Max Verstappen y el cambio de su simulador por…
El neerlandés avisó en China que no se divierte con los autos de la nueva era, pero que no dejará la F1. Eso sí, la virtualidad la hizo a un lado.
Con el paso de los años, el simulador se convirtió en un elemento crucial en el desarrollo de los pilotos, especialmente desde que las pruebas privadas están prohibidas. Por estos días, la virtualidad tiene un realismo gigantesco y los corredores sumas kilómetros de ensayos en diferentes pistas. Pero… Todo eso cambió este año. La nueva era de Fórmula 1, con sus unidades de potencia que generan potencia en partes iguales por la combustión y lo eléctrico modificó el mapa. La correlación del simulador con la realidad de la pista tiene distancias muy lejos de la habitualidad que experimentaban los protagonistas hasta el año pasado.
Durante la conferencia de prensa previa al arranque de la actividad del GP de China, segunda fecha, Gabriel Bortoleto, Alex Albon y Max Verstappen fueron consultados sobre la utilización del simulador en esta nueva era. “Todavía hay muchas cosas que mejorar en el simulador, al menos para nosotros como equipo”, dijo el brasileño de Audi. El tailandés de Williams fue muy claro: “Pasamos mucho tiempo en el simulador durante el invierno y, al menos para mí, parece que puedes dedicarle todo el tiempo que quieras, pero cuando llegas a la pista es completamente diferente. Creo que eso se debe en parte a la correlación, y creo que algunos de los equipos que fabrican sus propios motores tienen más datos y mejores métodos para crear, por ejemplo, el modelo del turbo o el modelo de batería del coche. Así que todavía queda mucho por aprender. Al menos por ahora, parece que gran parte del aprendizaje se está haciendo en la pista, no en el simulador”. Y llegó el turno de Max…
“Encontré una solución más económica. Cambié el simulador por mi Nintendo Switch y sí, estoy practicando un poco con Mario Kart. Encontrar los champiñones va bastante bien. El caparazón azul es un poco más difícil, pero estoy en ello”, disparó el neerlandés desatando la carcajada generalizada.
Verstappen fue el primero y más duro crítico con la nueva normativa. A los pilotos les cambió la forma de manejar. Desde el karting, el corredor aprende a entrar lo más tarde posible en las curvas para rebanar milésimas y ser más veloz. Todo eso se fue al trasto con las nuevas unidades de potencia, con la que los corredores deben levantar el pie del acelerador antes de finalizar las rectas para recargar las baterías. Y los sobrepasos se dan de forma artificial, cuando dos coches se encuentran en la pista en diferentes fases de energía.
El tetracampeón puso en duda su continuidad en el Mundial, básicamente por que no se divierte. Por eso, para ganar emoción, este año correrá las 24 Horas de Nürburgring con un Mercedes. Consultado sobre sin continúa pensando en dejar la F1, dijo: “La verdad es que no quiero irme. Como dije, me gustaría divertirme un poco más, sin duda, pero también estoy haciendo otras cosas que son muy divertidas. O sea, puedo correr en el Nordschleife. Espero que en los próximos años pueda correr en Spa, y con suerte en Le Mans. Así que estoy combinando mis actividades para encontrar otras que también me resulten muy divertidas. Claro, mi equipo está en marcha, así que tengo muchas distracciones a la vez. Distracciones positivas, diría yo. Pero al mismo tiempo, es un poco conflictivo porque no disfruto mucho conduciendo el coche, pero sí disfruto trabajando con toda la gente del equipo y también del departamento de motores. Así que no, no quiero irme, pero también espero, por supuesto, que mejore. Ya hablé con la FOM y la FIA y creo que estamos trabajando en algo que, con suerte, mejorará todo”.