Fred Rutten, entrenador de Curazao: un veterano con 21 minutos de experiencia
Entra a la cancha sin que lo veamos. Lleva pelo largo y pantalones cortos. Viste una hermosa camiseta blanca con detalles naranjas. En su espalda destacan sus rulos castaños sobre el cuello y el número 12. Países Bajos, el vigente campeón de Europa, usa ropa alternativa para visitar a Italia, próximo organizador de la Copa del Mundo. Estamos en 1988. Fred Rutten ingresa para jugar los últimos 21 minutos. Esa será toda su experiencia en el fútbol internacional hasta que asuma como seleccionador de Curazao, tres meses antes del Mundial 2026.
Fredericus Jacobus Rutten fue jugador de un solo club. Llegó a las inferiores de FC Twente a los 15 años y desarrolló allí toda su carrera. Se desempeñaba como lateral derecho, pero también podía ser defensa central y medio defensivo. Su primer partido profesional lo disputó a los 17, cuando ingresó, otra vez, para jugar los 20 minutos finales ante Vitesse. Pero en ese equipo tuvo muchas más oportunidades que en su selección.
Llegó a vestir la camiseta de FC Twente en 307 partidos y marcó 12 goles. Incluso, una vez, ante la expulsión de su arquero, terminó atajando durante 6 minutos contra Feyenoord. En febrero de 1992, cuando recién había cumplido 29 años, debió abandonar el fútbol por una lesión cruel. Sufría constantes dolores y le diagnosticaron un avanzado deterioro en las caderas. Sin un tratamiento adecuado en aquella época, se vio obligado a colgar los botines.
La tristeza de ese momento solo se puede comparar con la que vivió, a los 25 años, cuando se quedó afuera de la lista de Países Bajos para la Euro de 1988. Era el mejor momento de su carrera y su rendimiento en la Eredivisie lo proyectaba para el equipo nacional, pese a no haber sido nunca convocado. Pero el icónico Rinus Michels prefirió a otros. “Tendría que haberme llevado. Yo no era inferior en nada a un chico como Koevermans”, afirmó Rutten, todavía molesto, algún tiempo después. Su falta de experiencia y lo reducida de la convocatoria –apenas 20 jugadores– le impidió ser parte de una Naranja Mecánica que sería campeona en Alemania.
Los 21 minutos de experiencia de Fred Rutten con Países Bajos
Luego de ganar la Euro 1988, con un 2-0 ante la URSS, Thijs Libregts reemplazó a Rinus Michels como seleccionador de Países Bajos. Con el nuevo entrenador llegaron las oportunidades para jugadores jóvenes, que debían refrescar a un plantel repleto de figuras de cara a Italia 90. En los partidos siguientes, por Eliminatorias mundialistas, Países Bajos venció 1-0 a Gales e igualó sin goles contra Alemania. El amistoso ante Italia, que ganaron los locales 1-0, se disputó el 16 de noviembre y fue el último partido del año para los neerlandeses.
Ambos seleccionados aprovecharon esa tarde para darles minutos a nuevos talentos. En los Azzurri, se dio el debut de Roberto Baggio, que asistió a Gianluca Vialli para el gol de la victoria. En el once inicial de Libregts, liderado por cracks como Ronald Koeman, Frank Rijkaard y Marco Van Basten, tuvieron su bautismo Rob Reekers, Pieter Hiustra y René Eijkelkamp. El DT solo hizo dos cambios: ingresó John van Loen, para jugar su segundo partido, y, unos minutos después, debutó Rutten.
El único registro online de ese debut, y despedida, de Rutten con Países Bajos es esta transmisión italiana de la RAI Due. Cuando vemos a Fred, lo vemos de espaldas, ya dentro del campo, cerca del círculo central. La sustitución se da mientras Riccardo Ferri se recupera de un choque de cabezas con Van Loen. Las imágenes están atentas a esa incidencia.
