Ya no somos una liga de retiro
El crecimiento del fútbol en Estados Unidos ya no es una promesa a largo plazo, sino una realidad que avanza a gran velocidad. Lo que hace tres décadas era un proyecto en construcción se ha convertido en una competición sólida, en expansión constante y con objetivos cada vez más exigentes. En una reciente conferencia a la que asistió SPORT, Alfonso Mondelo, director de competición de la MLS, y Marcelo Balboa, exinternacional estadounidense y participante en el Mundial de 1994, pusieron contexto a una evolución que ha cambiado el panorama del fútbol norteamericano.
Una liga en continua expansión
Todo comenzó, como recordó Balboa, con el legado de aquel Mundial del 94. Estados Unidos recibió la organización del torneo sin apenas infraestructuras específicas para el fútbol. Hoy, el escenario ha cambiado radicalmente: el país cuenta con 27 estadios dedicados exclusivamente a este deporte y tres más en construcción, fruto de una inversión que supera los 11.000 millones de dólares. “El crecimiento ha sido masivo, no solo en equipos, sino en cultura futbolística”, explicó Mondelo, destacando el salto de 10 franquicias en sus inicios a las 30 actuales.
Ese crecimiento no se limita únicamente a lo que ven los espectadores. La MLS también ha puesto el foco en la formación, con estructuras como MLS NEXT y MLS NEXT Pro, una especie de “Segunda B” donde los filiales compiten y los jóvenes talentos se foguean antes de dar el salto. “Ahora hay un camino claro para los jugadores desde la base hasta el primer equipo“, subrayó Balboa, quien vivió una época en la que ese recorrido simplemente no existía.

Alfonso Mondelo, ejecutivo de la MLS / Lucas Boland-USA TODAY Sports
Otro de los grandes cambios ha sido la profesionalización del entorno. Nuevos centros de entrenamiento, mayor inversión en tecnología –la MLS fue pionera en implementar el VAR– y una planificación que busca alinearse con el calendario europeo. A partir de 2027, la liga cambiará su formato para disputarse de julio a mayo o junio, en sintonía con las grandes competiciones europeas.
De escaparate mediático a destino competitivo
La llegada de estrellas internacionales ha sido clave en esta transformación. Mondelo recordó el impacto que supuso David Beckham en 2007, mientras que el aterrizaje reciente de Lionel Messi ha llevado la visibilidad de la liga a otra dimensión. Sin embargo, el perfil del futbolista que llega también ha cambiado. “Ya no es una liga de retiro. Ahora vienen jugadores en su mejor momento, con una media de 24 o 25 años“, apuntó. El último en sumarse a la lista ha sido Antoine Griezmann, quien pondrá rumbo a la MLS al término de la temporada para incorporarse al Orlando City, una decisión que refleja el atractivo creciente de la liga.

Griezmann firmando con el Orlando City / ORLANDO CITY
Mirando al futuro, los objetivos son ambiciosos. En primer lugar, consolidarse como la mejor liga de la CONCACAF y superar la hegemonía histórica del fútbol mexicano. Después, dar el salto definitivo y competir de tú a tú con Europa. “Ese es el objetivo de los propietarios”, afirmó Mondelo sin rodeos. La MLS, convertida ya en el motor del fútbol en Estados Unidos y Canadá, aspira a aprovechar el impulso del Mundial de 2026 para dar el golpe definitivo y enganchar a una nueva generación de aficionados.