Wirtz vuelve a maravillar al mundo
Con los problemas de espalda superados y las críticas enterradas, Wirtz vuelve a sentirse con confianza para liderar no solo a Alemania, sino también a un Liverpool que sigue muy vivo en la Champions League y en la FA Cup, y con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, claro está.
El próximo 4 de abril, el Liverpool se enfrenta al Manchester City en los cuartos de final de la FA Cup y, entre el 8 y el 14, jugará los cuartos de final de la Champions League contra el vigente campeón, el Paris Saint-Germain.

Wirtz, a un nivel sensacional, durante el partido contra Suiza / EFE
Wirtz sabe que terminar la temporada con alguno de estos títulos enmendaría el mal papel de los ‘reds’ en la Premier League y es consciente de que necesitan su mejor versión para lograrlo. Lo demostró con una actuación sensacional ante Suiza, participando en los cuatro goles de Alemania (dos goles y dos asistencias) y dejando inumerables detalles de calidad en un recital que explica por qué el Liverpool se lanzó a por él en verano.
Objetivo Mundial
Julian Nagelsmann tiene a un ‘joker’ en su baraja y piensa usarlo en su favor en un Mundial en el que Alemania está algo ‘tapada’. Era el minuto 60 cuando Alemania y Suiza empataban a dos en St. Jakob-Park, hasta que Florian Wirtz, después de recibir un saque de esquina en corto, muy escorado, decidió decantar la balanza hacia el lado de la ‘Mannschaft’ con una obra de arte que dejó alucinados a todos los presentes.
Especialmente Jonathan Tah, excompañero suyo en el Bayer Leverkusen, quedó fascinado con su gol. No pudo evitar llevarse las manos a la cabeza mientras se giraba con cara de asombro.

Tah abraza a Wirtz tras marcar el primer gol ante Suiza / EUP
El actual jugador del Liverpool recibió un pase corto de Serge Gnabry, quien firmó una de las ‘asistencias’ más fáciles de su carrera; se orientó el balón, levantó ligeramente la cabeza y clavó un disparo con rosca que ya se destaca como uno de los mejores goles de toda la temporada.
Uno de los mejores goles de la temporada
Lo hizo con una precisión quirúrgica, desde el vértice del área, en una zona que más bien invitaba a pensar en un centro. Pero a Wirtz, que atesora una calidad exquisita, no se le puede dejar espacio para pensar. Ese fue el gran error de Suiza. El gol es impresionante.
Wirtz venía con confianza. Había asistido previamente a Tah en el 1-1 y a Gnabry en el 2-2. Un ‘doblete’ de pases de gol que condimentó con dos tantos: el obús que no pudo parar Kobel para el 2-3 en el minuto 61 y el definitivo 3-4, que dio el triunfo a Alemania, con un pase a la red, también por la escuadra, a pie parado.