Grimaldo, el lateral izquierdo que domina Europa y reabre el debate en el Barça: números de videojuego
El nombre de Alejandro Grimaldo vuelve a estar en la mesa de los mejores laterales del planeta. A sus 30 años, el futbolista internacional con España se encuentra en un momento de plenitud futbolística en Leverkusen tras un arranque de temporada espectacular, y el canterano del Barça podría estar cerca de dar un salto definitivo en su carrera. Pese a la delicada situación económica y a contar con Alejandro Balde, Gerard Martín y alternativas de la cantera como Jofre Torrents, en el club azulgrana no se cierra la puerta a reforzar el lateral izquierdo si se dan las condiciones adecuadas.
Según explicó Matteo Moretto en ‘La Pizarra de Quintana’, el Barça “monitoriza” la situación de Grimaldo, sin que de momento haya movimientos concretos. El internacional español gusta, el contexto del lateral izquierdo no es tan estable como parecía hace unos meses y, sobre todo, el futbolista priorizaría regresar a España. Y, por si fuera poco, si echamos la vista a la estadísticas la respuesta es todavía más concluyente: si quieres fichar a un lateral izquierdo, no puedes no fijarte en Grimaldo.
Un lateral con números de estrella mundial
Según datos de ‘Opta’ en la comparativa con los demás laterales izquierdos de las cinco grandes ligas con más de 550 min. jugados, en este inicio de curso 2025/26 Grimaldo es el jugador con más intervenciones directas en goles (12 – 7 goles y 5 asistencias, entre club y selección). No hay otro en la élite que haya participado tanto en el marcador. Más allá del impacto bruto en goles, sus datos por 90 minutos desgranan a un futbolista total. Registra un 78,6% de duelos defensivos ganados, un porcentaje de élite (el 2º mejor de Europa) para un lateral tan ofensivo.
Aporta una media de dos remates por partido (el 2º que más en Europa y el 1º en Bundesliga), un 89,1% de precisión de pases (el 5º mejor en Europa y el 1º en Bundesliga), con un 93,5% de efectividad en pases cortos (3º en Europa, 1º en Bundesliga). En conducción, suma 2,8 carreras progresivas de media y genera dos jugadas clave por partido: vive instalado en campo contrario sin descuidar la espalda, como se ha visto en los duelos defensivos

Las estadísticas de Alejandro Grimaldo frente a los laterales izquierdos de las cinco grandes ligas / OPTA
En resumen, Grimaldo es un lateral moderno que combina volumen de producción ofensiva, precisión y agresividad sin perder fiabilidad atrás, un equilibrio que explica por qué tantos grandes le tienen en el radar. Sin embargo, donde más destaca es en el golpeo a balón parado. Es un valor añadido que le convierte en un lateral todavía más especial, capaz de resolver partidos gracias al guante que tiene como pie izquierdo.
Desde que llegó al Bayer Leverkusen ha marcado 23 goles con la camiseta del club alemán, y 8 de ellos han llegado de libre directo: un 35% de sus tantos. Esta temporada, 2025/26, sus cifras rozan lo descomunal: 7 goles con el Leverkusen, 4 de ellos de falta, lo que significa que el 57% de sus dianas llegan a balón parado. Un auténtico disparate para un jugador que, por cierto, termina contrato en 2027.
El dato se refuerza al mirar el volumen de lanzamientos. En este curso ha ejecutado 11 tiros libres directos con su club y ha convertido 4, un 36% de acierto. En el acumulado de sus tres años en Leverkusen suma 40 faltas directas lanzadas y 8 goles, un 20% de efectividad sostenida en el tiempo. Para entender la dimensión del número basta recordar que, a nivel mundial, muy pocos especialistas superan el 10% de conversión en este tipo de acciones.
Más allá del componente emocional de recuperar a un canterano, los datos dibujan un perfil que encaja con lo que históricamente ha buscado el Barça en el lateral izquierdo. Un jugador que pueda dar salida limpia desde atrás, fijar por dentro o por fuera, sumar pases progresivos y generar ocasiones con facilidad. Y por si fuera poco, resolver jugadas a balón parado, siendo el sucesor que no ha encontrado el club desde que Leo Messi dejara de romper telarañas con sus faltas.