Un estafador se hace pasar por técnico del Gremio en Brasil… ¡y roba a un jugador!
El fútbol brasileño se vio sorprendido por una insólita operación policial que destapó una estafa dirigida contra futbolistas y personalidades vinculadas al deporte. Un hombre fue detenido después de hacerse pasar durante semanas por Luis Castro, entrenador de Gremio, utilizando una identidad falsa para ganarse la confianza de sus víctimas y conseguir que le entregaran dinero.
La investigación, bautizada como ‘Operación Falso 9′, fue desarrollada conjuntamente por las policías civiles de Río Grande do Sul y Río de Janeiro. El principal sospechoso es Lucas de Oliveira Eduardo, arrestado en Itaperuna, en el interior del estado de Río de Janeiro.
El método utilizado era sencillo, pero elaborado. El acusado empleaba una fotografía de Luis Castro como imagen de perfil y se comunicaba con los futbolistas a través de WhatsApp, utilizando además un número con prefijo de Río de Janeiro. A partir de abril comenzó a establecer contacto con distintos jugadores y dirigentes, presentándose como el técnico portugués y planteándoles iniciativas relacionadas con un supuesto proyecto de carácter social.
Uno de los futbolistas que recibió sus mensajes fue Walter Kannemann, histórico defensor argentino de Gremio y antiguo jugador de San Lorenzo. En su caso, el impostor llegó incluso a darle instrucciones relacionadas con la actividad del equipo: le indicó que debía acudir antes de lo habitual al centro de entrenamiento del club, situado en el barrio Humaitá.
Kannemann y Enamorado, víctimas
La petición hizo saltar las alarmas del argentino. Kannemann decidió comprobar si realmente había recibido una indicación de su entrenador y terminó descubriendo que no era así. Aquella comprobación permitió poner al descubierto la identidad falsa utilizada por el delincuente.
Sin embargo, para entonces la estrategia ya había funcionado con otro integrante del plantel de Gremio. El colombiano José Enamorado mantuvo varias conversaciones con el supuesto Luis Castro. El estafador comenzó ganándose su confianza mediante preguntas personales sobre su familia, sus hábitos y su desempeño en los entrenamientos.
Además, le pidió que mantuviera en secreto aquella comunicación y que no comentara con sus compañeros que hablaba directamente con el entrenador. De esta manera, según la investigación, trataba de evitar que terceros pudieran advertir la irregularidad.
Después llegó el verdadero objetivo. El falso Luis Castro explicó a Enamorado que colaboraba con una organización social de Río de Janeiro dedicada a ayudar a personas necesitadas mediante el reparto de alimentos. Le propuso realizar una donación para adquirir 300 canastas básicas, con un coste de 75 reales cada una.
El futbolista aceptó y el 7 de mayo transfirió mediante Pix un total de 22.500 reales a la cuenta proporcionada por el estafador. El dinero todavía no ha sido recuperado. Para reforzar la mentira, el sospechoso llegó a enviar posteriormente una supuesta confirmación de la entidad beneficiaria.
La investigación también apunta a que el delincuente intentó ampliar el número de víctimas fuera de Gremio. Entre sus objetivos apareció Andrés D’Alessandro, vinculado al Inter de Porto Alegre. En este caso, el exfutbolista y dirigente recibió un contacto de alguien que decía ser una persona conocida y que terminó solicitándole dinero. D’Alessandro, sin embargo, sospechó de la situación y no cayó en el engaño.
Las autoridades brasileñas investigan ahora si existen más casos relacionados con el detenido. Entre las situaciones que están siendo analizadas figura un supuesto intento de obtener dinero de Dorival Júnior, cuando dirigía a la Selección de Brasil, así como posibles contactos con dirigentes de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).