barco, buen café, Mónaco y Barça
A veces se pierde la perspectiva por todas las expectativas que generó con su potencia y capacidad para ver portería, pero Ansu Fati tiene solo 23 años. El canterano del Barça fue una de las irrupciones más bestias que se recuerdan en los últimos años en el fútbol europeo, con el permiso de Lamine Yamal o Pau Cubarsí. Se le caían los goles, sacaba muchísima ventaja en el uno contra uno sin estar desarrollado al cien por cien ante defensores de élite y, encima, tenía el desparpajo y la personalidad para no esconderse en los momentos clave.
No obstante, su meteórica progresión se frenó poco a poco con el infortunio de las lesiones, y con ellas, se minó un poco su confianza. Desde entonces, el reto del internacional con España no ha sido otro que encontrar estabilidad y un buen contexto para poder demostrar que puede brillar regularmente en las grandes ligas de Europa. En la temporada 2024-25 salió cedido al Brighton y, tras un curso a las órdenes de Hansi Flick, esta campaña está recuperando sensaciones en el Mónaco.
Lo cierto es que a Ansu Fati le está yendo mucho mejor en el club monegasco, que tiene una opción de compra a final de temporada por él, que con los ‘seagulls’. Pese a que ha protagonizado algunos frenazos a causa de los problemas físicos, el atacante suma 10 goles en 26 partidos y, aunque su fútbol se encamina cada vez a zonas más interiores y cerca del área, su innegable talento lo convierte en un jugador útil para varios contextos.

Ansu Fati durante la previa de un partido con el Mónaco / @ansufati
Sea como fuere, lo que necesita es estabilidad, y podría encontrarla en un Mónaco que, según L’Équipe, está interesado en ejercer la opción de compra estipulada en el contrato de cesión con el Barça, de unos 11 millones de euros. Al jugador, por su parte, se le ve feliz en la ciudad. Así lo ha mostrado el propio club con un documental de casi un cuarto de hora publicado en sus canales oficiales.
El formato consta de un día con él. Empieza con un paseo en barco a bordo de un Riva, algo que “hago para el vídeo, no lo hago todos los días”, como reconoce el propio Ansu. “Es increíble, es la primera vez que llevo un barco, así que gracias por traerme aquí. Estoy muy contento“, comenta sobre el paseo. El vídeo continúa en su casa, donde muestra al público su pasión por el café: “Estoy aprendiendo a hacerlo bien, pero me encanta y me lo tomo todas las mañanas”, comenta.
Su rutina es la de un chico normal: “Enciendo la máquina del café, me cepillo los dientes, me lavo la cara, me ducho y después bajo, me hago el café y me voy a entrenar“, explica. Sus ‘hobbies’: “el fútbol, hacer café, jugar a baloncesto, ping-pong, escuchar música, pasear con mi hermana por Mónaco, pasar tiempo con mis padres y jugar a la Play con mi hermanito. Ah, y comer (entre risas)”.
En el documental también aparece Paul Pogba, jugador que, como Ansu Fati, llegó a Mónaco en verano en busca de recuperar su mejor versión. El campeón del mundo aparece viendo un partido del Mónaco por televisión, alegrándose por los goles del jugador cedido por el Barça.
Me quedo con mi primer gol con el Barça a Osasuna. Fue el inicio de todo
Ya más relajado y después de tomarse su café de especialidad, que, a su parecer, le quedó “increíble”, respondió algunas preguntas de los fans. Preguntado por el mejor gol que ha marcado, Ansu se quedó con el primero que firmó con el Barça: “Me quedaría con ese, el primer gol con el Barça ante Osasuna. Fue el inicio de todo“, comenta sobre aquel auténtico golazo que se apuntó en agosto de 2021 en El Sadar con solo 16 años y 304 días y que le sirvió para convertirse en el jugador más joven de la historia del Barça en marcar un gol en LaLiga.

Ansu Fati celebra su gol en El Sadar, el primero con el Barça y como profesional / FCB
Pocos días antes, el 25 de agosto de 2019, para ser exactos, Ansu debutaba con el primer equipo en el Camp Nou contra el Betis con solo 16 años, 9 meses y 25 días, unas cifras que lo destacaban como el segundo jugador más joven en disputar un partido de Liga con la camiseta azulgrana por detrás de Vicente Martínez, quien lo hizo con 16 años, 9 meses y 7 días. “Es el momento que siempre recordaré, mi debut como profesional contra el Betis en el Camp Nou. Fue un día increíble, también para mi familia y la gente que me ayudó a llegar a ese sueño. Hay otros momentos, pero me quedo con este”, se sinceró.
Una adaptación perfecta
Ansu también dio detalles de cómo se produjo su fichaje por el Mónaco: “Fue fácil. Ellos me seguían desde hacía tiempo y tuvimos una conversación con mi familia. Me presentaron el proyecto y me encantó, por eso estoy aquí”. Sobre sus sueños, fue sincero: “Tengo muchos por cumplir, pero creo que ganar un Mundial y una Champions sería de los mayores sueños que tengo“.

Ansu Fati, héroe del Mónaco ante el líder / MONACO
Por suerte para él, la adaptación a la nueva liga y, en definitiva, a su nueva vida fue sencilla: “Sí, ha sido fácil adaptarse. Gracias a los compañeros, al entrenador, a los aficionados… A todo el mundo que trabaja en el club. Me lo ponen muy fácil. Desde que llegué me sentí como en casa. Muchos hablan inglés o español y es fácil. Ahora estoy aprendiendo francés”, explicó.
El extremo de 23 años ha tenido compañeros y se ha enfrentado a jugadores de clase mundial, aunque para él ninguno como Leo: “Jugar contra Leo Messi era una cosa de locos. También contra Mbappé, Lamine, en los entrenamientos, Dembélé, ahora Paul Pogba… Hay muchos“, repasó.
El fichaje por el Mónaco
Ansu también dio detalles de cómo se produjo su fichaje por el Mónaco: “Fue fácil. Ellos me seguían desde hacía tiempo y tuvimos una conversación con mi família. Me presentaron el proyecto y me encantó, por eso estoy aquí“. Sobre sus sueños, fue sincero: “Tengo muchos por cumplir, pero creo que ganar un Mundial y una Champions sería de los mayores sueños que tengo”.
Por suerte para él, la adaptación a la nueva liga y, en definitiva, a su nueva vida, fue sencilla: “Sí, ha sido fácil (adaptarse). Gracias a los compañeros, al entrenador, a los aficionados… A todo el mundo que trabaja en el club. Me lo ponen muy fácil. Desde que llegué me sentí como en casa. Muchos hablan inglés o español y es fácil. Ahora estoy aprendiendo francés”, explicó.