Fue la primera vez que pedí ayuda; ya no tenía fuerzas para levantarme solo
Esta vez, el fútbol fue justo con Neymar. El Santos liderado por el que fuera jugador del Barça o PSG evitó el descenso a segunda división, tras imponerse por un contundente 3-0 al Cruzeiro en la última jornada de la liga brasileña. Y, por fin, la estrella pudo respirar tranquila después de estar al borde del precipicio durante casi toda la temporada.
Pero no ha sido un proceso nada sencillo. Tras lograr la salvación con el club de su visa, Neymar relató el enorme sufrimiento vivido en las últimas semanas. Para empezar, se mostró resignado por estar siempre en el ojo del huracán: “Cuando se habla de Neymar… Neymar pide esto, Neymar sale, Neymar… ¡Por Dios! Pero ¿qué se le va a hacer? Forma parte del juego”.
“Confieso que estas últimas semanas fueron muy difíciles. Después del partido contra Flamengo, recibí muchísimos golpes. Creo que se pasaron un poco con las críticas. Cuando se trata de mí, siempre se pasan un poquito del límite“, agregó.
Lo cierto es que Neymar ha sido una pieza fundamental para que el Santos consiguiera la salvación en la máxima categoría del fútbol brasileño. Pese a arrastrar una importante lesión de menisco, el delantero anotó cinco tantos y repartido una asistencia en los últimos cuatro partidos del campeonato.
Pero, esta vez, la presión pasó por encima de Neymar: “Fue la primera vez que pedí ayuda. Mi estado emocional llegó a cero. Ya no tenía fuerzas para levantarme solo. Y mi entrenador, mis compañeros y mi familia fueron demasiado importantes en ese momento para ayudarme a volver a ponerme de pie. Les agradezco a todos. Creo que no tenía fuerza para regresar”.

Neymar, ‘hat trick’ contra el Juventude / ‘X’
En ese sentido, Ney reconoció que necesitó de ayuda especializada para continuar adelante. “La ayuda fue psicológica. Ya había hecho terapia hace un tiempo, pero no fue porque estuviera mal, sino porque quería otro tipo de apoyo, para ayudarme más. Pero esta vez fue la primera vez que mi estado emocional llegó a cero“, confesó.
Y no tuvo problemas para admitir su vulnerabilidad: “Confieso que soy muy fuerte emocionalmente. Aguanto muchas cosas. Pero esta vez no aguanté. Fue muy difícil para mí“.
Futuro en el aire
A sus 33 años, Neymar tiene contrato hasta el 31 de enero, sin embargo, no quiso pronunciarse sobre si continuará en el Santos la próxima temporada: “No lo sé. Pedí para que esperaran pasar estos partidos. Ahora quiero descansar una semana, olvidarme del fútbol. Pero obviamente mi corazón es siempre del Santos. Quiero dejar el Santos en primer lugar”.
“Vine aquí para intentar ayudar de la mejor manera posible. Han sido semanas difíciles para mí. Mi estado mental estaba por los suelos. Estoy agradecido con todos los que estuvieron ahí para ayudarme a recuperarme. Si no fuera por ellos, nunca estaría jugando estos partidos. Y a Dios. Estas lesiones, este problema con mi rodilla. Ahora toca descansar. Y luego nos operaremos de la rodilla“, agregó.