¡Surrealista! Sanción ridícula para que Cristiano Ronaldo pueda jugar el Mundial
Todas las alarmas se encendieron en Portugal cuando Cristiano Ronaldo veía una tarjeta roja en la penúltima jornada de la fase de clasificación para el Mundial 2026, hace tan solo dos semanas. El capitán del combinado luso se marchó expulsado en la derrota frente a Irlanda y, al tratarse de una agresión sin el balón en juego, corría el serio riesgo de perderse más de un partido de la cita mundialista. Pero nada más lejos de la realidad.
El jugador portugués se enfrentaba a una posible sanción de tres o cuatro partidos, por lo que podría haberse perdido el estreno de Portugal en el próximo Mundial de Estados Unidos, México y Canadá e incluso algún partido más de la fase de grupos si el castigo era contundente. “Debería avergonzarse”, afirmaban los medios portugueses. “Perdió la cabeza. No soportó la frustración de ir abajo en el marcador y soltó un golpe no usual en él”, se pudo leer en su día en el medio ‘Record’.
Solo un partido de sanción
Pero finalmente la FIFA ha decidido perdonarle para que pueda estar en el debut portugués en la que será su última Copa del Mundo, la sexta, antes de retirarse del fútbol. Según informó este martes el Comité de Disciplina, Cristiano Ronaldo ha sido castigado con tan solo un partido de sanción, que ya cumplió en la última jornada de la fase de clasificación frente a Armenia.
Además, el máximo organismo del fútbol le ha sancionado también con otros dos encuentros… ¡pero condicionados a su comportamiento! Es decir, Cristiano Ronaldo disputará el primer partido de Portugal en el Mundial 2026 y solo se perdería otros dos encuentros si vuelve a cometer otra incidencia disciplinaria.

Cristiano Ronaldo y Donald Trump / Sport
Cabe recordar que el ex del Real Madrid vio la roja por una agresión al defensa irlandés Dara O’Shea sin el balón en juego. Fue en el minuto 60 cuando el astro portugués, con el marcador reflejando un 2-0 en contra y desquiciado por los empujones de la defensa irlandesa, sacó el codo a pasear para golpear en la espalda del defensor. Pese a que el colegiado le había mostrado la amarilla en primera instancia, tuvo que intervenir el VAR para avisar al árbitro de que el delantero del Al-Nassr debía ser expulsado.
Dos partidos condicionados
A partir de ahí, en Portugal se temían lo peor y, por ese motivo, presentaron un recurso ante la FIFA para reducir al mínimo la sanción sobre su capitán. Unas alegaciones que parecen haber tenido efecto.
Y es que el reglamento de la FIFA era claro y el castigo podía ir desde un partido (si lo consideraban acción del juego) hasta un mínimo de tres (si lo consideraban conducta violenta): “Al menos tres partidos de suspensión por agredir a un adversario o persona que no sea un árbitro de partido”.
Finalmente la sanción ha sido mínima, con dos partidos condicionados a su comportamiento que, en principio, no deberían suponerle un problema si no se ve envuelto en ninguna trifulca en el estreno mundialista con Portugal dentro de siete meses.