invasión de campo y enfrentamiento entre las aficionados de Rangers y Celtic
“Es un final muy, muy feo para lo que ha sido un magnífico partido de fútbol”, decía el narrador de Premier Sports al final del partido entre el Rangers y el Celtic de Glasgow en los cuartos de final de la Copa de Escocia.
Sobre el terreno de juego, ‘The Celts’ se llevaron un nuevo derbi ‘Old Firm’ en la tanda de penaltis (2-4) tras el empate a 0 después de la prórroga. El VAR anuló un gol de Emmanuel Fernández por fuera de juego en el minuto 100. Pero las escenas realmente lamentables sucedieron después de que el árbitro pitara el final del partido.
Varios aficionados de ambos conjuntos saltaron al césped del Ibrox Stadium. A los ultras locales, vestidos con máscaras, no les pareció bien que los verdiblancos celebraran la victoria, así que se fueron a por ellos con bengalas y lanzando objetos en la zona del gol en el que estaban los aficionados del Celtic, provocando varios altercados y obligando a los futbolistas a refugiarse en los vestuarios.
La policía y los miembros de seguridad del estadio lograron detener los disturbios con un perímetro de seguridad que separaba ambos fondos de la grada.
“La Asociación Escocesa de Fútbol condena el comportamiento de los aficionados que entraron al campo de juego después del partido de cuartos de final de la Copa Escocesa Scottish Gas de hoy en el estadio Ibrox”, dijo en un comunicado la Federación de Fútbol de Escocia. “Se llevará a cabo de inmediato una investigación de acuerdo con el Protocolo del Panel Judicial”.
Se trata del segundo derbi ‘Old Firm’ en una misma semana. El fin de semana pasado, en la liga, el choque acabó con empate a dos goles.