rompió la ‘chuleta’ del portero de Bosnia en la tanda de penaltis
Italia vivió una de sus noches más amargas del último ciclo futbolístico al caer eliminada ante Bosnia‑Herzegovina en la final de la repesca europeo para el Mundial de 2026. El duelo, que terminó 1‑1 después de 120 minutos, se decidió en la tanda de penales y se saldó con un contundente 4‑1 a favor de los locales.
Más allá del resultado, el partido estuvo marcado por una controversia protagonizada por el portero italiano Gianluigi Donnarumma. Según la crónica publicada por el diario alemán Bild, durante la tanda de penales, el guardameta intentó disputar con su homólogo bosnio, Nikola Vasilj, un pedazo de papel con anotaciones de los tiros italianos.
De acuerdo con esa fuente, tras el fallo desde los 12 pasos de Sebastiano Esposito, hubo un cruce tenso entre ambos porteros. Donnarumma se habría acercado al arco rival y cogido la nota en la que estaban anotadas las preferencias de tiro de los lanzadores italianos. El papel terminó visiblemente deteriorado tras el intento de Donnarumma por arrancarlo o dañar la hoja, lo que motivó la intervención de asistentes y la necesidad de que el árbitro calmara los ánimos.
En el plano deportivo, Italia se adelantó en Zenica con un gol de Moise Kean en el minuto 15, aprovechando un error del portero Vasilj para abrir el marcador. Más adelante, el defensa Alessandro Bastoni fue expulsado antes del descanso, dejando a los Azzurri con 10 jugadores. Bosnia igualó en el minuto 79 por medio de Haris Tabaković, cerrando el 1‑1 que llevaría el duelo al tiempo extra y, posteriormente, a los penales.
En la tanda, solo Sandro Tonali convirtió el suyo para Italia, mientras que Bosnia transformó todas sus ejecuciones, con Esmir Bajraktarević culminando la victoria que clasifica al país balcánico por segunda vez en su historia a una fase final de Copa del Mundo.
La eliminación ha generado una fuerte reacción en Italia, con opiniones que van desde la crítica deportiva hasta la autocrítica hacia estructuras y generaciones de jugadores. En Bosnia, la clasificación desató celebraciones y orgullo nacional, destacando la gesta de un equipo que logró imponerse en momentos decisivos.