“Hemos llegado al minuto 24 de la segunda parte, siempre con el resultado de 1-0 a nuestro favor. Mientras tanto, ha ingresado en el campo otro holandés. El número 12, Rutten, que va a sustituir a (Wilbert) Suvrijn. Rutten es un jugador de 25 años, aunque este es su debut en el equipo nacional”, afirma el recordado Carlos Sassi en su relato, acompañado por el mítico Helenio Herrera en los comentarios. No habrá muchas más palabras para el actual entrenador de Curazao.
Pero eso no quiere decir que Rutten no haya tenido cierto protagonismo. Desde su ingreso se nota que está intentando llamar la atención. No pasa ni siquiera un minuto y ya entra en contacto con la pelota. La recibe de su arquero, Hans van Breukelen, cerca del área, conduce hasta el centro del campo con la derecha y acierta un pase fuerte para Van Loen, que recibe la vendetta de Ferri en forma de patada desde atrás al tobillo izquierdo.
Rutten ingresa al campo de juego de un estadio Olímpico de Roma en plena renovación, con gigantes grúas en lugar de varias tribunas ya demolidas, otras a medio construir y, aún, sin el nuevo techo que se inauguraría poco antes del Mundial. Tiene instrucciones precisas: debe darle profundidad a un equipo neerlandés que busca evitar la derrota. En sus excursiones ofensivas choca una y otra vez con Paolo Maldini, que a los 20 años ya tiene 9 experiencias internacionales. El 12 de Países Bajos está a la altura de la disputa en esos cruces con el histórico defensor del Milan y la Azzurra.
Interviene en un par de jugadas importantes, que podrían haber modificado el marcador. Presiona alto, le quita la pelota a Franco Baresi con falta, pero no la cobran. Van Basten la toma y llega al área, pero patea desviado. Luego, Rutten entra en cuadro como un rayo: ahora se tira al piso en la puerta de su área para interceptar a De Agostini. Evita así un disparo franco que podría haber sido el 2-0. Al rato, combina por derecha con Gerald Vanenburg y envía un lindo centro al primer palo, pero Van Basten no alcanza a cabecear.
El ingreso de Ciro Ferrara, como lateral derecho, termina de clausurar la banda izquierda. Helenio Herrera comenta que Países Bajos ataca por la derecha, el costado donde trabaja Rutten, porque del otro lado no pueden avanzar. Fred sigue preciso con la pelota, apenas falla un pase, y le da dinámica a su equipo. Juega adelantado, por momentos parece un wing. Cerca del final, tiene su mejor oportunidad. Traza una diagonal al área cuando Vanenburg le baja la pelota de cabeza, cerca de la medialuna. Rutten le pega fuerte de sobrepique, con la pierna derecha. Más potencia que dirección. Stefano Tacconi levanta los brazos con tranquilidad para confirmar que la pelota se va ancha.
Si hubiera ido al arco, si hubiera sido gol, quizás, Rutten hubiera tenido alguna chance de estar en el Mundial con Países Bajos. Tras el partido, los futbolistas, elegantemente vestidos con trajes a la moda, atienden a la prensa en los angostos pasillos del Olímpico. Hablan las figuras consagradas. Fred pasa sin ser requerido y se sube en silencio al micro de la delegación neerlandesa. No puede saberlo, pero es el final de su única experiencia en el fútbol internacional. Al menos, hasta que asuma como entrenador del país menos poblado en disputar una Copa del Mundo, casi 40 años más tarde.
Fred Rutten, el reemplazo de Dick Advocaat en Curazao
El anuncio sorprendió a todos. En un sobrio comunicado de la Federación de Curazao se informó que Dick Advocaat, de 78 años, renunció como seleccionador del equipo caribeño apenas unas semanas después de conseguir una histórica clasificación al Mundial 2026. El texto explica que tomó la decisión por motivos familiares, su hija está enferma y decidió acompañarla en este difícil momento. Y que propuso a otro neerlandés para el cargo: Fred Rutten.
Cuando los dolores de cadera lo sacaron de la cancha, Rutten decidió seguir ligado al fútbol como director técnico. Su monogamia de futbolista fue el punto de partida para una carrera de DT muy diversa, que lo llevó a entrenar equipos en cinco países, entre Europa y Medio Oriente. Comenzó en FC Twente, donde jugó toda la vida, como segundo entrenador. La temporada 99/00 fue la primera como técnico principal. Le fue lo suficientemente bien como para tener otra oportunidad. En la segunda campaña, su equipo ganó la Copa de los Países Bajos, al vencer por penales al PSV.
