Mi padre me abandonó cuando tenía solo 10 años y nunca más lo volví a ver. Aunque suene duro decirlo, no tengo ese vacío que muchos sentirían
La apuesta del FC Barcelona por la llegada de Joan Garcia dejó claro que iba a producirse un cambio generacional en la portería culé, lo que relegaba a Marc-André Ter Stegen a un segundo plano. El portero alemán, después de recuperarse de su lesión y viendo que no iba a gozar de minutos, optó por marcharse cedido al Girona, donde disfrutó bien poco porque volvió a lesionarse. No obstante, hizo buenas migas con Michel, quien no dudó en volver a contar con él a préstamo, aunque en esta ocasión para el Ajax.
Alejado de los terrenos de juego, el guardameta alemán siempre se ha mostrado tal como es, y así lo hizo en una entrevista de más de una hora en el pódcast de ‘Café de Finca’, donde mostró su faceta más íntima.
El futbolista se sinceró sobre cómo fue su infancia, durante la que tuvo que lidiar con crecer sin padre. “Mi padre me abandonó cuando tenía solo 10 años y nunca más lo volví a ver“, empezó diciendo.
Sin embargo, Ter Stegen quiso dejar claro que “aunque suene duro decirlo, no tengo ese vacío que muchos pueden sentir“. El principal motivo que otorgó es que “no se puede extrañar lo que nunca se tuvo. Esa ausencia, en lugar de herirme, me hizo valorar más lo que sí tenía cerca, mi madre”.

Ter Stegen, en su debut con el Ajax / @AFCAjax
Asimismo, no dudó en decir que “esa ausencia, en lugar de herirme, me hizo valorar más lo que sí tenía cerca, mi madre“, quien la considera como su “todo”.
“Estuve muy vinculado a ella, siempre abrazándola, siempre cerca. Y mi abuelo… fue quien me llevaba a los entrenamientos, en días soleados y también en los más difíciles. Nunca falló. Con los años me di cuenta que él también disfrutaba ese rol, porque creo que encontró un propósito en acompañarme”, aseguró en el pódcast de ‘Café de Finca’.

Ter Stegen, portero del Ajax / EFE
En ese instante, el alemán matizó que “cuando habló de aquellos momentos, me lleno de gratitud“, debido a que mi abuelo “fue mi figura paterna, siempre discreto, sin hacer ruido… pero presente, constante, amoroso. Y para mí, ese ha sido el camino correcto”.
También, desveló su mayor sueño: “No tiene que ver con el fútbol. Quiero ver a mis hijos crecer y ser quienes quieran ser. Eso es lo más grande que puedo desear: verlos felices, libres y realizados… como yo lo fui en mi infancia, rodeado de amor verdadero y de personas que nunca me soltaron la mano”.