He nacido para jugar partidos así
Gaizka Larrazabal (Bilbao, 1997) da alas a los ‘gansos’. Un gol del ex de Athletic, Zaragoza y Amorebieta, elegido ‘MVP’, lideró la victoria de Casa Pia frente a un Oporto (2-1) que llegaba líder e invicto. No fue casualidad. El hijo de ‘El Chupete’ está firmando su mejor temporada en la élite a nivel anotador: suma cinco goles y tres asistencias.
Pregunta. Venía de jugar en Bilbao Athletic, Amorebieta y Zaragoza. ¿Por qué decide poner rumbo al Casa Pia en 2023?
Respuesta. Me apetecía adentrarme en una nueva aventura, aunque no supiera muy bien qué iba a depararme. Sabía que venía a una Liga relevante a nivel mundial, sobre todo los tres grandes, pero no conocía mucho de Casa Pia, más allá de que era un equipo con una trayectoria breve en Primera, pero que venía creciendo desde abajo. Lo afronté con incertidumbre, pero con mucha ilusión.
Gaizka Larrazabal celebra la victoria sobre el Oporto.INSTAGRAM
P. Para quien aún no le conozca, ¿cómo se definiría como futbolista?
R. Por un lado, fuera del campo, me encanta avivar el vestuario: hacer ‘piña’, estar en medio de las risas… Creo que eso es lo que enriquece a un equipo. En el campo soy un jugador intenso, de contacto, y con bastante carácter. Tengo mucha ‘tralla’, no paro de subir y bajar la banda. Me gusta ser un ‘dolor de muelas’ y hacer que el defensa corra para atrás. Eso me encanta.
P. Su padre, Aitor, fue un ‘one club man’. Jugó más de 400 partidos y marcó más de 40 goles con el Athletic. Él era lateral izquierdo y usted juega por derecha. ¿En qué se parecen y en qué se diferencia?
R. Él me inculcó esa sangre fría y el ir fuerte a ganar cada acción, como si fuera la última. Le encantaba ir al suelo. Me enseñó que si te comprometes, tienes que cumplir y ser un ejemplo. Yo soy algo más técnico. Me gusta divertirme con balón, el uno contro uno… Muchas veces me dice: ‘A mí no me hacía falta hacer bicicletas. Era de más de correr y pegar el zurdazo al palo largo’.
Soy un jugador intenso, de contacto, y con bastante carácter. Tengo mucha ‘tralla’, no paro de subir y bajar la banda. Me gusta ser un ‘dolor de muelas
Gaizka Larrazabal
P. Su padre era, también, un consumado lanzador de penaltis y celebraba cada gol llevándose un chupete a la boca.
R. Sí, el chupete era por mí y luego, también, por mi hermano. Hoy en día me parece impensable llevar un chupete atado al cordón del pantalón [ríe]. Es cierto que, actualmente, es menos habitual ver a un defensa lanzar penaltis, pero no lo descarno.
P. Una curiosidad. ¿Por qué lleva el ’72’?
R. Fue una especie de rebelión, no sabría cómo definirlo. Yo era extremo, pero en Amorebieta, con Iñigo Vélez, jugué de carrilero. Volví a Zaragoza y alterné el lateral con el extremo, pero, en defensa, no me terminaba de implantar en línea de cuatro, así que hablando con mi agente, Tiko [exjugador del Athletic], decidimos escoger el 72 a modo simbólico: puedo jugar de ‘7’… pero también puedo ser un ‘2’. A veces, cuando un extremo retrasa su posición, se generan dudas en defensa, pero había que confiar en mí. Había que confiar en mí, el Casa Pia lo supo entender y lo ha sabido aprovechar. Puedo cumplir perfectamente como lateral puro.
Escogí el 72 a modo simbólico: puedo jugar de ‘7’… pero también puedo ser un ‘2
Gaizka Larrazabal
P. Su gol ‘abrió la lata’ contra el Oporto en el 12′. ¿Qué pensó?
R. El gol vino de una jugada aislada y, aunque se te pasan muchas cosas por la cabeza, lo primero que pensé fue lo pronto que era. Me dije: ‘Calma. Vamos a seguir haciendo lo que estamos haciendo’. Sabíamos que iba a ser difícil porque el Oporto es el equipo más completo de Portugal: sólo ha encajado seis goles. Teníamos que aprovechar jugadas puntuales porque, si no estás acertado, no tienes nada que hacer.
P. El Oporto llegaba líder e invicto: 18 victorias y un empate. ¿Cuál fue la receta para derrotarle?
R. El ‘timing’. Veníamos de empatar contra el colista después de ir ganando 3-0 -con otro gol de Gaizka- y nos sentíamos acorralados’. Fue una situación de adversidad que supimos canalizar de forma positiva. Salimos al campo pensando en que no nos podía volver a pasar, con un extra de motivación que nos ayudó a estar más concentrados.
P. La victoria (2-1), por si fuera poco, les ayudó a salir del descenso. ¿Qué importancia le da?
R. Nos da un golpe de moral brutal, que era lo que nos hacía falta para mirar al futuro con menos presión. Ganar a un grande nos va a ayudar a jugar más fluido, menos cohibidos. Nos va a dar la tranquilidad que necesitamos. Tenemos buenos jugadores y buen equipo, pero estábamos bloqueados. Esta victoria puede ser la llave para desbloquearnos.
