inmigrantes, otras se quejan de que los recién llegados exprimen los servicios públicos y no logran integrarse en la sociedad británica.

El emergente Partido Reform y su líder, Nigel Farage, han utilizado políticas antiinmigración para abrirse paso hacia la corriente principal de la política británica. Reform, que ganó apenas cinco escaños en el Parlamento en 2024, ahora encabeza la mayoría de las encuestas nacionales de opinión.

El Partido Laborista de Starmer, de tendencia izquierdista, obtuvo una victoria aplastante en esas elecciones, pero ahora lucha por sobrevivir tras una serie de errores de política y su incapacidad para impedir que miles de solicitantes de asilo crucen el Canal de la Mancha en botes inflables. El primer ministro recurrió a las redes sociales a última hora del miércoles para criticar a Ratcliffe.

“Gran Bretaña es un país orgulloso, tolerante y diverso. Jim Ratcliffe debería disculparse”, escribió Starmer en X. Incluso el propio equipo consideró necesario emitir un comunicado ante la reacción, insistiendo en que es un “club inclusivo y acogedor” con un “grupo diverso de jugadores”.

Otros acusaron a Ratcliffe de “hipocresía” porque ha optado por fijar su residencia en Mónaco para reducir su factura fiscal en el Reino Unido.

“También hay algo que me resulta bastante ofensivo: que este hombre, que se mudó a Mónaco para ahorrarse 4.000 millones de libras (5.460 millones de dólares) en impuestos, ahora nos esté dando lecciones sobre inmigración”, dijo el ministro de Justicia, Jake Richards, a Times Radio.

Ratcliffe dijo a Sky News que el Reino Unido tiene “muchos problemas”, entre ellos una economía débil, delincuencia y un sistema de salud en dificultades. El gobierno no podrá controlar la inmigración ni abordar el problema de personas que eligen vivir de prestaciones sociales en lugar de trabajar para ganarse la vida, a menos que esté dispuesto a tomar decisiones difíciles, sostuvo.

“No se puede tener una economía con 9 millones de personas recibiendo prestaciones y niveles enormes de inmigrantes entrando. Quiero decir, el Reino Unido ha sido colonizado”, señaló Ratcliffe.

El uso de la palabra “colonizada” es problemático porque sugiere que los inmigrantes están tomando el control, dijo Sunder Katwala, director del centro de estudios Britain First, que analiza las actitudes públicas sobre inmigración e integración. Esto es particularmente cierto en Gran Bretaña, que está reexaminando su propia historia como nación que en su día colonizó grandes partes del mundo.

“Creo que el lenguaje de ‘colonizada’ es el de la dominación, la subyugación, el despojo. Es muy difícil tener ese debate de una manera que tenga sentido para todos los distintos tipos de personas en Gran Bretaña —blancas, negras y asiáticas— sin que parezca un argumento de un grupo contra otro”, manifestó Katwala a la BBC.

Andy Burnham, alcalde del Gran Manchester, dijo que su ciudad en el norte de Inglaterra es un lugar donde personas de todas las razas y orígenes han “unido fuerzas” para construir la comunidad e instituciones como el Manchester United.

Burnham escribió en X: “Pedir límites a los niveles de inmigración es una cosa; retratar a quienes vienen aquí como una fuerza invasora hostil es otra muy distinta. Es inexacto, insultante e incendiario y debería retirarse”.

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