expulsión si se cubre la boca
Algo que no debería pasar nunca ha pasado dos veces en menos de dos semanas. Presuntamente, Rafa Mir y Prestianni protagonizaron unos incidentes racistas que motivaron al colegiado a activar el famoso protocolo antirracismo. Y ahí está la clave de una nueva norma que sobrevuela el mundo del fútbol en los últimos días. La presunción de inocencia. Algo tan básico que se mueve en una línea tan fina que a veces enturbia el propio concepto de justicia. Y la FIFA quiere tomar medidas, aunque pueda ir en contra de este principio fundamental.
Solo Vinicius y Prestianni saben lo que pasó realmente ahí. Solo Omar El Hilali y Rafa Mir saben lo que le dijo el uno al otro. Lo mismo con Juan Cala y Diakhaby. Y una larga lista que, por desgracia, ha ido creciendo en los últimos años. Pero, ¿cómo acabar con esto? Pues Infantino lo tiene claro. Y su medida habría cambiado la historia de lo ocurrido estas últimas semanas.
Infantino se lanza al ataque contra los racistas
“Sencillamente, no lo entiendo. Si no tienes nada que ocultar, no te cubres la boca cuando dices algo. Así de simple”. El máximo exponente de la FIFA se ha mostrado tajante en una entrevista que ha mantenido con el medio británico Sky News. No habrá titubeos. Si un futbolista se tapa la boca y se dirige a otro jugador, con presunción de que ha dicho algo ofensivo, se irá a la calle. Una medida tan contundente como limítrofe.
Debe existir la presunción de que ha dicho algo que no debía decir
Gianni Infantino, Presidente de la FIFA.
Y es que, esta ‘Ley Vinicius’ se pondrá en marcha a partir del Mundial. Hasta entonces, no podremos saber qué alcance tiene, qué sanciones (además de la expulsión) tendrá y qué actitudes condenará. ¿Se acabará totalmente con el cubrirse la boca para hablar? ¿Se usará esta norma en busca del beneficio deportivo, perdiendo de vista totalmente el espíritu de la misma? Habrá que esperar aún unos meses para saber el verdadero impacto, mientras que en nuestra Liga sigue sobrevolando la incertidumbre tras el ‘Caso El Hilali-Rafa Mir’ en el que aún no se sabe qué medidas tomará LaLiga.
Aún así, Infantino quiso dejar una puerta abierta a rebajar una posible sanción, en caso de que hubiera disculpas: “Tenemos que actuar y ser decisivos, y debe tener un efecto disuasorio. Quizá también deberíamos pensar no solo en castigar, sino también en permitir, de algún modo, cambiar nuestra cultura, permitiendo que los jugadores o quien haga algo se disculpe. Puedes hacer cosas que no quieres hacer en un momento de ira y luego disculparte, y entonces la sanción debería ser diferente, avanzar un paso más; quizá deberíamos pensar también en algo así”.
Tenemos que actuar y ser decisivos, y debe tener un efecto disuasorio
Gianni Infantino, Presidente de la FIFA.
La UEFA ya cruzó una línea con la sanción ‘preventiva’ a Prestianni. Ahora, no quiere cruzar más líneas. Quiere trazar una nueva. Y el ‘Caso Vinicius’ será el centro de esta nueva norma que pretende revolucionar la forma de combatir al racismo y acabar con esta lacra para siempre.
El Elche-Espanyol, el último capítulo de una larga novela
No es algo recurrente pero, justo en el momento en el que se está debatiendo una norma que puede ser crucial y que puede marcar un precedente histórico, han vuelto a saltar las alarmas en nuestra Liga. Omar El Hilali denunció un episodio racista por parte del jugador del Elche, Rafa Mir. Un incidente del que la única prueba, a parte del testimonio del marroquí, es la imagen del delantero tapándose la boca. Una más que no hace más que alimentar el relato de Gianni Infantino.
Protocolo antirracista en el Elche-Espanyol: “Viniste en patera”MARCA
Todo esto, cuando hace apenas una semana, la UEFA decidía sancionar al jugador del Benfica Prestianni por lo sucedido con el jugador del Real Madrid. Una sanción que fue duramente criticada por el club lisboeta. Porque no hay pruebas. Solo indicios. Y, según la nueva ‘Ley Vinicius’, sería más que suficiente.
La colisión de los derechos fundamentales, clave
Infantino se está moviendo en una conjetura complicada y peliaguda. ¿Será capaz la FIFA de sancionar a un jugador por el simple hecho de taparse la boca? Pues, desde el punto de vista judicial, sí que podría.
Para poner en contexto, hay que tener en cuenta la ponderación de los derechos fundamentales. La libertad de expresión y el derecho a no ser discriminado por razón de la raza. Para la FIFA y para la Justicia, el segundo estaría por delante del primero, evidentemente. La libertad de expresión no puede incluir actitudes racistas.
A partir de ahora, si la FIFA decide prohibir que los jugadores se cubran la boca para decir algo, bajo la amenaza de sanción, no tendría ningún problema con la llamada ‘prueba diabólica’. Este concepto hace referencia a la mencionada presunción de inocencia. Castigar bajo la premisa de que se presupone que se ha cometido un acto que violaría la ‘Ley Vinicius’ estaría permitido. Porque para eso se hace la norma. Si se prohíbe ponerse la camiseta, da igual para qué lo haga el jugador, que será sancionado. El objetivo es acabar con el racismo, y esta norma acabaría con el “no hay pruebas de que haya dicho eso”, porque lo que estaría prohibido, es el taparse la boca.
En resumidas cuentas, ningún jugador tendrá que probar que no ha insultado, ya que se va a prohibir el acto de cubrirse la boca. Sin más. Quien lo haga, será sancionado. Como una norma más.