Thiago Silva (41 años) busca un contrato exprés en Europa para jugar el Mundial 2026
Thiago Silva está en el mercado. Busca un equipo en una de las principales ligas europeas que le ofrezca un contrato de seis meses en el mercado invernal de enero. Desea competir al máximo nivel para ganar visibilidad y demostrar a su seleccionador, Carlo Ancelotti, que mantiene el nivel adecuado para disputar el Mundial de 2026.
El veterano central, de 41 años, puso fin por voluntad propia a su vínculo contractual con el Fluminense hace unos días. La rescisión, como no podía ser de otro modo, fue amistosa. Su salida se precipitó tras la dolorosa eliminación del Tricolor en las semifinales de la Copa do Brasil, en un clásico carioca de máxima rivalidad frente al Vasco da Gama de Philippe Coutinho y de la estrella emergente Rayan, un extremo zurdo de 19 años que seduce a Deco y a los scouts europeos.
El Flu intentó convencerlo para que continuara un año más, pero sus esfuerzos fueron en vano. No hubo marcha atrás por parte de Thiago.
Se especuló con que el central podría tomarse un tiempo de reflexión e incluso acabar colgando las botas, pero finalmente nada de eso sucedió.
Su plan es jugar al máximo nivel durante el primer semestre de 2026. Quiere exprimir al máximo sus opciones de estar en el próximo Mundial, consciente de que Carlo Ancelotti valora especialmente la experiencia de sus internacionales para afrontar una competición corta y de máxima presión.
Carletto ha recuperado para la causa a Casemiro, que en febrero cumplirá 34 años y es el mediocentro titular indiscutible, además de una prolongación del técnico tanto en el vestuario como sobre el terreno de juego.
El central Danilo, también de 34 años y autor del gol del título del Flamengo en la última Copa Libertadores, tiene igualmente una plaza prácticamente asegurada. El seleccionador valora su capacidad para ocupar cualquiera de las cuatro posiciones de la línea defensiva.
En una situación similar se encuentra Alex Sandro, que en enero cumplirá 35 años y afronta la etapa final de su carrera también en el Flamengo. El exjugador de la Juventus tiene muchas opciones de ser uno de los laterales izquierdos en el Mundial de Norteamérica, donde se disputa una plaza con Caio Henrique (Mónaco), que está rindiendo a gran nivel en la Champions League.
El deseo de Thiago Silva de jugar en Europa, y no en el fútbol saudí —donde maneja varias ofertas—, responde a motivos familiares. Durante su última etapa en el Fluminense, que se prolongó durante un año y medio, su esposa y sus dos hijos, que juegan en las categorías inferiores del Chelsea, se mantuvieron en Londres. Ahora, el futbolista quiere estar geográficamente mucho más cerca de ellos.
Uno de los posibles destinos podría ser el Milan, donde jugó dos temporadas antes de fichar por el PSG en el verano de 2012, en una operación que entonces alcanzó los 42 millones de euros. El fútbol italiano valora especialmente a los futbolistas veteranos. Sin ir más lejos, el propio club rossonero cuenta con Luka Modric, que llegó procedente del Real Madrid como agente libre tras disputar el Mundial de Clubes y que, a sus 40 años, suma ya 18 partidos oficiales, el último de ellos la derrota ante el Nápoles (2-0) en la semifinal de la Supercopa de Italia, que se ha disputado en Riad, Arabia Saudita.