Los planes de la UEFA en las elecciones a la presidencia de FIFA
El ruido mediático que provocó el Mundial, y la posterior declaración de intenciones de Gianni Infantino (presidente de la FIFA) de privatizar buena parte de los activos del torneo ha eclipsado en buena medida el futuro inmediato de FIFA: en marzo de 2027 se celebrarán en Rabat (Marruecos) elecciones a la presidencia, con Infantino como candidato.
El resto de confederaciones ya trabajan para tomar posiciones: a la sombra, de manera discreta, pero el tiempo corre y está en juego el futuro del fútbol mundial, del organismo que organiza el Mundial y las relaciones gepolíticas que conlleva.
Así las cosas, la UEFA y sus 55 federaciones nacionales viven días de reuniones y estrategia: la UEFA ya se mostró especialmente crítica con Infantino, especialmente por la intención del suizo de privatizar el Mundial, y todo apunta a que una reconciliación es imposible. La UEFA ha perdido totalmente su confianza en Infantino.
A la expectativa
Cabría pensar que UEFA presentará un candidato alternativo en las elecciones de marzo: pero de momento, no es el caso.
Los dos últimos presidentes de FIFA son europeos (Joseph Blatter y Gianni Infantino, ambos suizos) y Europa está a la expectativa de comprobar si existen candidatos a hacer frente a Infantino en otras confederaciones continentales.
La estrategia de UEFA pasa por apoyar al candidato que sea capaz de plantar cara a Infantino.
Para España, el proceso es especialmente relevante: si Infantino continúa al frente de la FIFA, muchas voces dan por hecho que otorgará la final del Mundial 2030 a Marruecos. (El hecho de que el congreso y las elecciones se celebren en Rabat no es casual).

El presidente de la Real Federación Española de Fútbol Rafael Louzán / EFE
Por ello, la Federación Española deberá adoptar una postura concreta en las próximas semanas: o apoyar a Infantino, a riesgo de perder la final del Mundial 2030, o apostar decididamente por otro candidato y hacerlo de la mano de la UEFA.
Sin tiempo
Sin embargo, los plazos apremian: el 18 de noviembre es la fecha límite para presentar las candidaturas, que además solo puede ser presentada por una federación nacional y debe contar con el respaldo de un mínimo de cinco federaciones.
El candidato tiene que haber ejercido un papel activo en el fútbol durante al menos dos de los cinco años anteriores y debe superar el control de idoneidad de FIFA.
El proceso electoral resulta sencillo: cada una de las 211 federaciones tiene un voto, que se ejerce de manera secreta. Si hay dos candidatos, basta con obtener más del 50% de los votos válidos. Si todos votaran válidamente, la referencia serían 106 votos.
Si hay más de dos candidatos, en la primera vuelta se necesitan dos tercios de las federaciones presentes. Si nadie llega, se elimina al menos votado sucesivamente hasta quedar dos, y entonces vuelve a bastar la mayoría simple.
El reparto de los votos
Aunque al tratarse de una votación secreta, cada país tiene libertad para votar, en estos casos suele funcionar la disciplina de voto: es decir, los 55 países que conforman la UEFA votarían al mismo candidato. Africa, a través de la CAF, tiene 54 votos, Asia cuenta con 46, la CONCACAF con 35, la CONMEBOL con 10 y finalmente, Oceanía supone un total de 11 votos. En total, 211.
Por el momento, solo Infantino aparece como candidato confirmado: el presidente actual lo hizo oficial en Vancouver el pasado 30 de abril.
Aunque ocupa el cargo desde febrero de 2016, la FIFA considera que el periodo 2016-2019 fue un mandato incompleto para terminar el ciclo de Blatter y no computa dentro del máximo estatutario de tres mandatos. Por eso puede ser elegido para 2027-2031-
Posibles rivales
No es fácil determinar quién será el gran rival de Infantino, pero muchas quinielas apuntan al presidente de la CONCACAF, el canadiense Victor Montagliani, vicepresidente de FIFA y que según algunas informaciones ya está preparando su proyecto.
La CONCACAF que preside Montagliani se ha posicionado públicamente en contra de Infantino, por lo que es el candidato que UEFA podría apoyar si su proyecto sale adelante.

Montagliani derrotó en las elecciones a Larry Mussenden / AFP
Otras informaciones apuntan a un viejo conocido de los jerarcas del fútbol mundial: se trata de Sheikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa, presidente de la AFC y que en 2016 ya optó a ser elegido como presidente de FIFA, en el proceso electoral que perdió ante Infantino. También ostenta el cargo de vicepresidente de FIFA.
¿Y Europa?
El fútbol europeo, entretanto, sigue a la expectativa de posibles movimientos, aunque algunas informaciones han dejado caer dos nombres como posibles candidatos, de momento sin demasiado peso específico aparente.
Uno de ellos es Mattias Grafström, nacido en Ginebra de ascendencia sueca y secretario general de FIFA, tanteado -según ‘The Guardian’- para liderar una posible candidatura, aunque el propio Grafström no ha dado ningún paso.
Otro nombre que ha sonado, aunque simplemente como posibilidad, es el de Lise Klaveness, presidenta de la Federación Noruega, muy crítica con Infantino.
El calendario
-18 noviembre 2026: fecha límite para presentar candidaturas a presidente de la FIFA.
-23 noviembre 2026: congreso extraordinario virtual de FIFA para decidir las sedes de los Mundiales femeninos 2031 y 2035. Será una primera gran reunión política con las candidaturas ya cerradas.
-18 febrero 2027: la FIFA debe comunicar oficialmente a las 211 federaciones los candidatos admitidos, al menos un mes antes del Congreso.
-18 marzo 2027: 77.º Congreso de la FIFA en Rabat (Marruecos) y elección del presidente