Devolveré a Italia al lugar que se merece

Vuelta al pasado. Tres años después de su marcha, Roberto Mancini vuelve a ser el Seleccionador de Italia. A su lado, como Director Técnico de la Federación Italiana de Fútbol, otro veterano como Claudio Ranieri. Los dos llegan ‘al rescate’ de una Italia que lleva tres Mundiales ausente… y que ha vivido con el ‘caso Pirlo’ otra crisis deportiva gravísima.

Mancini, mientras, quiere dejar eso atrás… y llega con promesas. “El destino me ha brindado otra oportunidad gracias al presidente Malagò, y estoy aquí para devolver a Italia al lugar que se merece”, declaraba en su presentación.

El destino me ha brindado otra oportunidad

Roberto Mancini

Lo primero que ha querido es disculparse tras su abrupta salida hace tres años, después de no clasificar a Italia al Mundial de Qatar 2022. Se marchó a dirigir a la selección de Arabia Saudí por una millonada. “Me adelantaré a muchos aclarando lo sucedido hace tres años. Hubo un problema de comunicación entre el presidente Gravina y yo. Si hubiéramos hablado antes, probablemente lo habríamos resuelto mejor. Lo siento mucho; la camiseta de la selección nacional siempre ha sido muy importante para mí. Para mí, es como perder al amor de mi vida; significa que cometí un error y que lo que se hizo antes no sirvió para nada”, declaraba. 

Lo siento mucho; la camiseta de la selección nacional siempre ha sido muy importante para mí

Roberto Mancini

“Independientemente de lo que ocurra en 2023, el objetivo siempre es ganar y jugar bien. Estoy convencido de que los jugadores están ahí y son buenos, especialmente los jóvenes”, ampliaba Mancini. 

También habló Ranieri, que será una especie de director deportivo dentro de la FIGC: “Aparte del bloque del Inter de Milán, muchos italianos tienen dificultades para consolidarse en los grandes clubes. Antes había un máximo de tres extranjeros, pero las cosas han cambiado. Espero que todos los implicados colaboren para que haya más italianos en los clubes, dando así más opciones al entrenador. Es normal que no se pueda obligar a un entrenador a alinear a un jugador en lugar de otro; el objetivo siempre es ganar y contar con los mejores”.

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