Ese título le consiguió un contrato de varios años con PSV, donde estuvo a cargo de las categorías formativas y fue parte del cuerpo técnico de Guus Hiddink. Ganaron varios trofeos y llegaron hasta las semifinales de la Champions en 2005. Al año siguiente, decidió volver a FC Twente. El equipo recuperó protagonismo en la Eredivisie y se destacó por su estilo atractivo. En 2008, paradójicamente, lo eligieron el mejor DT neerlandés y le dieron el Premio Rinus Michels, el seleccionador que le impidió ganar la Euro 88.
En el pico de su etapa como entrenador, dejó las bases para la era dorada del FC Twente. El inglés Steve McClaren cosechó los frutos y ganó la primera liga y la primera supercopa en la historia del club. Rutten aprovechó su reciente prestigio y aceptó una buena oferta de Schalke 04, un grande de Alemania. “Es un reto para mí poder trabajar en una liga importante, en un club importante”, admitió.
Aquella oportunidad tampoco duró mucho. Lo despidieron antes de la última fecha de la Bundesliga. Fue una temporada frustrante, Schalke no peleó ningún título y terminó 8vo en la liga alemana. PSV volvió a buscarlo pero el regreso no fue con gloria. Estuvo casi tres temporadas, con Erik ten Hag como asistente, pero nunca pudo levantar un trofeo. Dio un paso atrás, para tomar impulso, cuando firmó contrato con Vitesse. Dejó el club, pese a terminar 4to en la liga, por diferencias con el plantel y la directiva. “Nuestras visiones divergen demasiado”, explicó Rutten.
Estuvo casi un año sin trabajar hasta que Feyenoord se acordó de él cuando necesitaba reemplazar a Ronald Koeman. Rutten no logró sostener el nivel de exigencia del club y fue reemplazado por Gio van Bronckhorst, su asistente, antes del final de la temporada.
Tras otro sabático, Rutten rechazó un puesto administrativo en la Federación neerlandesa e inició sus aventuras en Medio Oriente. Fue DT de Al-Shabab, en Emiratos Árabes Unidos, por 15 partidos en 2017. Entrenó a Maccabi Haifa durante 10 meses en 2018. En 2019, pasó tres meses por Anderlecht. Regresó a PSV en 2022, luego de varios años sin trabajar. Comenzó la temporada como asistente del debutante Ruud van Nistelrooy, la terminó como DT interino en los últimos partidos.
Desde entonces, nadie había escuchado su nombre hasta que apareció en un comunicado de una Federación caribeña. El propio Rutten explicó su elección en el programa Buenos días, Eredivisie, de ESPN NL. “El presidente de la Federación le preguntó a Advocaat quién sería el candidato ideal para reemplazarlo”, relató el entrenador de 63 años. “Dick me propuso a mí, me siento honrado”, añadió.
La elección de Advocaat no tiene argumentos evidentes. Como cuenta Rutten, aunque se conocen y se tienen el mayor de los respetos, nunca trabajaron juntos pese a que ambos llevan décadas en este oficio. “A veces, cuando te encuentras con alguien, simplemente tienes una buena sensación”, dice Fred sobre su aprecio por Dick. ¿Y eso alcanza para recomendarlo para dirigir en un Mundial?
El gesto de Advocaat fue una devolución de gentilezas. De alguna manera, cierra un círculo de favores. Hace un par de años, antes de elegir a Dick como seleccionador, Gilbert Martina, presidente de la Federación de Curazao, quería contratar a Rutten para el cargo. Fred debió rechazar la oferta por motivos médicos, pero recomendó a otra persona para el puesto: “Les dije que debían preguntarle a Dick Advocaat”.
