un once de 13,5 millones que desafía a los gigantes de Europa
En una Liga de Campeones dominada por presupuestos desorbitados y plantillas globales, el Bodø/Glimt ha mandando un mensaje al mundo: el fútbol todavía admite milagros. El pasado martes, su once titular frente al Inter de Milán apenas alcanzó los 13,5 millones de euros en coste de traspasos. Nueve de esos once jugadores son noruegos y solo dos (Patrick Berg y Fredrik Bjørkan) han sido habituales con la selección absoluta. Con esa base, el Bodø ha encadenado una racha que ya forma parte de la historia reciente del torneo.
Los últimos cuatro resultados explican el fenómeno del Bodø: empate en Dortmund y victorias frente a Manchester City, Atlético de Madrid e Inter. A los italianos les endosaron un 3-1 que ahora deberán remontar en el Giuseppe Meazza si quieren evitar una de las grandes sorpresas del curso.
Para entender la magnitud, conviene mirar el mapa. Bodø es una localidad de 53.000 habitantes, situada al norte del Círculo Polar Ártico. Su estadio, el Aspmyra Stadion, apenas supera las 8.000 localidades. El viaje, el frío y el césped artificial convierten cada visita en una prueba de resistencia. El presupuesto del club ronda los 60 millones de euros (era de cuatro hace menos de una década) y su plantilla, tasada en 57 millones, compite contra gigantes que multiplican esa cifra por diez.

El Aspmyra Stadion es un fortín para el Bodø/Glimt. / X
Hace quince años, la entidad estuvo al borde de la quiebra. Sus aficionados organizaron recogidas de botellas para recaudar fondos, e incluso el equipo de balonmano cedió taquillas para sostener al club.
Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 2017, tras el descenso a segunda. La directiva apostó por dar un giro de 180 grados a su filosofía, fijando un modelo sostenible, centrado en cantera y desarrollo. Desde 2018, bajo la dirección de Kjetil Knutsen, esa idea se convirtió en identidad. Hasta encontrarnos con el Bodø que conocemos hoy en día.
El once que desarmó al Inter resume a la perfección la cultura del conjunto noruego: Nikita Haikin; Sjøvold, Bjortuft, Gundersen, Bjørkan; Evjen, Berg, Brunstad Fet; Blomberg, Hauge y Høgh. Solo Haikin (ruso) y Høgh (danés) no son noruegos. No obstante, el dato más cautivador es el coste total que ha significado construir esta alineación.
El once titular con el que desarmó al Inter, en cifras
Nikita Haikin: Gratis.
Fredrik Sjøvold: Gratis.
Odin Bjortuft: 1 mill.
Jostein Gundersen: Gratis
Fredrik André Bjorkan: Gratis.
Hakon Evjen: 2,50 mill.
Patrick Berg: 4 mill.
Sondre Brunstad Fet: Gratis
Ole Didrik Blomberg: 1,30 mill.
Jens Petter Hauge: 4 mill.
Kasper Hogh: 0,7 mill.

Nueve jugadores del once titular frente al Inter eran noruegos. / Score 90
En la presente campaña apenas han invertido seis millones en fichajes, priorizando cesiones y talento local. De sus 24 jugadores, 19 nacieron en Noruega y solo cinco son internacionales.
El Bodø/Glimt es hoy el ‘matagigantes’ de esta Champions. Pero su historia va más allá del resultado. Es la demostración de que el fútbol no pertenece únicamente a las élites ni a los mercados inflados. Historias como la del Bodø/Glimt son las que llenan de orgullo a los aficionados y a las aficionadas de este deporte.
Desde el Ártico, un club que hace nada recogía botellas para sobrevivir, ahora sueña con los octavos de final de la Champions. Y lo hace con identidad y sentimiento, sacando un once titular que cuesta lo que otros equipos gastan en una promesa adolescente.