El Bayern pincha en el regreso más esperado de Musiala
Saltó la sorpresa en el Veltins-Arena de Gelsenkirchen: Schalke 04 y Bayern empataron a cero. Los Königsblauen firmaron un ejercicio de resistencia ejemplar ante el Gigante de Baviera para sumar su primer punto en su regreso a la cima del fútbol alemán tras tres temporadas en la categoría de plata.
El fútbol tiene estas cosas: el Schalke 04, un histórico del fútbol germano, había sufrido nada menos que doce derrotas consecutivas contra el Bayern. Y encajado 42 goles.
La mejor noticia fue, sin lugar a dudas, el regreso de Jamal Musiala. El ’10’ volvió a pisar un terreno de juego tras perderse tres partidos por ausencia después de sufrir dos desmayos durante la pretemporada, una situación que llegó a preocupar al planeta fútbol.
Poco después de desvanecerse sobre el terreno de juego ante el Heidenheim, el alemán publicó un comunicado en su cuenta de Instagram para agradecer todo el apoyo recibido y explicar que le habían detectado “desmayos temporales de corta duración” derivados de una “disfunción neurológica”.
Pese a ello, el futbolista quiso tranquilizar a sus seguidores y aseguró que “no existe ningún riesgo para la salud”. “Sé que a primera vista pueden dar miedo, pero para mí, en estos momentos, simplemente forman parte de mi día a día. Estoy recibiendo la mejor atención médica posible al respecto y me siento muy optimista”, explicó.
De esta forma, con la máxima cautela posible, Musiala saltó al terreno de juego en el minuto 57 en sustitución de Lennart Karl. También lo hizo Michael Olise, en detrimento de Saibari.
El ritmo de juego de los bávaros aumentó considerablemente, pero no hubo manera de superar el bloque bajo planteado por el Schalke. Ni Luis Díaz, ni Musiala, ni Olise, ni siquiera un Kane que había entrado al descanso encontraron la fórmula para derribar el muro de los locales.
La ocasión más clara del conjunto de Vincent Kompany nació de las botas de Kane, que se sacó un magnífico disparo buscando la escuadra, pero se encontró con la respuesta de un enorme Karius. Primer tropiezo del campeón en la Bundesliga.