el portero que se ‘borró’ en Girona
El fútbol, como la vida, da muchas vueltas. Y el medio croata ‘IndexHR’ sitúa a Dominik Livaković (Zadar, 1995) en el Barcelona. Sería el relevo natural de Wojciech Szczesny, cuya vinculación contractual expira en 2027.
La información citada asegura que Barcelona y Fenerbahçe habrían llegado a un entente y habla de una operación que rondaría los tres millones de euros más una serie de variables.
La idea sería cerrar ahora su fichaje, enviarlo cedido al Dinamo Zagreb este curso – como la segunda mitad del anterior – e incorporarlo de cara a la próxima campaña, donde desempeñaría el rol de segundo meta.
Livaković es el meta titular de Croacia y conoce el fútbol español tras su breve, pero polémico, paso por el Girona. Los aficionados ‘gironins’ no le guardan un recuerdo agradable, precisamente.
Contrastado
Recaló en Montilivi en el último día de mercado para fortalecer la portería ante la lesión de gravedad de Juan Carlos. Su bagaje y recorrido invitaba a pensar que le disputaría la titularidad a Gazzaniga, o incluso pasaría por delante suyo.
Y es que el balcánico puede presumir de una consolidada trayectoria en la élite. Formado en las inferiores del NK Zagreb, dio el salto a un Dinamo de Zagreb en el que dejaría huella: más de 300 partidos oficiales y 11 títulos.

Livakovic, en su presentación con el Girona / Girona FC
En 2023, sin embargo, cambió de aires y apostó por un Fenerbahçe que es, a día de hoy, su club de propiedad. Y en el que era titular indiscutible… hasta que fichó Ederson a las puertas de inicio de la pasada temporada.
Además, con el Mundial a la vuelta de la esquina, costaba creer que viniese para desempeñar un rol secundario. Pues bien, Gazzaniga empezó el curso muy cuestionado bajo palos, pero Míchel no le retiró su confianza y siguió apostado por él.
Controvertida etapa en Girona
El vallecano llegó a afirmar que “Livakovic no viene a ser el segundo o tercer portero“, pero nada ni nadie logró arrebatarle la titularidad a Gazzaniga. Y eso llevó al croata comunicar al club que no quería jugar y que quería salir en enero.
El arquero ya había jugado dos partidos con el Fenerbahçe antes de salir cedido a Montilivi y, en caso de disputar un solo minuto oficial con el Girona, ya no podría salir a un tercer equipo en invierno porque un jugador no puede jugar en tres clubes diferentes en una misma temporada, según la normativa UEFA.

Livakovic deja el Girona sin haber disputado un solo minuto / @GironaFC
Fue en diciembre cuando Míchel explotó e hizo pública su situación tras semanas de rumores: “Me toca los cojones la situación. Livakovic quiere jugar en otro equipo porque necesita minutos para el Mundial y, si compite con el Girona, ya no podría fichar por otro club porque ya había jugado con el Fenerbahçe antes de la cesión”.
Al final consiguió su objetivo. El Girona cortó su cesión y el portero regresó al Fenerbahçe para ser cedido de nuevo, esta vez a su Croacia natal, al Dinamo Zagreb. Se marchó de Montilivi por la puerta de atrás y sin disputar un solo minuto.
El episodio alcanzó su punto más controvertido cuando se negó a jugar, incluso en un partido de Copa ante el Ourense en el que Gazzaniga estaba “con 38 de fiebre y gripe”.
Livaković no quería sumar minutos con la camiseta ‘blanc-i-vermella’, ya que hacerlo podía impedirle salir cedido a otro club y poner en riesgo su protagonismo con Croacia en el Mundial.

Rashford define ante Livakovic / EFE
Parapenaltis
Sea como fuere, el pasado pasado está y Livaković es un guardameta de una gran fiabilidad. De nivel Champions. Su extraordinario rendimiento en el Mundial de Qatar 2022 lo situó en el escaparate, siendo clave para que Croacia alcanzara las semifinales y terminara el torneo en una merecida tercera posición. Es un parapenaltis de talla Mundial.

El portero croata Livakovic, durante la tanda del Croacia-Brasil / EFE
Quedan para el recuerdo sus actuaciones en las tandas de penaltis: tres paradas ante Japón en octavos de final y una actuación decisiva frente a Brasil en cuartos: 11 paradas en 120 minutos y detuvo el lanzamiento de Rodrygo.
Igualó el récord histórico de cuatro penaltis parados en una misma edición del Mundial, una marca que solo compartían Sergio Goycochea, Harald Schumacher y Danijel Subašić.