El amor por Italia no depende de un cargo
Tras el no de Pep Guardiola, la leyenda de la ‘Azzurra’ Andrea Pirlo se perfilaba como el gran favorito para convertirse en el nuevo seleccionador de Italia. Sin embargo, su candidatura pudo venirse abajo por la polémica generada en torno a su vinculación con la casa de apuestas rusa Fonbet.
Como contexto, el origen de la polémica se remonta al 9 de octubre de 2025. Ese día, Andrea Pirlo, entonces entrenador del United FC de los Emiratos Árabes Unidos, firmó un acuerdo con la casa de apuestas rusa Fonbet para convertirse en embajador global de la compañía.
Fonbet es la principal empresa de apuestas de Rusia y pertenece al empresario Sergey Lomakin, quien, además, es el propietario del United FC, el club que dirige el exfutbolista italiano. Esta doble vinculación fue la que desató las críticas y terminó condicionando su candidatura al banquillo de la selección italiana.
Pirlo viajó a Moscú el pasado mes de mayo junto a Marco Materazzi para asistir a la final de la Copa de Rusia, momento que aprovecharon para participar en amistosos, celebraciones relacionadas con la casa de apuestas y fotografías oficiales. Todo ello justo mientras Rusia bombardeaba Kiev en uno de los peores ataques desde que arrancara la guerra, motivo por el que clubes como por ejemplo el Milan rompieron lazos con la empresa.
La vicepresidenta del Parlamento Europeo, Pina Picierno, declaró el pasado sábado que Pirlo había “normalizado” el régimen de Putin y que su nombramiento era “un grave error”.
Por su parte, Mauro Berrutto, responsable de deportes del progresista Partido Demócrata, expresó su confianza en que el exfutbolista renuncie a su relación con Fonbet para “poner fin a este escándalo” en caso de ser nombrado seleccionador de Italia.
El exfutbolista rompió su silencio a través de un comunicado publicado en su perfil de ‘Instagram’: “En los últimos días he seguido con gran amargura el debate que se ha generado en torno a mi nombre y a la posibilidad de ocupar el cargo de seleccionador de la selección italiana”, comienza el mensaje.
El comunicado íntegro de Andrea Pirlo
“En los últimos días he seguido con gran amargura el debate que se ha generado en torno a mi nombre y a la posibilidad de ocupar el cargo de seleccionador de la selección italiana.
Por respeto a las instituciones, a la Federación y a todas las personas implicadas, he optado hasta ahora por guardar silencio. Sin embargo, considero necesario aclarar algunos aspectos.
A lo largo de mi carrera, primero como futbolista y ahora como entrenador, siempre he desempeñado mi actividad respetando plenamente las leyes de los países en los que he trabajado y los contratos que he firmado. La colaboración profesional objeto de las recientes polémicas surge en el marco de mi trayectoria profesional en los Emiratos Árabes Unidos y es de carácter exclusivamente comercial y deportivo.
Atribuir a dicha colaboración un significado político supone atribuirme convicciones que nunca he expresado y que no me pertenecen.
Quiero dar las gracias a Maldini y a Leonardo por la estima y la confianza que me han demostrado. Conozco su competencia, su seriedad y el amor que siempre han dedicado al fútbol italiano.
Lamento que una decisión de carácter deportivo se haya visto rápidamente arrastrada a un debate público que ha acabado atribuyéndome significados e intenciones que no me corresponden.
El amor por Italia no depende de un cargo. Forma parte de mi historia, de mi identidad, y seguirá acompañándome siempre”.