Hoy, Rutten lamenta las circunstancias de su llegada a la Ola Azul. “La historia es desagradable. Hubiera preferido trabajar en otras circunstancias”, afirma. Pero admite que el desafío de ser entrenador en un Mundial lo entusiasma: “Poco a poco empiezo a sentir ansiedad”. Pese al cambio de conducción, Rutten promete continuidad. “Este es su proyecto. Me senté con Advocaat una mañana y hablamos de todos los detalles. Vamos a seguir el plan tal como lo ha trazado Dick. Viendo lo que han construido juntos, sería muy raro tirar todo por la borda”, asegura.
Aunque todo parece nuevo, Rutten conoce en profundidad al plantel de Curazao. La mayoría de sus figuras pasaron por la Eredivisie. Su arquero, Eloy Room, incluso coincidió con Fred en Vitesse. “Tuve una buena experiencia con él. En cuanto a estilo de juego y filosofía, es bastante similar a Dick. Espero que sigamos por el mismo camino. Hemos construido algo bueno y podemos seguir construyendo sobre ello”, afirma. Leandro Bacuna, el capitán, es optimista: “Hasta ahora no hay muchas diferencias. El entrenador es un profesional que entrena a profesionales, así que todo irá bien”.
Curazao y Fred Rutten, debutantes en el Mundial 2026
El comienzo del ciclo Rutten al frente de Curazao no fue el mejor. El seleccionado caribeño enfrentó a dos equipos asiáticos, pese a que no tendrá rivales de esa parte del planeta en el grupo E del Mundial 2026, y le fue muy mal en ambos amistosos.
En el debut absoluto de Rutten como seleccionador, en el marco de las FIFA Series 2026, Curazao perdió 2-0 ante China, que ni se clasificó para la Copa del Mundo. Los caribeños sufrieron la falta de eficacia en las áreas: controlaron al rival pero no aprovecharon para convertir y lo pagaron en su propio arco. “Es una buena experiencia de aprendizaje de cara al Mundial”, aseguró el DT. “Es la primera derrota en mucho tiempo. Tenemos que sacar lo positivo y seguir construyendo”, agregó.
Unos días después, ante Australia, tras competir bastante bien durante una hora, Curazao colapsó en el final y sufrió un contundente 1-5 que solo dejó malas sensaciones. Los jugadores se volcaron a sus redes sociales para dejar mensajes de superación y aprendizaje. Pero la preocupación empieza a asomar, mezclada con la ilusión.
“Este es un equipo luchador, como demostró durante las Eliminatorias. Me centro más en las oportunidades que en las preocupaciones. Siendo una isla pequeña, uno debe sentirse orgulloso de llegar a la Copa del Mundo. Ese orgullo sigue ahí, al igual que la felicidad. Intento usar esos sentimientos para hacer algo que nadie espera. Ese es mi reto”, afirma Rutten. Su propia experiencia como futbolista puede servir, si logra transmitirla, para motivar a un equipo con poco rodaje internacional a aprovechar la experiencia única que se le presenta.
Eloy Room lo confirma desde el arco: “Demostramos que podíamos clasificar. Ahora queremos demostrar que podemos competir de verdad”. El factor Advocaat también puede ser un motor emocional para el plantel. “Siempre formará parte de nuestro grupo. También hacemos esto por él”, dice el delantero Jearl Margaritha.
Rutten intenta equilibrar las ilusiones y los temores con confianza: “Hemos empezado a sentar las bases para sorprender al mundo. Tenemos tres oportunidades: la primera contra Alemania, y luego el segundo (Ecuador) y el tercer partido (Costa de Marfil). Siempre hay sorpresas en un Mundial. ¿Por qué no este año?”, se pregunta como quien sueña despierto.
Curazao jugará dos partidos más antes de debutar en el Mundial, el 14 de junio, ante la selección de Alemania, cuatro veces campeona del mundo. Visitará a Escocia en Glasgow y regresará a la isla para despedirse de sus hinchas con un amistoso de celebración ante la vecina Aruba. Con toda la experiencia de esos cuatro amistosos como seleccionador, y aquellos 21 minutos como futbolista de Países Bajos, Rutten deberá conducir la Ola Azul en la Copa del Mundo. Si es que una ola puede ser guiada. Quizás sea mejor dejarse llevar por la fuerza de la naturaleza. Y que sea lo que los dioses del fútbol quieran.