¡sexto país en su carrera!
Parece ayer cuando Jhon Durán maravilló al mundo con su rutilante aparición en el Aston Villa de Unai Emery. El joven delantero colombiano acudió a la rotación de una delantera que solo contaba con Ollie Watkins como opción, sriviéndole de fiel escudero al delantero inglés… e incluso superándole por momentos.
Durán, que llegó al cuadro de Birmingham en la temporada 2022/23, era para mitad de la temporada 2024/25 una de las piezas más apetecidas del mercado europeo. Aquel año, el Villa había vuelto a la Champions League y Durán brilló en la misma con luz propia, marcándole un golazo al Bayern Múnich con Manuel Neuer en portería y ganándole incluso el pulso a Watkins en los onces de Emery.

Jhon Durán celebrando un título del Fenerbahçe / INSTAGRAM
Pero, entonces, Arabia Saudí apareció en el camino: 77 millones de euros para ficharle en el cierre de mercado. Extrañamente, el jugador y sus agentes accedieron al movimiento, desterrándole al Al Nassr de Cristiano Ronaldo en pleno crecimiento de su carrera. Y nunca más se supo.
En la Saudi Pro League solo duró seis meses, siendo cedido para el inicio de la presente temporada al Fenerbahçe de Turquía, donde a las órdenes de José Mourinho -y luego Domenico Tedesco- no acabó de cuajar. Otra vez, solo seis meses en suelo otomano hasta que, tras finalizar el mercado invernal, apareció el Zenit de San Petersburgo, rompiendo la cesión en Turquía y llevándoselo de vuelta a una Premier… pero esta vez rusa.
Muchas millas acumuladas
En total, con su aventura en el país de Putin, Durán completará su sexta nación en una corta carrera: Envigado de su natal Colombia, Gran Boston en Estados Unidos, Birmingham en Inglaterra, Riad en Arabia Saudí, Estambul en Turquía y, ahora, San Petersburgo.
Toda esta vorágine de traspasos, además, le ha costado estabilidad en la selección de su país: era un fijo con Colombia hasta que su propia rebeldía le provocó discusiones internas tras un partido de Eliminatorias contra la selección de Perú.
Desde entonces, Durán no ha vuelto a vestir la camiseta amarilla a las órdenes del seleccionador Néstor Lorenzo, y tampoco parece tener bien cimentado el camino a nivel de clubes, dando un tumbo más en una carrera que pintaba para mucho pero cuyo destino, producto de las malas decisiones, parece estar camino a la nada.