Estábamos bloqueados. La victoria contra el Oporto puede ser la llave para desbloquearnos
Gaizka Larrazabal
P. No sólo marcó, se llevó también el ‘MVP’. ¿Qué le dijeron los compañeros?
R. No me pudieron decir mucho porque me tocó el control ‘antidoping’ y casi cierro el estadio [ríe]. Me hice la foto y mi novia se encargó de colocarlo en la vitrina con los otros 4 ó 5 que tengo.
P. ¿Se lo esperaba?
R. Yo sólo estaba pensando en los tres puntos y que, por fin, el partido había acabado. No me lo esperaba. Hubo varios compañeros que hicieron un gran partido: los centrales, Patrick Sequeira, nuestro portero…
No me esperaba el ‘MVP’. Hubo varios compañeros que hicieron un gran partido
Gaizka Larrazabal
P. En la 2023-24 ya le marcó al Benfica (1-1). ¿Se le dan bien los grandes?
R. Eso dicen mis amigos. Iñigo Córdoba me comentó: ‘Sabía que ibas a meter. Contra los grandes siempre dejas tu sello’. Me gusta. Tengo la sensación de que he nacido para jugar partidos así. Me gusta escuchar a la afición, aunque sea la rival; vivir ese nerviosismo… Eso me activa y me da ese punto extra de fortuna. Me crezco ante las adversidades y jugar contra los mejores siempre ayuda.
He nacido para jugar partidos así. Me crezco ante las adversidades y jugar contra los mejores siempre ayuda
P. En ‘Instagram’ lo celebró, perdone mi desconocimiento, con una especie de ‘súper guerrero’, a lo ‘Bola de Dragón’. ¿Por qué?
R. Me encanta el ‘anime’ y a los de mi agencia (‘You first’) los llego a saturar. Sigo a Solanke desde hace años y él sube mucho contenido de ese estilo en días de partido. Me gusta. Todo el mundo piensa que son sólo dibujitos, pero tiene su parte de motivación porque hay personajes, por ejemplo, que nunca se rinden y entrenan hasta el final con los que te puedes llegar a indetificar. A mí me pasa, por ejemplo, con Naruto. Personifica la disciplina, el entrenamiento, el sacrificio, la lucha…

Gaizka Larrazabal, disfrazado de ‘anime’.INSTAGRAM
P. Esta temporada, como carrilero, está viviendo su temporada más prolífica a nivel goleador: suma cinco goles -es el ‘Pichichi’ del Casa Pia- y tres asistencias. ¿Qué ha cambiado?
R. Los entrenadores que he tenido han incidido muchísimo. Uno de los asistentes que teníamos hace poco pasó por las categorías inferiores del Sporting, trabajó con Nuno Mendes y siempre me decía: ‘Tienes todo el potencial, pero, para llegar alto, siendo lateral/carrilero, hay que llegar al área. Tienes que hacer goles, aunque sean feos’. Eso es lo que intento. A base de subir y bajar he ido ganando fondo físico, pero luego es algo mental: necesitas concienciarte de atacar la portería.
Un entrenador me decía: ‘Para llegar alto tienes que hacer goles, aunque sean feos’. Eso es lo que intento
Gaizka Larrazabal
P. ¿Es cierto que Arrey-Mbi le felicitó por el partido que hizo contra el Braga?
R. Soy bastante autocrítico. Sé cuando he hecho un buen partido y aquel día sentí que, verdaderamente, lo había hecho bien. Me encontré cómodo. De pronto, vino su central (Arrey-Mbi), que no me conocía y me dijo en inglés: ‘Buen partido. Me has gustado mucho’. Es algo que los jugadores no nos solemos decir y se agradece un montón. Me encantó ese respeto y ese reconocimiento de un jugador que no tendría por qué dármelo y es algo que yo trato de hacer.
P. Vienen de acabar novenos, pero, ahora mismo, están un punto por encima de la salvación. ¿Qué objetivo se marcan?
R. Yo trato de ser realista. Miro poco al futuro y nada al pasado. Vivo el presente. Le ganamos al Oporto, pero ya pasó. Debemos ser realistas. Lo primero es lograr la salvación y luego, si se puede aspirar a más, ser ambiciosos, pero con los pies en la tierra.
Debemos ser realistas. Lo primero es lograr la salvación y luego, si se puede aspirar a más, ser ambiciosos
Gaizka Larrazabal
P. Para cerrar, otra curiosidad. ¿Qué tiene José Fonte, campeón de Europa con Portugal en 2016, para seguir en activo con 42 años?
R. Es un grande. Alucino con él. Llega el primero, va al gimnasio… y nadie le saca de su rutica. Tiene un físico impresionante con 42 años. Siento pura admiración por esos jugadores. Le encanta lo que hace y trata de inculcárselo a los más jóvenes. Ha compartido vestuario con Cristiano y ha cogido muchas ideas que yo también intento captar. Además, es muy cercano, está siempre encima de todos intentando ayudar. Sólo tengo palabras de elogio hacia él.